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Los felinos son animales muy sensibles. Cualquier agente, interno o externo, que perturbe el status quo y que les obligue a perder el control sobre su territorio les genera estrés y ansiedad, pero no te alarmes. Por lo general, suele remitir al cabo de unas horas o de unos pocos días.

Sin embargo, ciertos gatos son más proclives a estresarse y en estos ejemplares saber cómo relajar a un gato se torna más que recomendable, así como consultarlo con el veterinario para descartar que no existe una dolencia física. Lo esperable es que se mantenga nervioso e irascible mientras persista el sujeto causante de ese malestar.

¿Cómo sé que mi gato está estresado?

No son pocos los síntomas que deberían alertarte de la presión que tu amigo está soportando. Sus desencadenantes pueden ser internos (por ejemplo, una enfermedad prevalente) o externos (una mudanza, una visita inesperada o la llegada de una nueva mascota a casa).

Para identificar las señales de estrés deberás atender a su lenguaje corporal, a sus expresiones faciales y a su comportamiento. En los casos más severos, el malestar psicológico puede somatizarse y dar lugar a patologías como cistitis, colitis, asma bronquial o alopecia. Sabrás que tu mascota está estresada si:

  • Encorva el cuerpo y se le eriza el pelo.
  • Sus pupilas están dilatadas y sus orejas y bigotes, replegados hacia atrás.
  • Retrase los labios y gruñe.
  • Te esquiva la mirada y prefiere aislarse escondiéndose.
  • Deja de comer o vomita con frecuencia.
  • Hace sus necesidades fuera del arenero y marca.
  • Araña los muebles y se muestra hiperactivo.
  • Se lame de manera compulsiva hasta hacerse daño.
  • Ingiere papel o succiona objetos de tela.
  • Manifiesta fobias desconocidas hasta el momento.
  • Maúlla de modo continuo.

Cómo relajar a un gato a través de los sentidos

La manera más sencilla y efectiva de hacer desaparecer el estrés pasajero de un minino es recurriendo a la estimulación de los sentidos, siendo el tacto y el olfato los de mayor incidencia sobre su bienestar. Toma nota de estas 5 prácticas infalibles para relajar a un gato.

Dale un masaje

Cerciórate de que está receptivo para recibirlo y céntrate en las zonas clave. Esto es, la cabeza, las mejillas, el cuello, el lomo y la cola. En este orden. Deberás aplicar una ligera presión con las yemas de los dedos al tiempo que realizas movimientos circulares.

En el caso del lomo y de la cola deberás acariciarlos con la mano extendida repitiendo  varias veces las pasadas. En conjunto, con 10-15 minutos de masaje será más que suficiente para apreciar la mejoría.

Utiliza las flores de Bach o el catnip

Otro recurso muy válido es apelar al sentido del gusto. Ofrécele su comida favorita. Eso sí, estos premios no pueden suponer más del 10 % de su ingesta calórica diaria. Comer desviará su atención hacia aspectos más placenteros y comenzará a relajarse. También puedes verter unas gotas de flores de Bach en su comida o en la bebida.

La hierba gatera o catnip te servirá igualmente para revertir su estado de ánimo y conducirlo hacia la sociabilidad y la euforia. Puedes plantar sus semillas para que cuando crezca pueda olisquearla o morderla o puedes camuflarla entre sus enseres y juguetes para incitarlo a moverse y jugar.

Ponle música

Por lo general, la música clásica resulta del agrado de los felinos. Si le procuras un espacio tranquilo, alejado del ajetreo de la casa, con poca luz y con una cama mullida es muy probable que no pueda resistirse a descansar. Emplear música relajante será el complemento perfecto para lograr tu objetivo.

Utiliza feromonas de familiarización

¿Sabes que las mejillas, la zona trasera de las orejas y la barbilla liberan feromonas cuando el gato se siente a gusto y en paz? Adquirir la versión sintética de estas feromonas de familiarización resulta una excelente idea para erradicar la tensión de tu minino a través del olfato. Las hallarás en formato de spray o en enchufables.

Aunque tú no las aprecies no tardarán en dispersarse en el ambiente. Tu minino comenzará a rebajar su tensión y a reconciliarse consigo mismo.

No descuides el enriquecimiento ambiental

Por todos es sabido que los felinos adoran las alturas. Desde ellas pueden controlar lo que sucede tanto dentro como fuera de su hogar. Así, si tu mascota dispone de un árbol para gatos de distintas alturas o de un estante en el que permanecer plácidamente, tendrá la oportunidad de contemplarlo todo desde otra perspectiva.

Al igual que acaece cuando debemos abordar la depresión o la apatía de un minino, apelando a su instinto de caza y a su necesidad de trepar, rascar y saltar lograremos conectarlo con su esencia despojándolo del malestar. Igualmente, jugar en tu compañía le permitirá interactuar contigo y sentirse querido y relajado.

Consejos para mantener en el tiempo lo conseguido

Si percibes que tu mascota está estresada y te has animado a poner en práctica los trucos que te acabamos de facilitar, deberías tomar en consideración ciertas pautas para consolidar lo logrado. Estas son las líneas maestras con las que mantendrás equilibrado a tu mejor amigo:

  • Respeta sus límites. Deja que sea él quien inicie el contacto, nunca lo agobies mientras duerme ni fuerces las situaciones. A primera hora de la mañana o al atardecer estará más predispuesto a jugar y a dejarse acariciar.
  • Asegúrate de que los niños comprendan que no deben molestarlo y provéele de un lugar apropiado para descansar y desconectar.
  • Reserva tiempo para jugar con él, sobre todo, si no tiene acceso al exterior.
  • No abuses de los premios comestibles, ya que, además del sobrepeso, podría manifestar alteraciones gástricas.

Dale cariño y estímulos

En definitiva, desplegando estas tácticas es muy probable que tu gato se siente relajado. Sin embargo, si observas que lejos de remitir su estrés se agrava deberás acudir al veterinario. Quizás sea preciso prescribirle fármacos o consultarlo con un experto en comportamiento felino, un etólogo.