¿Vas a instalarte en una nueva vivienda y no sabes cómo abordarlo para no estresar a tu gato? Tanto si vas a mudarte de casa como si vas a acoger a un minino en casa debes tomar ciertas precauciones para que este proceso, estresante y desequilibrante per se para los felinos, sea lo menos traumático posible.

No en vano, mudarte con un gato es una de las experiencias que peor llevan por el aluvión de movimientos ruidosos, nuevos olores y entornos que acarrean. Además del estrés, que suele somatizarse, afloran emociones negativas como ansiedad, miedo e inseguridad, pero no desesperes. Si te hallas en esta situación, bastará con que apliques lo que te contamos.

Cómo mudarse con un gato sin que apenas lo note

Aunque parezca obvio, lo primero que debes tener en cuenta es mantenerte calmado e ir trazando una planificación para llevar a cabo el traslado de forma gradual. De este modo, si estableces un calendario y vas empaquetando tus enseres poco a poco estarás más relajado y tu mascota lo percibirá a través de tu lenguaje corporal.

Las mudanzas constituyen procesos complejos para los gatos, con independencia de su edad, raza y sexo. Por lo general, los gatos más jóvenes estarán más receptivos a asumir cambios, aunque de entrada les desestabilicen.

Igualmente, no existe un tiempo exacto para saber cuándo se ha adaptado al nuevo entorno. Algunos mininos lo asumen en un par de semanas mientras que a otros les lleva varios meses. Cada gato tiene su ritmo, respeta el del tuyo.

Cómo ejecutar el traslado de vivienda paso a paso

Sin más preámbulos vamos a mostrarte cómo deberías acometer la mudanza, paso a paso, a fin de que resulte mínimamente estresante para tu gato atendiendo a las recomendaciones de los etólogos. Toma nota:

  • Antes de que llegue el furgón de la mudanza deberás acomodar a tu gato en una habitación en la que pueda mantenerse ajeno al trajín del traslado. Procúrale todos sus enseres (cama, comedero, bebedero, rascador, arenero y juguetes), así como comida y agua. Dejarle una caja de cartón es una excelente manera de proveerle de un refugio.
  • La estancia en la que está tu mascota será la última que desmantelarás y la primera que ordenarás al llegar al nuevo domicilio. Cuando llegue el momento de empaquetar esa habituación, antes de nada introduce a tu gato en su transportín y bájalo a tu coche.
  • Únicamente lo sacarás del transportín cuando su habitación esté preparada. Una vez más, deberá disponer de todo lo necesario para sentirse cómodo y seguro. En este sentido, cerciórate de que no existen huecos, por ejemplo entre los electrodomésticos, en los que pueda quedar atrapado. Suele ser usual entre los mininos nerviosos.
  • Cuando el resto de la vivienda esté amueblada y lista para ser disfrutada podrás permitirle que salga a explorar. Algunos expertos en comportamiento felino aconsejan recurrir a los difusores de feromonas sintéticas para rebajar ese estrés natural y favorecer la familiarización, que por norma general durará un mínimo de 10 días.
  • Durante ese período de adaptación mantén cerradas todas las ventanas y las puertas de acceso al exterior. Si es muy nervioso y prevés que te lo va a poner muy difícil, llévalo a una residencia felina y tráelo de vuelta cuando todo esté liquidado.

¿Cómo deberías transportarlo en el coche?

Si nos sigues, ya sabrás que los felinos son enemigos acérrimos de los cambios. Su apego a las rutinas les proporciona seguridad y, en consecuencia, una mudanza reta sus instintos más primitivos. Así, el desplazamiento en coche hacia la nueva casa es otra de las etapas de este proceso que conviene ejecutar con todas las precauciones. Serían estas:

  1. Deja que coma a su hora, con total normalidad, pero que sea, como mínimo, 3 horas antes de comenzar con la mudanza.
  2. Si tu minino lleva mal los viajes en general, consúltalo con tu veterinario. Quizás te recomiende darle algún calmante.
  3. Media hora antes de introducirlo en el transportín pulveriza feromonas sintéticas para inducirle a la relajación.
  4. Asegúrate de que el transportín queda bien fijado en el vehículo. El vaivén no ayudará en absoluto a tu propósito de brindarle un viaje lo más llevadero posible.
  5. Deberá viajar contigo, nunca en el maletero ni en el furgón de la mudanza.
  6. Si va a ser un trayecto largo deberás planificar alguna parada para beber o para que utilice la bandeja sanitaria.
  7. Si es un día muy caluroso el vehículo deberá estar previamente ventilado. Nunca lo dejes solos dentro del coche porque podría sufrir un golpe de calor de consecuencias fatales.

Los primeros días en la nueva casa

Una vez instalados deberás mostrarte atento y observador a su comportamiento. Lo natural es que se desenvuelva de un modo más cauteloso que el acostumbrado y que lo olisquee todo. Es su manera de pasar revista y familiarizarse con su nuevo hábitat. Para acelerar este trance puedes tomar un paño y pasárselo por las mejillas y la frente.

Después, frótalo por las paredes, puertas y muebles de la casa a su altura. Cuando pase por allí reconocerá su olor y se tranquilizará. Repite esta rutina hasta que compruebes que deja de rozarse con todo lo que se encuentra a su paso. Significará que ya está marcado y lo reconoce como su territorio. Mantén sus rutinas y deja a la vista sus enseres.

Además de proporcionarle un entorno seguro, deberás prestar atención a la nutrición y a la hidratación, así como a los momentos de juego y de caricias. En estos primeros días agradecerá, más que nunca, que estés más pendiente de él. El enriquecimiento ambiental jugará también un rol importante para mantenerlo entretenido y estimulado.