Como sabes, los felinos son animales nocturnos. Realizan varias siestas a lo largo del día para mantenerse activos al atardecer y en las primeras horas de la noche. En estado salvaje dedican la noche a cazar, alimentarse y a ejercitarse explorando. Si te preguntas ¿por qué mi gato no duerme de noche?, vamos a revelarte las causas que lo explican.

Más allá de su instinto natural, la falta de sueño nocturno puede indicar que está enfermo, no suficientemente estimulado o que su cama no es la adecuada, entre otras razones. Si continúas a nuestro lado, descubrirás cuáles son estos factores y aprenderás cómo evitar que te suceda a ti.

¿Los gatos ven en la oscuridad?

La anatomía ocular del gato posibilita que este pueda ver con nitidez en lugares con poca iluminación. Esto es así porque su ojo está provisto de un tejido llamado tapetum lucidum que absorbe la luz antes de que esta llegue a la retina para reflejarla después. Así, en condiciones de semi oscuridad los mininos pueden desenvolverse con total naturalidad.

Causas de la falta de sueño durante las noches

Aunque son seres que disfrutan de la actividad nocturna, muchos de ellos acaban sincronizándose con los horarios de sus familias humanas y duermen durante buena parte de la noche. El insomnio podría alertarte de una amplia variedad de posibles desencadenantes sobre los que puedes actuar. Presta atención.

1. Su cama no le gusta

Son 3 los requisitos que inevitablemente debe cumplir la cama perfecta para un felino: que sea calentita, cómoda y segura. Aprecian que sea mullida y de un tamaño que les permita darse la vuelta sintiendo en todo momento las paredes sobre su cuerpo. De este modo, se sienten seguros y preservan la temperatura corporal.

Algunos mininos, particularmente los de poca edad, suelen preferir las camas techadas para elevar esa sensación de seguridad frente a posibles intrusos. Recuerda que estar dormidos es para ellos un trance que los convierte en vulnerables ante los depredadores.

Igualmente, puede suceder que aunque su cama cumpla con estas 3 condiciones no esté ubicada en un lugar apropiado. A algunos mininos les gusta dormir en las alturas. Prueba a colocarla en una balda o en una estructura para gatos con niveles y observa su reacción. Quizás des con la solución a tu problema.

2. Tiene hambre

Si tu mascota viene hasta tu cama maullando para recabar tu atención, es muy posible que se deba a que tiene hambre y te está pidiendo que le des de comer. Como es inevitable acabarás accediendo y ello reforzará una conducta indeseada. Para no contribuir a que se repita asegúrate de darle de comer antes de acostarte.

3. No está cansado

La falta de ejercicio físico favorecerá que duerma durante el día y que por la noche tenga ganas de explorar, jugar y saltar. Dedícale tiempo al juego para que libere su energía y se canse. De este modo, por la noche ambos podréis dormir y descansar. Si debe pasar más horas de las que te gustaría solo en casa procúrale suficientes juguetes.

4. Se siente aburrido y solo

En línea con el punto anterior, la falta de estimulación mental constituye la puerta de entrada al aburrimiento y a afecciones como la ansiedad y la depresión. Tan necesaria como la ejercitación física es la cognitiva. Por ello, el enriquecimiento ambiental con rascadores, juegos interactivos o que apelan a su instinto de caza son indispensables.

Sabrás que tu mascota está desatendida, aburrida y frustrada si comienza a hacer sus necesidades fuera del arenero, si araña los muebles, maúlla más de lo habitual o si se muestra huidiza o irascible contigo. Si necesitas asesoramiento, consúltalo con un etólogo.

5. Está enfermo

Si los maullidos nocturnos son persistentes, por regla general, estaremos ante un cuadro de ansiedad por separación como una llamada de atención para que le prestes más cariño y tiempo compartido. No obstante, los maullidos pueden apuntar a una dolencia física que precise la intervención del veterinario.

Algunos de los síntomas de dolor en los gatos son la salivación excesiva, la presencia del tercer párpado, la apatía, la dificultad para desplazarse, caminar encorvado, estirar constantemente las patas delanteras, la inapetencia, la pérdida del interés por el acicalamiento, la agresividad o la falta de marcaje.

6. Está en celo

A partir de los 6 meses de edad ambos sexos experimentan periodos de celo en los que el nerviosismo, la actividad nocturna, los gemidos y maullidos agudos y recurrentes, la falta de apetito e incluso las conductas de huida son usuales. Si no deseas hacerle pasar por esto esterilízalo.

Tanto en el caso de los machos como de las hembras la esterilización y la castración ejercen un efecto protector frente al cáncer que involucra a los órganos sexuales.

Cómo lograr que tu gato duerma por la noche

Prevenir que tu mascota se mantenga inquieta y activa durante la noche es sencillo. Bastará con que apliques las recomendaciones que te facilitamos a continuación:

  • Observa su comportamiento para hacerte una idea de cuáles son sus preferencias en cuanto a camas. Cerciórate de que la suya cumple los 3 requisitos que te hemos mencionado y que le gusta. Lo sabrás si la usa.
  • Reserva tiempo a diario para estar con tu gato: jugar, acariciarlo y hablar con él. Propiciarás que se ejercite, que despliegue sus capacidades cognitivas para superar retos y que se sienta acompañado y querido.
  • Si debe pasar tiempo solo en casa, proporciónale juguetes de su agrado, juegos de inteligencia y estímulos olfativos como la hierba gatera o catnip. Todo ello favorecerá que se mantenga activo de día y más relajado por la noche.
  • Asegúrate de que cuenta con suficiente comida y bebida antes de irte a dormir.
  • Si ya pones en práctica todo lo anterior y aún así tu mejor amigo no duerme mucho por la noche, plantéate darle un compañero de juego. Eso sí, ten presente su temperamento y edad al escoger a un gato afín y realiza una presentación gradual de ambos.