Problemas del comportamiento

Mi gato se asusta cuando me acerco: causas y qué hacer

 
Eduarda Piamore
Por Eduarda Piamore, Técnica en psicología, educación y adiestramiento felino y canino. 3 mayo 2023
Mi gato se asusta cuando me acerco: causas y qué hacer

Cuando tomamos la decisión de adoptar un gato, lógicamente, nuestras expectativas apuntan a establecer un vínculo basado en el afecto y la confianza mutua. Pero, lamentablemente, en la vida real no siempre es "fácil" ganarse la confianza de un gato y, si hablamos de un individuo que ha tenido malas experiencias en el pasado, es necesario tener mucha paciencia para motivarlo a recuperar su seguridad y vencer el miedo o la desconfianza de interactuar con los humanos.

Si eres uno de los tutores que se preguntan "¿por qué mi gato se asusta cuando me acerco?" o "qué hago para que mi gato confié en mi", la buena noticia es que has llegado al sitio adecuado, pues en este artículo de SoyUnGato hablaremos de las causas más comunes del miedo en gatos direccionado a las personas, y también compartimos una serie de buenas prácticas para optimizar la forma como te relacionas y te comunicas con tu compañero felino. ¿Listo para empezar a entender por qué mi gato se asusta cuando me ve?

Índice
  1. Por qué mi gato se asusta cuando me acerco
  2. Qué hacer si mi gato me tiene miedo
  3. Mi gato se ha asustado y me bufa, ¿qué hago?

Por qué mi gato se asusta cuando me acerco

Arrancamos el artículo resolviendo la duda de por qué mi gato se aleja cuando me acerco, así que vamos a ver algunas de las causas que provocan esta reacción. Los cinco primeros motivos que explican este comportamiento son los siguientes:

Factor genético

La personalidad y el comportamiento de cada gato están fuertemente influenciados por los ambientes y los individuos con los que tiene contacto, así como por las experiencias que viven a lo largo de su vida, pero principalmente durante sus primeras semanas de vida. No obstante, no podemos ignorar que la herencia genética también tiene su peso, y hay ciertas razas felinas que son naturalmente más propensas a mostrar un carácter más tímido, desconfiado o incluso asustadizo/miedoso.

Solo para mencionar algunos ejemplos, gatos como el azul ruso, el cartujo o chartreux y el Mau egipcio (entre otros) destacan un temperamento naturalmente más reservado (aunque puedan establecer un vínculo muy estrecho con sus tutores) y una mayor predisposición a las conductas temerosas.

Entonces, si decidiste adoptar a un gato de dichas razas o un mestizo con ellas emparentado, será fundamental que redobles la atención en su proceso de socialización y hagas todo lo que esté a tu alcance para afianzar el vínculo con tu compañerito. Para ayudarte, en SoyUnGato compartimos los mejores consejos para ganarse la confianza de un gato.

Malas experiencias

Ahora bien, ¿por qué mi gato se asusta y sale corriendo cuando me ve? Se trata de una pregunta que le quita el sueño a muchos tutores que recientemente han adoptado a un nuevo compañero felino. Si eres uno de ellos, lamentablemente, deberás considerar la posibilidad de que tu gato haya desarrollado un trauma relacionado con las malas experiencias vividas en su pasado, de ahí el motivo de por qué mi gato no se me acerca.

Cuando hablamos de traumas y experiencias negativas, mucha gente piensa directamente en un historial de violencia física, que, por supuesto, es una de las razones más obvias y extremas por las que un gato llega a tener un miedo generalizado a las personas. No obstante, hay otros tipos de maltrato y malas experiencias, sobre todo durante el período de socialización de los gatitos, que se extiende hasta su tercera o cuarta semana de vida, que pueden resultar en una conducta temerosa o desconfiada hacia los humanos.

Un gato que ha mantenido muy poco o ningún contacto con personas durante el ya mencionado período critico de su socialización, no ha tenido la oportunidad de reconocer los humanos como una de las "especies amigas". Luego, lo más probable es que se muestre desconfiado o incluso algo arisco en nuestra presencia, pues para él somos completos desconocidos que, quizás, pueden hacerle daño o competir por los recursos disponibles en su territorio.

Por otro lado, puede suceder que un gato sí haya tenido contacto con humanos durante las primeras semanas de su vida, pero si estas interacciones fueron en su mayoría negativas, también es muy probable que este gatito crezca con un miedo direccionado a las personas o, en casos de traumas más severos, con un pánico generalizado a las interacciones con cualquier individuo.

