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Los felinos se caracterizan por ser animales extremadamente curiosos. Sin embargo, los humanos también sentimos curiosidad por conocer a qué dedican su tiempo cuando su familia humana no está en casa. Para responder a la pregunta de ¿qué hacen los gatos cuando están solos? conviene tener presente cuál es su temperamento y personalidad.

Aunque existen ciertas actividades con las que todos los mininos disfrutan cuando nadie los supervisa, lo cierto es que el carácter de cada uno de ellos incidirá en que algunos dediquen más tiempo a cometer travesuras, otros a dormir y otros a buscar nuevos rincones que explorar. Ahondamos en todo ello en las siguientes líneas.

Actividades favoritas de los gatos en la soledad

Antes de ausentarte deberás cerciorarte de que tu mascota dispone de comida, bebida y de una bandeja sanitaria debidamente higienizada (sin restos de deposiciones y con la arena limpia). Si observas que no le gusta quedarse solo y te lo hace saber siguiéndote a todas partes procura ofrecerle su comida favorita. Esto amortiguará el mal trago.

Asegurarse de que no hay nadie en la vivienda

Lo primero que todos los mininos hacen cuando su tutor humano se ha marchado es realizar un paseo de reconocimiento por toda la casa para asegurarse de que efectivamente no hay nadie. Es la ocasión perfecta para explorar y descubrir nuevos rincones, nuevos olores y texturas con los que recrearse. Todos ellos disfrutan mucho con estas rondas.

Comer

La tranquilidad de un hogar en silencio abre el apetito de cualquier gato, en especial a los más tranquilos y tímidos que aborrecen los ambientes bulliciosos. Si su familia humana es muy ruidosa esta paz favorecerá que realmente disfrute de la comida, sin estrés. Recuerda alternar el pienso seco con comida casera o patés para enriquecer su dieta.

El pienso le proveerá de los nutrientes que necesita para mantenerse sano y prevendrá las patologías odontológicas mientras que los patés le proporcionarán la hidratación que su organismo requiere. Este enriquecimiento le resultará muy placentero desde el punto de vista organoléptico y coadyuvará a que se sienta querido.

Dormir

Es inevitable, cuando no estás en casa buena parte del tiempo tu peludo lo dedica a dormir. En la edad adulta un minino saludable duerme unas 16 horas al día, repartidas en 4 o 5 siestas a lo largo de la jornada. Este descanso le sirve para reponer fuerzas y para restablecer las conexiones neuronales que le permiten aprender cosas nuevas.

En la infancia los gatitos durante casi todo el día, unas 20 horas que les vienen muy bien para segregar la hormona del crecimiento y continuar desarrollándose. En la vejez, la pérdida del tono muscular y de la necesidad de interactuar, unido a la posible coexistencia de patologías asociadas a la edad hace que duerman unas 20 horas al día.

Al finalizar esas siestas dará inicio su particular sesión de estiramientos. Comenzarán con un bostezo y proseguirán estirando primero las patas delanteras y después las traseras mientras arquean la espalda. Este ritual les resulta muy placentero, ya que les ayuda a liberar la tensión de los músculos. A su vez, les sirve para activar la circulación sanguínea.

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Hacer travesuras

No te engañes, muchos gatos en los momentos en los que nadie los controla se comportan como niños dando rienda suelta a sus antojos. No dudarán en acceder a las zonas que tienen restringidas en presencia de los humanos, en robar comida, en arañar o en jugar con todo con lo que se topen hasta tirarlo al suelo (e incluso romperlo).

Aburrirse

Es otra actividad de la que no pueden escapar al cabo de 2 horas solos. Los felinos gozan de su autonomía, pero como animales sociales que son también reclaman interactuar. Por tanto, a fin de prevenir el aburrimiento, la frustración o la ansiedad resulta conveniente que le procures juguetes de inteligencia o dispensadores (kongs) interactivos.

Deberá superar el reto de averiguar cómo llegar hasta el alimento o cómo dar solución al problema, con lo que se mantendrá entretenido y estimulado cognitivamente. Optar por acoger a otro gato es otra interesante alternativa, puesto que podrán jugar juntos y hacerse compañía. Recuerda comportarte equitativamente con cada uno de ellos.

¿Qué sucede al volver a casa?

Cuando llegas a casa tu mejor amigo sabrá cómo darte la bienvenida. En función de cuál sea su personalidad no dejará de maullar, de frotarse contra ti para recordarte que perteneces a su comunidad o, lo sentimos, ni se inmutará. Su reacción no significa que vuestra relación sea mejor o peor. Todo depende de cuál sea su temperamento.

Lo que no debe variar es tu atención hacia él. Resulta esencial que una vez en casa reserves tiempo a jugar con tu gato y le hagas saber que lo quieres. De lo contrario, podría sentirse desatendido y enfermar. Igualmente, pese a que ciertas razas toleran mejor pasar tiempo solas no conviene que te ausentes por más de 3 días sin que nadie lo supervise.