menu
Compartir

Por qué mi gato orina en mi ropa

 
Por María Besteiros, Auxiliar Técnico Veterinario. 13 diciembre 2022
Por qué mi gato orina en mi ropa

Los gatos tienen fama de ser animales muy escrupulosos con la limpieza. No solo se autoacicalan durante horas, sino que, desde bien pequeños, aprenden a utilizar la bandeja sanitaria y en ella evacúan sin que a nosotros nos suponga ningún esfuerzo enseñárselo, como sí sucede con los perros, que deben aprender, durante meses, a evacuar fuera del hogar.

Pero debemos saber que no es tan extraño que, por diferentes circunstancias, los tan aseados gatos acaben por orinar fuera del arenero. De hecho, a veces este comportamiento es muy difícil de erradicar. Pero, ¿por qué mi gato orina en mi ropa? Explicamos causas y soluciones en este artículo de SoyUnGato.

También te puede interesar: Por qué mi gato está celoso

Enfermedad

Lo primero que hay que tener claro a la hora de abordar este tema es que el gato no orina sobre nuestra ropa por fastidiarnos. Siempre hay detrás alguna causa que lo justifica, aunque no siempre nos resulte fácil detectarla. Así, una de las más frecuentes es la enfermedad. Sufrir una patología puede hacer que nuestro gato deje de usar el arenero. Por ejemplo, una enfermedad en las vías urinarias, como la cistitis, provoca dolor al orinar. El gato lo relaciona con el arenero y lo rechaza. Al contrario, buscará otras superficies, mejor blandas, para evacuar, de ahí que muchos acaben escogiendo nuestra ropa si está a su alcance. Si los descubrimos en ese momento veremos que adoptan la postura típica de orinar y vacían la vejiga por completo, aunque sea una pequeña cantidad.

Como los gatos tienden a ocultar sus molestias, este puede ser el único cambio que detectemos. Por eso, siempre que orinen fuera del arenero más de una vez (una vez aislada podría ser solo un accidente) es motivo de consulta con el veterinario, pues no es normal y hay que revisar al animal en busca de alguna enfermedad que pueda explicarlo. Si tras la revisión el gato estuviese sano, la causa podría ser psicológica, como veremos.

En cualquier caso, lo primero siempre es consultar con el profesional. Nunca hay que reñir o castigar al gato ni esperar a que el problema se resuelva por sí solo. Podemos estar perdiendo un tiempo precioso y agravando la situación hasta un punto en el que resulte verdaderamente difícil de solucionar, por no hablar de que el gato estará pasándolo mal hasta que le pongamos remedio.

Marcaje

Los gatos son animales territoriales que, en consecuencia, acostumbran a marcar su territorio. Para ello pueden frotarse contra los objetos o las personas, arañar con sus uñas o emplear la orina o las heces. Normalmente, el marcaje con orina es una actividad propia de los machos enteros, es decir, sin castrar, en cuanto maduran sexualmente, pero también puede darse en otras circunstancias y en cualquier gato, con independencia de su edad o sexo.

Es importante distinguir entre orinar y marcar. Un gato que marca va a seguir orinando con normalidad en el arenero. Fuera de él solo eliminará cantidades pequeñas de orina y, habitualmente, en localizaciones que considera estratégicas, como las puertas o las ventanas. Cuando se trata de marcaje, la orina se pulveriza, muchas veces en vertical.

Por qué tu gato marca tu ropa

Ahora bien, ¿por qué mi gato se mea en mi ropa por marcaje? La ropa que traemos de la calle viene impregnada en aromas que, aunque nosotros no percibimos, sí afectan a nuestro felino. Podemos prevenir que la orine rociándola con feromonas tranquilizadoras. De esta forma, no percibirá su olor como tan amenazante y es posible que no sienta la necesidad de orinar sobre ella. También podemos evitar dejarla a su alcance y lavar lo antes posible lo que haya orinado.

Por otra parte, debemos buscar la causa del marcaje. Por ejemplo, puede haberse producido alguna modificación en el entorno, por insignificante que nos parezca a nosotros, que lleve al gato a marcar su territorio. Si se trata de un ejemplar entero, la castración puede ayudarnos a solucionar el problema, aunque en gatos que han adquirido este hábito es posible que continúe tras la operación.

En general, va a ayudar implementar pautas de enriquecimiento ambiental para aumentar el bienestar del gato. También podemos recurrir a un experto en comportamiento felino o etólogo, una vez hayamos descartado que la causa de la eliminación inadecuada sea un problema de salud. En ocasiones, no somos conscientes de que nuestras acciones son las que llevan al gato a marcar. Los profesionales nos pueden ayudar a mejorar el manejo y, en consecuencia, prevenir y corregir estas situaciones.

