Gatas Calicó o Carey, bellezas tricolores

Los gatos Carey son los que tienen un pelaje que combina los colores blanco, anaranjado y negro. Aunque algunas personas creen que se trata de una raza, estas gatas, en su gran mayoría, son ejemplares comunes con una alteración genética que se manifiesta en su manto.

Otra idea errónea acerca de estos mininos es que solo las hembras pueden presentar esta coloración. Aunque son raros de ver, también es posible encontrar algunos machos. Continúa leyendo este artículo de SoyUnGato para conocer todo sobre los gatos Carey o Calicó.

Las particularidades de estos felinos tricolores

Lo primero que hay que saber es que los ejemplares de este tipo no son una variedad particular, ya que la conjunción de los tres colores es independiente de la raza. Las gatas Carey presentan los tres tonos básicos de pelo de los felinos: el blanco, el negro y el anaranjado. También es habitual que lleven una mancha rojiza sobre los ojos, que suelen tener una tonalidad ámbar o cobre. El diseño del pelaje de cada individuo es único e irrepetible.

El origen de este intrincado dibujo está relacionado con su herencia genética. Los gatos cuentan con dos cromosomas sexuales: el X, aportado por la madre, y el Y, por el padre. Si tras la concepción la combinación da como resultado “XX”, el nuevo individuo será hembra y si es “XY”, macho.

Ahora bien, la coloración negra y anaranjada solo se transmite a través del cromosoma femenino, por lo que un macho – que tiene solo un X – no puede presentar ambos colores. El blanco, por su parte no está ligado al sexo y puede aparecer o no. Por ello, lo más común es que las Calicó sean hembras, al tener naranja y negro por herencia genética, además del blanco fruto del azar.

También es posible, aunque difícil, encontrar machos tricolores: la estadística asegura que nacen 3000 hembras por cada gato Carey macho. Estos ejemplares cuentan con tres cromosomas sexuales (“XXY”) en lugar de dos, una anomalía que se conoce como Síndrome de Klinefelter y causa esterilidad. Así, al contar con dos cromosomas X, estos gatos machos sí pueden tener el negro y el anaranjado en su manto.

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¿Cuántos tipos de gatas Carey existen?

Aunque las combinaciones y la coloración de las gatas tricolor varían de individuo a individuo, se puede realizar una clasificación general basándose en patrones más o menos estables:

  • Gatas Carey: los colores negro y anaranjado están presentes de manera asimétrica sobre el manto. Se observa un predominio de tonos oscuros, aunque diluidos en coloraciones alejadas del negro puro y con muy poco blanco en general.
  • Gatas Calicó: el color blanco es predominante, especialmente en la zona del pecho, el vientre y las patas. Su manto está salpicado de manchas negras y anaranjadas distribuidas de manera desordenada. Es habitual que el negro tienda hacia un color grisáceo oscuro.
  • Gatas Tricolor Atigradas: tienen un pelaje que recuerda al de los tigres. Los tres colores se presentan en una forma bastante pura, con patrones a rayas o manchas.

Tipologías aparte, todas son buenas compañeras, cariñosas y fieles. Esto, junto a su increíble pelaje, hace que destaquen entre las preferidas de los amantes de los gatos.

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Curiosidades de las gatas Carey

Desde tiempos inmemoriales suele relacionarse a estas gatas con la buena suerte. En Irlanda se consideraba que tener una gata tricolor en el hogar alejaba a los malos espíritus, mientras que los marineros japoneses nunca zarpaban sin una gata Carey a bordo para asegurarse el buen tiempo durante la travesía.

Una hermosa leyenda intenta explicar el origen de estos mininos. Hace siglos, el Sol, aburrido de permanecer siempre en lo alto, decidió bajar a la Tierra. Por ello, le pidió a la Luna que ocupara su lugar para que los humanos no se percataran de su ausencia. Hecho esto escogió para visitarnos al animal que consideró más perfecto y discreto: una gata negra.

Pero en su forma de felino, el astro rey se volvió tan curioso como ellos y tardó en regresar a su sitio más de lo que había prometido. La Luna, cansada de cubrirle las espaldas volvió al cielo nocturno sin avisarle. Fue tal la sorpresa del Sol cuando vio que la Luna se retiraba, que huyó rápidamente del cuerpo de la gata, dejando tras de sí algunos rayos solares que se combinaron con el pelaje oscuro original.

Más allá de los mitos que rodean a estas preciosas mininas, hay algo de lo que no cabe duda: su presencia dota a los hogares de una energía positiva que se refleja en el bienestar de todos los integrantes de la familia.

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