Acercamiento brusco

Hasta un gato que no es particularmente tímido ni ha tenido malas experiencias con otros humanos, puede asustarse si te acercas a él haciendo movimientos bruscos o emitiendo sonidos fuertes (gritos, por ejemplo) u otros estímulos muy intensos, pues estas son algunas de las cosas que más asustan a los gatos. Y el riesgo de que esto ocurra es mayor cuando hablamos de un gato recién adoptado que aún se está acostumbrando a ti y a su nuevo hogar, o bien en caso de que te hayas mudado recientemente con tu minino.

De hecho, lo más natural y esperable es que un minino muestre un comportamiento más reservado e incluso algo desconfiado al llegar a un "territorio" totalmente nuevo, donde no puede reconocer su propio olor y las feromonas de que libera en su ambiente y sus "pertenencias" para sentirse seguro en su entorno.

Cada gato deberá atravesar un proceso de adaptación a su propio tiempo, y lo mejor que puedes hacer es crear las condiciones más propicias para se sienta a gusto y motivado a explorar su nuevo hogar por voluntad propia. Aquí tienes nuestros Consejos para mudarse con un gato y favorecer su adaptación.

Estrés

No nos cansamos de alertar que el estrés es una causa cada vez más común de alteraciones de conducta en los animales que conviven con humanos en entornos domésticos, por lo que son muchas las fuentes de estrés que pueden presentarse en estos contextos.

Hablando específicamente del estrés en gatos, que puede conllevar tanto a una conducta miedosa y una tendencia al aislamiento, como a un incremento de la agresividad, es importante considerar las siguientes causas frecuentes:

  • Sedentarismo: generalmente asociado a un bajo o nulo enriquecimiento ambiental.
  • Cambios en su ambiente y rutina: que pueden ir desde pequeñas modificaciones en su dieta o en la ubicación de sus recursos, hasta un gran cambio que supone mudarse con su tutor a un nuevo domicilio.
  • Llegada de otro gato o un nuevo miembro a la familia: sin una adecuada presentación, cualquier gato puede ver este "extraño" que "invade" su territorio como un rival con el que debe disputar su ambiente y sus recursos (lo que incluye la atención y los cuidados que reciben de sus tutores), lo que le producirá muchísimo estrés. Si estás pensando en adoptar a un nuevo gato, no dejes de conocer las mejores prácticas para evitar conflictos en el siguiente artículo sobre "Cómo hacer que dos gatos se lleven bien".

Dolor o problemas de salud

Traumatismos, enfermedades y trastornos metabólicos que generan dolor, síntomas neurológicos o alteraciones en el estado de ánimo, pueden impactar muy negativamente en su comportamiento habitual. Si tu gato se siente más vulnerable por el dolor o alguna afección que rompe con el buen funcionamiento de su organismo, es probable que prefiera quedarse escondido y solo, evitando cualquier tipo de contacto o interacción que pueda 'empeorar' su malestar.

Entonces, si te das cuenta de que tu gato presenta signos de dolor u otras señales de que puede estar enfermo, no dudes en acudir lo antes posible al veterinario. Y si tienes dificultades para reconocer dichos síntomas, te recomendamos la siguiente lectura sobre "¿Cómo saber si mi gato está enfermo".

Qué hacer si mi gato me tiene miedo

Ahora que ya sabes las principales causas por las que "mi gato se aleja cuando me acerco" vamos a ver qué remedios podemos poner para afrontar las distintas situaciones. Antes de nada, necesitarás armarte de paciencia, pues ganarse la confianza de un gato no siempre es una "tarea" simple.

Además, los gatos que llegaron a desarrollar traumas o incluso un pánico generalizado hacia los humanos suelen requerir un tratamiento profesional, con pautas específicamente diseñadas para sus necesidades y en función de sus síntomas, las cuáles deberían ser establecidas por un experto en etología felina (o en su "reemplazo", un educador felino).

Por ende, si tu gato muestra una conducta excesivamente temerosa en relación a ti y a otras personas, el mejor primer paso será llevarlo al veterinario (mejor aún si es un veterinario etólogo) para descartar cualquier enfermedad subyacente y evaluar la necesidad de dar inicio a un tratamiento específico.

