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Cuándo se puede castrar a un gato

Cuándo se puede castrar a un gato

Aunque existe la creencia popular de que castrar a un gato es una crueldad o una privación, en realidad es todo lo contrario, son muchos más los beneficios que las contraindicaciones de castrar o esterilizar a tu gato o gata como una vida más sencilla y menos estresante. Con la castración de los machos se reduce su territorialidad y sus necesidades de escapar al exterior, lo que a su vez se traduce en una reducción de los traumatismos y las peleas con otros gatos, así como del marcaje inadecuado. Por otro lado, con la esterilización de nuestras gatas se evitan los molestos signos de celo y el estrés que ocasiona en una gata de hogar tener celos tan frecuentes sin poder consumarse, así como las tentativas de huida con los peligros que ocasiona.

En este artículo de SoyUnGato trataremos las dudas de cuándo se puede castrar a un gato y gata, los beneficios, las contraindicaciones y hasta cuánto cuesta esta operación hoy en día.

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Edad para castrar a un gato

¿Cuál es la edad para castrar un gato? Nuestros gatos y gatas se pueden esterilizar a cualquier edad, pero se recomienda siempre a partir del tercer mes de vida y no se recomienda en aquellos gatos mayores o enfermos por el elevado riesgo anestésico. La edad óptima para la castración de un gato o una gata va a depender de la raza y el sexo pero normalmente se sitúa entre los 4 meses y los 6 meses de edad.

La esterilización de la especie felina es siempre una operación quirúrgica que asegura la imposibilidad de reproducirse en un futuro y la reducción o incluso la desaparición total de las conductas sexuales o derivadas de estas como la elevada territorialidad, el marcaje inadecuado, las peleas entre machos y los intentos de huida.

Dependiendo de si hablamos de un gato macho o hembra, la castración será de una manera u otra:

  • En los machos se pueden realizar dos técnicas: la vasectomía y la orquidectomía, siendo esta última la más frecuente y que consiste en extirpar los dos testículos y por tanto, se inhibe la producción de testosterona por los mismos y la formación de espermatozoides mientras que con la primera se seccionan los conductos deferentes y se impide la salida del semen por la uretra, pero el macho sigue teniendo instinto sexual y produciendo espermatozoides y testosterona.
  • En las hembras se pueden realizar dos tipos de operación: la primera que consiste en la extracción de los ovarios u ovariectomía y la segunda que consiste en la extracción de los ovarios y del útero, llamada ovariohisterectomía.
Cuándo se puede castrar a un gato - Edad para castrar a un gato

Cuándo castrar a un gato macho

Los gatos machos se desarrollan muy rápidamente, generalmente algo antes que las hembras, y en muchos casos pueden dejar preñada a las gatas a partir de los 4 meses, por lo que en los machos se pueden esterilizar perfectamente antes de ese momento, sobre los 3 o 4 meses.

A diferencia de las hembras, los machos no presentan un incremento tan elevado del riesgo de padecer determinados tumores y enfermedades del aparato reproductor cuanto más tiempo pase desde la madurez sexual y la esterilización, por lo que en realidad, un gato macho se puede castrar tanto antes de la madurez, como recién estrenada la madurez que ya de adulto.

Sin embargo, siempre va a ser mejor hacerlo de forma temprana para reducir de forma más eficaz las futuras conductas sexuales e instinto ya que cuanto más adultos son, más establecidas las tienen y en muchos casos pueden seguir realizándolas incluso una vez castrados. Además, el riesgo anestésico es menor y la recuperación mucho más rápida cuanto más joven es el gato a castrar.

Si quieres saber más sobre la Esterilización de gatos: cómo se hace y efectos secundarios, no dudes en consultar este otro artículo de SoyUnGato.

Cuándo castrar a una gata

Para las gatas hay un claro momento óptimo para su esterilización, esto es antes del primer celo. Las razas de pelo corto y especialmente las orientales son las más precoces, pudiendo presentar el primer celo a la pronta edad de 4 meses mientras que en las razas de mayor tamaño de pelo largo pueden demorarse hasta a partir de los 10 meses.

Sin embargo, por lo general, una gata va a presentar su primer celo entre los 6 y los 9 meses de edad, por lo que un buen momento para su esterilización es en torno a los 4 o 5 meses de vida, exceptuando el caso de las razas orientales más precoces, especialmente si nos encontramos en los días largos del año que es la estación reproductiva de nuestras gatas que debe ser antes de los 4 meses.

Esterilizarlas antes del primer celo tiene una explicación y es porque hay determinados tumores como el cáncer de mama que son hormonodependientes de los estrógenos producidos por los ovarios de nuestras pequeñas felinas, por lo que su riesgo se reduce enormemente antes de que estas gónadas comiencen a producir hormonas.

En concreto, la esterilización antes del primer celo reduce en un 91% las posibilidades de desarrollo de un cáncer de mama futuro, después del primer celo se reduce en un 86%, después del segundo celo se reduce solo en un 11% y después del tercer celo no se reduce el riesgo de padecerlo.

Si quieres tener más información sobre el Celo en gatos y gatas: síntomas, inicio y qué hacer no dudes en consultar el siguiente post que te recomendamos.

