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Es muy probable que te haya sucedido: llega el fin de semana y a las 7:00 de la mañana o antes tu gato te despierta con sus maullidos y el cosquilleo de sus bigotes sobre tu cara. Si acostumbras a cerrar la puerta de tu habitación no dejará de arañarla reclamando tu atención.

Pese a resultar incómodo no existen razones para que te preocupes por ello. Se trata de una conducta completamente natural si comprendemos la psicología felina y su reloj circadiano. Si es un inconveniente para ti debes saber que existen ciertas pautas que te ayudarán a mitigarlo. ¡Descúbrelas a continuación!

La influencia de la luz solar

¿Sabes que los mininos son seres crespusculares? Esta circunstancia explica que se muestren más activos en los momentos del día en los que la intensidad de la luz solar es más potente.

En otras palabras, los gatos despliegan todo su arsenal de juegos, exploración y socialización al amanecer y al atardecer. Tras el descanso nocturno en las primeras horas del día, con la salida del sol, se sienten pletóricos y es natural que soliciten tus mimos y atención.

Este comportamiento tiene su origen en los ancestros de los gatos domésticos de la actualidad. Los gatos monteses africanos cazaban sus pequeñas presas precisamente en estas franjas horarias. Este modus operandi ha quedado grabado en su inconsciente hasta nuestros días.

¿Tu minino te despierta maullando?

Si tu mascota interrumpe tu descanso matutino con maullidos que van ganando intensidad a medida que ve que lo ignoras o que consigue despertarte, lo predice por tu ritmo cardíaco y respiratorio, esta conducta puede entrañar varios significados.

Tiene hambre

Si de víspera llenas su bol bastante antes de acostarte es muy probable que por la mañana ya lo tenga vacío y quiera más. Como sabes, los felinos son seres que adoran las rutinas, estas les permiten controlar la situación y eso les reconforta.

Para evitar que durante el fin de semana esos maullidos te despierten modifica tus costumbres. Unos días antes comienza a darle de comer justo antes de irte a la cama. Al levantarte no repongas el pienso hasta pasados unos minutos. Así, estarás logrando un margen que poco a poco tu minino asimilará y al llegar al sábado no se inmutará.

Reclama tu atención

Si pasas muchas horas fueras de casa y la mañana es el instante en el que puedes interactuar con tu minino en plenas condiciones es lógico que quiera tus mimos. Podrás confirmarlo si descubres que esa atención matutina se ve acompañada de ronroneos. Claramente tu gato está tratando de socializar contigo.

Préstale la atención que requiere, de lo contrario podría sentirse desplazado y podría enfermar. En este punto, cabe destacar la conveniencia de utilizar el refuerzo positivo, pero sin caer en el error de convertirte en esclavo de los caprichos de tu amigo. Más adelante ahondaremos en cómo llevarlo a cabo correctamente.

Está enfermo

En este caso, hacemos referencia a los maullidos matutinos que resultan inusuales en el comportamiento cotidiano de tu gato. Podría estar expresando que no se siente bien. Deberás tenerlo especialmente en cuenta si se halla próximo a la vejez o si lleva más de un año sin acudir al veterinario.

En ambos casos no deberías posponer por más tiempo esta visita, ya que podría estar padeciendo artritis, hipertiroidismo o hipertensión. En la primera de las enfermedades apreciarás que cada vez se mueve y asea menos por el dolor que le provocan sus articulaciones inflamadas.

El hipertiroidismo suele manifestarse, por lo general, en gatos de más de 12 años. La hipertensión, por su parte, cursa ceguera, hemorragias en  ojos, nariz o en la orina y apatía, entre otros síntomas. El veterinario podrá determinar si está enfermo y prescribirle el tratamiento más adecuado.

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¿Es posible modular este comportamiento?

Como ves, que tu minino te despierte temprano por la mañana es completamente natural. Sin embargo, puede suceder que esta costumbre esté mermando tu salud y tu calidad de vida. Por suerte, existen pequeños gestos que contribuirán a mitigar esta actividad matutina.

El más obvio de ellos tiene relación con el acceso de la luz solar. Baja las persianas o los estores allí donde duerma tu mascota para que por la mañana la estancia esté más oscura. Le parecerá que aún debe continuar durmiendo.

La estimulación ambiental también favorecerá que, por ejemplo, no maúlle por estar aburrido. Provéele de juguetes interactivos, parques para gatos, pasarelas o catnip (hierba gatera) para mantenerlo estimulado. Igualmente, te resultará beneficioso durante el día si tu minino no convive con otros gatos y pasas muchas horas fuera de casa.

El refuerzo positivo, tu gran aliado

El adiestramiento a través de la asociación de un premio (su snack preferido, una caricia, su juguete favorito, etc.) con una determinada conducta te ayudará, y mucho, en esta labor. Deberás premiarlo solo cuando se comporte como tú quieres. En este caso, cuando no maúlle ni te busque insistentemente.

Poco a poco, a base de repetirlo, asimilará el mensaje que le transmites y comenzará a modular su comportamiento. Por tanto, no comentas el error de reaccionar a su insistencia porque ya habrá satisfecho el objetivo que persigue: tu atención. Tampoco le riñas ni emplees trampas aversivas. Tu minino se asustará y huirá de ti.

Cerrar la puerta de tu habitación tampoco es una práctica recomendable. Resulta preferible que pongas en práctica el refuerzo positivo. Al cabo de 2 semanas deberías notar la mejoría. Si no es así, te aconsejamos que recurras al consejo de un etólogo, puesto que es el veterinario especializado en comportamiento animal y podrá asesorarte con certeza.