Luego de descartar eventuales causas patológicas, puedes poner atención a las siguientes pautas para optimizar las interacciones con tu minino:

  • Socializa a tu gato: aunque no hayas tenido la oportunidad de hacerlo en el momento mas oportuno, es esencial que inviertas en una adecuada socialización cualquier sea la actual edad de tu gato.
  • Enriquece su ambiente: asegúrate de que tu minino tenga a su disposición una buena cantidad de juguetes, recursos y estímulos que despierten su curiosidad y lo motiven a gastar energía y ejercitarse diariamente, para evitar que la tensión acumulada afecte negativamente su comportamiento y su vínculo contigo. Aquí te contamos de qué se trata el enriquecimiento ambiental para gatos y cómo aplicarlo en tu hogar en pasos simples.
  • Ofrece un ambiente seguro y cómodo a tu gato: un gato tenderá a sentirse más seguro y a gusto en un ambiente que le proporcione los recursos necesarios para su bienestar físico y mental. Entonces, además de apostar en el enriquecimiento ambiental, asegúrate de acondicionar correctamente las zonas de descanso, de eliminación y de alimentación para tu compañero felino. Para ello, te recomendamos que le eches un vistazo al siguiente artículo de SoyUnGato sobre "Las mejores camas para gatos".
  • No lo obligues a interactuar contigo: por mucho que quieras disfrutar de la compañía de tu gato, si percibes que el aun no se siente lo suficientemente seguro para acercarse voluntariamente a ti, dale espacio y respeta sus tiempos. Forzar interacciones solo generará un contexto de elevado estrés donde tu gato tenderá a reaccionar de forma defensiva o directamente ofensiva para protegerse de tu actitud "invasiva". Confía que, siguiendo los consejos de este artículo, podrás crear las condiciones óptimas para que tu gato confíe en ti y quiera estar contigo. ¡Persevera y lo lograrás!
  • Despierta el interés de tu gato: reserva algunos minutos de cada día para tratar de "atraerlo" con las cosas que más les gustan a los gatos. Por ejemplo, golosinas, una exquisita comida casera bien húmeda y sabrosa, un juguete nuevo que puedes agitar para "despertar" su instinto cazador e invitarlo a jugar contigo. Recuerda siempre que la mejor manera de acercarte a tu gato es, en realidad, hacerlo acercarse voluntariamente a ti.
  • Evalúa los beneficios de las feromonas para gatos: lo más seguro sería comenzar experimentando con la catnip o hierba gatera, que actúa como una especie de feromona natural, promoviendo una sensación de bienestar y relajación en la mayoría de los gatos por su leve efecto narcótico. Pero también puedes consultar con un veterinario sobre el uso de feromonas sintéticas como tratamiento complementario para el estrés, la ansiedad o el miedo excesivo en gatos. ¡Ojo! No pruebes por tu cuenta con las feromonas sintéticas, ya que sus efectos pueden ser contraproducentes cuando la aplicación no es la más adecuada a los requerimientos y las características de tu minino.
  • Apuesta por el refuerzo positivo y nunca utilices los castigos: debes tener muy en claro que la violencia en todas sus formas no tiene ningún valor educativo, y que con violencia solo lograrás generar mas violencia. Es tu responsabilidad como tutor enseñar a tu gato cómo "portarse bien", antes de reprenderlo por "portarse mal", y si eliges hacer esto mediante castigos físicos u otros tipos de maltrato psicológico, sólo harás que tu gato te tenga cada vez mas miedo. Mejor recompensa sus buenas conductas y aprende cómo regañarlo correctamente para estimular su inteligencia y preservar su vínculo contigo.
Mi gato se asusta cuando me acerco: causas y qué hacer - Qué hacer si mi gato me tiene miedo

Mi gato se ha asustado y me bufa, ¿qué hago?

Cuando un gato bufa, por lo general, trata de comunicarnos que lo que hacemos o algo que ocurre en su entorno no le está gustando. Se trata de una señal muy evidente que dice "¡Ya basta!" y que nos informa que el gato se prepara para desplegar acciones defensivas más "extremas" (por ejemplo, un ataque directo que puede involucrar mordidas y arañazos) para lograr que la fuente de su molestia/enfado cese rápidamente.

Entonces, si tu gato se ha asustado y bufa directamente a ti, lo mejor que puedes hacer es darle espacio y esperar a que se tranquilice antes de tomar cualquier otra medida. Nuevamente, recuerda mantener la calma y no reaccionar ni con movimientos bruscos ni de forma agresiva. Olvídate de los gritos, trata de no expresar ninguna emoción negativa y aléjate despacio, permitiendo que tu gato se tome el tiempo necesario para recuperar su estado de equilibrio en un ambiente donde nadie "perturbe" su tranquilidad. Además, puedes poner en práctica estos consejos de "Cómo calmar a un gato enfadado" para evitar cualquier conflicto innecesario.

Una vez restablecida la paz en el hogar, puedes usar las buenas prácticas detalladas en los anteriores apartados para optimizar la comunicación y el vínculo con tu gato, así podrás evitar preguntarte por qué mi gato se aleja cuando me acerco. Por otro lado, si necesitas ayuda en este proceso de acercamiento, en SoyUnGato también te enseñamos "Cómo llevarse bien con un gato". ¡No te lo pierdas!

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