Refuerzo positivo en gatos ¿Qué es y cómo se utiliza?

Si convives con un gato sabrás lo complicado que resulta educarlo para que utilice correctamente el arenero o para que no campe a sus anchas por toda la casa, sobre todo, si es un cachorro. Si deseas que vuestra convivencia sea relajada y feliz te conviene dominar una de las técnicas de adiestramiento más efectivas que existen, el refuerzo positivo.

De hecho, ha demostrado ser mucho más efectivo que el castigo al respetar el bienestar del animal. Si lo practicas con asiduidad apreciarás que el comportamiento de tu mascota mejora cada día y que se encuentra cada vez más predispuesta al aprendizaje. Veamos en qué consiste.

¿En qué consiste el refuerzo positivo?

¿Sabes que tu gato ya lo practica contigo? Si no lo crees, piensa en la cantidad de veces que consigue lo que quiere a cambio de una dulce mirada o de dejarte acariciarlo. Lejos de ser manipuladores, los felinos son unos maestros en esto del condicionamiento operante.

La buena noticia es que tú también puedes ponerlo en práctica para tratar de enderezar ciertos comportamiento indeseados. La mayoría de ellos tienen que ver con una necesidad biológica, pero el aprendizaje asociativo puede emplearse en otros muchos ámbitos como el comportamiento social, el control de la agresividad o la reversión de malos hábitos.

Al utilizar el refuerzo positivo deberás premiar cada logro o conducta positiva que tu mejor amigo lleve a cabo. Eso sí, estas recompensas deben cumplir una serie de requisitos en los profundizamos a continuación.

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Cómo implementar el refuerzo positivo en gatos

Antes de embarcarte en esta aventura deberás conocer las cualidades físicas y psíquicas de tu gato, ya que a todos no les motivan las mismas recompensas. Unos prefieren el juego con su juguete favorito a la comida, mientras que otros reaccionan mejor a las caricias. Por lo general, la comida es lo más efectivo, al menos, en la fase inicial.

Resulta indispensable que la recompensa sea inmediata y consistente. Todos los miembros de la familia deberéis premiar y rechazar las mismas conductas. A su vez, el premio deberá producirse de modo inmediato, puesto que el periodo de atención de los felinos es breve, y debe repetirse cada vez que el gato ejecute la conducta deseada.

Así mismo, es conveniente que elijas el momento adecuado a fin de que los resultados sean los esperados. Antes de las comidas es un buen momento, porque al estar hambriento se mostrará más receptivo si la recompensa en un trozo de hígado o de jamón dulce. Eso sí, no prolongues por más de 15 minutos estas sesiones de adiestramiento.

Tipos de recompensas

Los premios en forma de pequeñas piezas de pollo, jamón dulce, hígado o las golosinas caseras elaboradas con ingredientes que son bien tolerados por tu minino y que resultan nutritivos favorecerán la construcción de esta asociación.

Los clickers pueden ser igualmente tus aliados en este proceso educativo. Al escuchar el click tu gato recordará qué es lo que quieres que haga para conseguir lo que él quiere.

¿Qué sucede si se aburre rápido de las recompensas?

Como todo proceso de aprendizaje resulta natural que una vez interiorizada la conducta deseada tu gato experimente un punto de inflexión y parezca que el premio no le resulte lo suficientemente motivante. Será el momento de retirarlo. Deberás pasar al refuerzo variable.

Significa que recurrirás a otro tipo de premio, más emocional, como por ejemplo, un rato de juego contigo, una caricia o una charla cariñosa en el 50 % de las ocasiones en las que repita esa habilidad adquirida. Está demostrado que este tipo de refuerzo resulta más potente en el largo plazo. La incertidumbre de si recibirá o no premio resulta muy estimulante.

Al cabo de cierto tiempo, deberás retirar todos los refuerzos y aplicarlos solo en ocasiones puntuales como recuerdo.

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Beneficios del refuerzo positivo

Los estudios etológicos de que se dispone coinciden en que este tipo de condicionamiento orientado al adiestramiento es el que más ventajas presenta. Cuando las conozcas lo comprenderás mejor:

  • Los gatos aprenden más y mejor. -Se muestran más estables emocionalmente.
  • Son más favorables al aprendizaje de nuevos trucos o habilidades porque no temen el resultado negativo.
  • Presentan una significativa mejora de sus habilidades sociales.
  • Los estimula física e intelectualmente.
  • El refuerzo es tan potente que se logra un comportamiento cada vez más positivo.
  • Vuestro vínculo se verá fortalecido, puesto que formarás parte de esa positiva asociación.

Diferencias entre castigo y recompensa

En contraposición al premio, el castigo consigue generar un recuerdo de miedo, estrés, ansiedad e incluso agresividad. No obstante, si lo repites cada vez que el animal lleva a cabo esa conducta que pretendes eliminar producirá un efecto disuasor y lograrás tu objetivo.

No obstante, el precio que deberás pagar es que vuestra relación se verá deteriorada. Los castigos están más orientados a hacer desaparecer los comportamientos inadecuados y los premios a adquirir conductas adecuadas, pero ambos pueden ser positivos y negativos y son empleados en las terapias de control de comportamiento por los etólogos.

Los felinos, poseedores de un carácter más complejo que el de los perros no toleran los castigos y nada bueno lograrás de ellos si emprendes ese camino. Como ves, si pretendes enseñar algo a tu mejor amigo prémialo siempre que repita aquello que quieras y comprobarás que lo incorpora rápido a su comportamiento cotidiano.