Cuándo se puede castrar a un gato - Cuándo castrar a una gata

Pros y contras de castrar a un gato

Son muchos más los pros que los contras de castrar o esterilizar a nuestros gatos y gatas, ya que otorgan numerosos beneficios en relación a su salud, calidad de vida, reducción del riesgo de abandono, de padecer enfermedades infecciosas y de sufrir traumatismos por peleas o escapadas de casa mientras que el único contra que puede tener esterilizar a nuestros gatos es el riesgo quirúrgico y el aumento de riesgo de obesidad y patologías del tracto urinario inferior.

Beneficios de esterilizar a un gato

Los principales pros de castrar a un gato son los siguientes:

  • Evita la sobrepoblación y las camadas indeseadas: es común que se realice el método CES (Capturar-Esterilizar-Soltar) en las camadas felinas de las ciudades, para reducir el número de gatos y poder controlar mejor sus necesidades y condiciones de vida.
  • Reduce el riesgo de cáncer de mama: tal y como hemos comentado, una esterilización temprana, antes de los primeros celos reduce enormemente la posibilidad de padecer este cáncer que en el 90% de las gatas es maligno con alto riesgo de metástasis.
  • Evita o reduce el riesgo de desarrollo de otras enfermedades: relacionadas con el aparato reproductor de las hembras como la hiperplasia fibroepitelial mamaria, las patologías ováricas como los quistes o los tumores o la piometra, las metritis y el cáncer de útero en caso de extracción de ovarios y útero que pueden poner en peligro la vida de nuestras gatas.
  • Evita las enfermedades del aparato reproductor: al extirpar los testículos, como los tumores, los quistes, las inflamaciones y la hiperplasia prostática benigna, más frecuentes en los gatos mayores. También se cuenta con un beneficio adicional y es la reducción del riesgo de desarrollo de hernias inguinales.
  • Reduce las peleas entre machos: ya sea por las hembras o por la marcación del territorio, por lo que se reducen las heridas por mordedura que pueden infectarse y repercutir en su calidad de vida. Además, estas peleas están muchas veces relacionadas con la transmisión de dos virus felinos causantes de dos enfermedades infecciosas importantes en el gato: la leucemia y la inmunodeficiencia felina, dos enfermedades que repercuten mucho en la calidad de vida de nuestros gatos y que producen inmunosupresión, entre otras cosas. Por esto y por la prevención de enfermedades reproductivas, esterilizar a un gato va a aumentar su esperanza de vida.
  • Evita las escapadas de casa de las hembras en busca de machos y reduce su estrés: al no poder cruzarse encerradas en un hogar, estando su atención solamente en disfrutar su vida junto a sus cuidadores, descansar, jugar y explorar.
  • Reduce las conductas sexuales y las conductas inadecuadas: como el marcaje de orina por la casa, tanto en machos como en hembras.

Inconvenientes de castrar a un gato

El único contra de castrar a un gato es que deben pasar por quirófano, algo que asusta mucho a los cuidadores de gatos y que en realidad, es un procedimiento seguro y frecuente en la clínica veterinaria. Además, antes de la operación se realiza un examen prequirúrgico que incluye una analítica y en algunas ocasiones un electrocardiograma para saber el estado de salud de tu gato y establecer su riesgo anestésico.

Como generalmente los gatos a esterilizar son jóvenes y sin patologías, el riesgo es muy bajo y se suelen recuperar pronto de las operaciones, especialmente los machos cuyo procedimiento es más sencillo y menos invasivo al no tener que abrir el abdomen.

Otros contras que podemos añadir de castrar a un gato es que aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad, ya que requieren menos calorías diarias pero el apetito sigue igual o está aumentado, lo que junto con una menor actividad, tienden a ganar peso con mayor facilidad.

Relacionado con esta baja actividad y con la baja frecuencia de micción de los gatos sedentarios esterilizados, también aumenta el riesgo de desarrollo de enfermedades del tracto urinario inferior o FLUTD.

No dudes en consultar el siguiente post sobre Mi gato tiene sobrepeso: cómo remediarlo rápidamente, aquí.

Cuándo se puede castrar a un gato - Pros y contras de castrar a un gato

Cuánto cuesta castrar un gato

La esterilización de las hembras es más cara que la de los machos debido a que la operación es más complicada al necesitar abrir el abdomen o el flanco para extraer los ovarios y el útero en caso de ovariohisterectomía, requiriendo una anestesia general y poner puntos para cerrar la incisión que se suelen retirar en unos días excepto en los reabsorbibles, además necesitan un antiinflamatorio y antibiótico algunos días tras la operación.

En general la castración de los machos oscila entre los 50 y los 100€, mientras que la de las hembras se sitúa entre los 100 y los 300€ dependiendo del tipo de intervención y el lugar donde se proceda a operar. A este precio se le tiene que sumar al menos otros 30-50€ para el collar isabelino y la medicación postoperatoria.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cuándo se puede castrar a un gato, te recomendamos que entres en nuestra sección de Cuidados básicos.

Bibliografía
  • S.J. Ettinger, F.C. Feldman. (2007). Tratado de medicina interna veterinaria. Elsevier Saunders.

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BERQUIS ESCOBAR
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