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Mi gata maúlla mucho y está muy mimosa: causas

 
Por Miren Azurmendi, Periodista especializada en el mundo animal. 29 noviembre 2023
Mi gata maúlla mucho y está muy mimosa: causas

Si nos sigues, ya sabes que los gatos han desarrollado el maullido como forma exclusiva para comunicarse con los humanos. Esto quiere decir que entre iguales recurren a otros sonidos y al lenguaje corporal para expresar sus emociones, satisfacer sus necesidades y dar carta de categoría a sus jerarquías sociales. Por tanto, si afirmas mi gata maúlla mucho y está muy mimosa y no sabes por qué, queremos que atiendas a este post de SoyUnGato.

En él vamos a ahondar en los principales detonantes que justifican que un gato no pare de maullar. Y es que al igual que sucede con la ausencia repentina de los maullidos, su reiteración, puede indicarnos que existe una anomalía, física o psicológica, que no deberíamos pasar por alto. Atender al tono e intensidad, al contexto en el que se produce y a su lenguaje corporal nos será de gran ayuda para salir de dudas.

También te puede interesar: Mi gato maúlla mucho: causas y qué hacer

Está en celo

La primera causa de por qué mi gata maúlla mucho y está muy mimosa, si no está esterilizada o castrada, es el celo. A partir de los 6 meses de edad, las gatas están receptivas al apareamiento y pueden engendrar a sus primeras crías si son montadas. Identificar si tu gata está en celo es muy sencillo, ya que sus maullidos son distintos a los acostumbrados. Resultan más agudos y sostenidos, llegando a acentuarse por la noche. Te invitamos a leer el post "Por qué mi gato maúlla por la noche".

Las gatas en celo se muestran muy mimosas, buscan de forma insistente el contacto físico para frotar su cabeza y manifiestan la postura de monta (lordosis) varias veces a lo largo del día, levantando la cola para dejar al descubierto sus genitales, al tiempo que arquean su cuerpo. Desde SoyUnGato no podemos sino recomendarte que recurras a la esterilización si no deseas camadas. Estarás protegiéndola por partida doble.

Está enferma o tiene una herida

Descartado el celo, el siguiente factor más probable de por qué mi gata maúlla mucho y está muy mimosa tiene que ver con el dolor o malestar físico. Aunque los gatos son dados a autoaislarse cuando no están bien, tratando de pasar desapercibidos por su instinto de supervivencia, el maullido reiterativo y agudo (equiparable al llanto de un bebé humano) puede ser indiciario de una patología que le causa mucho dolor. Acudir al veterinario es imperativo.

Te sugerimos consultar el artículo "Mi gato maúlla mucho: causas y qué hacer".

Mi gata maúlla mucho y está muy mimosa: causas - Está enferma o tiene una herida

Está aburrida

Otra de las razones por las que un gato no para de maullar es el malestar emocional. Si te ves obligado a pasar muchas horas fuera de casa o no prestas atención a su enriquecimiento ambiental poniendo a su disposición juguetes acordes a su temperamento y edad, es probable que se sienta frustrada y aburrida. Al verte, maullará desesperada para compensar ese vacío emocional en un intento de reclamar tu atención. Ciertas razas son especialmente proclives al aburrimiento, por lo que es importante no descuidar este aspecto dentro de los cuidados de los gatos.

Tiene hambre

Por evidente que parezca, los llamados de atención para que le des comida o porque está caprichosa y prefiere comer otra cosa son habituales en la convivencia con los gatos. Apreciarás que se acerca a ti con la cola relajada, pero levantada y que te mira fijamente mientras maúlla. Está queriendo decirte que solo tú puedes ayudarle a satisfacer sus anhelos (confía en ti porque sabe que lo conoces bien). Relacionado con la comida y el hambre, también puede ser que esté insatisfecha por otro cuidado básico como el arenero sucio o el agua vacía.

No dejes de consultar el artículo "Cuántas veces come un gato al día".

Mi gata maúlla mucho y está muy mimosa: causas - Tiene hambre

Está estresada

A los felinos no les agrada compartir su espacio ni competir por los recursos, y menos aún ver alterado su statu quo. En este contexto, si tu gata está atravesando un período de cambios o algún acontecimiento está variando sus rutinas, es probable que trate de compensar ese estrés maullando más de lo usual. La búsqueda de tu afecto a través del contacto físico es su forma de sentirse reconfortada, porque confía en ti.

Si te interesa ampliar información, consulta el post sobre "Estrés en gatos: síntomas y tratamiento".

Necesita de tu ayuda

En línea con lo que comentábamos más arriba sobre el reclamo de atención para comer cuando tiene hambre, el desencadenante de que mi gata maúlle mucho y esté muy mimosa puede ser la necesidad de auxilio, por ejemplo, para que retires tus enseres del espacio que ha escogido para tomar una siesta o para que le abras una puerta y pueda explorar una habitación.

Los gatos despliegan este tipo de conductas con los humanos con los que más contacto tienen y, en consecuencia, en quienes más confían. Como siempre repetimos en SoyUnGato, fijarte en el contexto y en su lenguaje corporal te ayudará a descifrar el mensaje. Nadie conoce mejor que tú a tu gata. Por tanto, no te costará complacerla. Recuerda que, como tutor, te corresponde interesarte por el comportamiento de tu gata.

Si te interesa ampliar información sobre este tema, no dejes de leer el post "Mi gato no maúlla: causas y qué hacer".

Si deseas leer más artículos parecidos a Mi gata maúlla mucho y está muy mimosa: causas, te recomendamos que entres en nuestra sección de Comportamiento.

Bibliografía
  • Olivares, M., Hernández, C. (2022). Miaulogía: Guía de comportamiento felino. Editorial Universo de Letras.
  • Álvarez Bueno, R. (2021). Etología felina: Guía básica del comportamiento del gato. Editorial Amazing Books.
  • Amat, M. (2017). Manual práctico de etología clínica en el gato. Editorial Multimédica Ediciones Veterinarias.

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