Arenero inadecuado

Los gatos suelen ser muy sensibles en lo que respecta a su bandeja sanitaria. Así, pueden dejar de usarla si es demasiado pequeña, está sucia, la hemos puesto en un lugar excesivamente transitado o la arena no es de su agrado.

Para evitar rechazos debemos buscar un arenero que se adapte a las características del gato:

  • Los bordes deben ser de la altura adecuada para que pueda entrar y salir con comodidad.
  • El tamaño tiene que permitirle dar la vuelta en su interior.
  • Habrá la suficiente arena y profundidad como para enterrar las deposiciones.

Además, debemos colocarlo en un lugar tranquilo, lejos del tránsito del hogar, de corrientes de aire o de ruidos fuertes. Tampoco puede estar al lado de la comida, el agua ni en las zonas en las que el gato descansa o juega.

Podemos probar distintos modelos, ya que hay gatos que prefieren areneros cerrados, mientras que otros se decantan por los abiertos. Lo mismo sucede con la arena. Si una le gusta, mejor no cambiarla. En este otro artículo te ayudamos a conocer Cuál es la mejor arena para tu gato.

Por otra parte, es fundamental la higiene. Hay que mantener el arenero lo más limpio posible, eliminando las heces y la orina tantas veces como sea necesario en función del número de gatos del hogar y de las características de la arena que escojamos.

Estrés

Los gatos son animales muy sensibles a los cambios, lo que quiere decir que cualquier modificación en su entorno, como la llegada de otro miembro a la familia, obras en casa o, simplemente, comprar un sofá nuevo, pueden generarles estrés y que este se traduzca en eliminaciones inadecuadas, es decir, en orinar en nuestra ropa y otras superficies que no sean el arenero. Lo mismo sucede con olores o con ruidos fuertes. Por ejemplo, si el gato está utilizando el arenero y de repente escucha un ruido que lo asusta, puede relacionarlo con este y negarse a utilizarlo.

Es muy importante mantener sus rutinas. Cuando sea imprescindible introducir algún cambio, debemos hacerlo progresivamente y empleando recursos que ayuden a mantener al gato tranquilo, como las feromonas apaciguadoras. También podemos consultar con un profesional, sobre todo para los cambios más grandes, como la introducción de otro gato, la llegada de un bebé o la mudanza a otro domicilio. Si a pesar de las precauciones el gato se estresa, lo ideal es descubrir cuál ha sido la causa para poder iniciar una adaptación a ella o suprimirla. En el caso concreto que aquí nos ocupa, algo tan simple como un cambio de detergente o similar puede estar provocando que el gato orine en la ropa por tratarse de un olor desconocido para él, algo que, sin duda, le produce estrés.

También podemos ofrecerle un premio cada vez que use el arenero. Es una forma de incitarlo a repetir esa conducta, que es la que nos interesa. Además, la interacción adecuada con nosotros, en este caso vinculándonos a un elemento positivo como es un premio, es un factor que ayuda a mejorar el bienestar del gato y, por consiguiente, a reducir su estrés.

Problemas de movilidad

Ya hemos dicho que los gatos son expertos en ocultar los síntomas de enfermedad. Esto hace que muchos cuidadores no se percaten de la existencia de problemas de salud hasta que estos están ya muy avanzados. Orinar fuera del arenero puede ser una señal de alerta en este sentido, no solo relacionada con una enfermedad en las vías urinarias. Por ejemplo, si un gato sufre dolor en sus articulaciones, puede dejar de desplazarse hasta él y orinar sobre lo que tenga más cerca, que en muchas ocasiones es nuestra ropa, mantas u otros textiles.

Este tipo de problemas son más comunes en ejemplares de edad avanzada. Si es el caso de tu gato, llévalo al veterinario. Disponer más areneros por distintos lugares o facilitar el acceso a ellos, además de implantar las medidas o los tratamientos que el profesional considere, puede evitar que el gato llegue a orinar sobre nuestra ropa.

Además, conviene que a partir de los 8-10 años de vida, si no lo hacemos ya, acudamos a revisiones veterinarias, al menos anuales, que incluyan, como mínimo, una exploración general y analíticas de sangre y de orina. De esta forma, podemos tratar precozmente diversas patologías, mejorando la calidad de vida del gato y evitando eliminaciones inadecuadas.

Si deseas leer más artículos parecidos a Por qué mi gato orina en mi ropa, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.

Bibliografía
  • Álvarez, R. (2020). Etología felina: Guía básica del comportamiento del gato. Amazing Books.

Escribir comentario

Añade una imagen
Haz clic para adjuntar una foto relacionada con tu comentario
¿Qué te ha parecido el artículo?
Por qué mi gato orina en mi ropa
Por qué mi gato orina en mi ropa

Volver arriba