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Acoger a un segundo gato en tu hogar reporta compañía y un aliado para sus travesuras a tu mascota veterana. Sin embargo, existen situaciones en las que la armonía no impera en la convivencia de tus mininos. Si deseas saber cómo lograr que dos gatos se lleven bien estás en el lugar acertado.

En las próximas líneas vamos a revelarte en qué términos se materializan las relaciones sociales felinas, el significado de las peleas y cómo debes actuar para que todo fluya y no necesiten disputarse el control de lo que les rodea. ¡Comenzamos!

¿Son animales solitarios o gregarios?

Atendiendo a los patrones de caza de los felinos podemos afirmar que son animales solitarios que despliegan conductas sociales en las épocas de celo para aparearse. Sin embargo, una reciente investigación sobre comportamiento felino ha constatado que los gatos domésticos llegan a crear vínculos jerárquicos entre ellos.

Hace décadas se creía que los leones eran los únicos felinos sociales, después se amplío el círculo a los guepardos y bobcasts y ahora podemos incluir a los gatos con los que convivimos en esta categoría. Un aspecto que deberás tener en cuenta para lograr que tus mascotas se acepten y se quieran.

Si un minino no ha sido correctamente socializado entre las semanas 2 y 7 es muy probable que en la edad adulta se muestre agresivo, huidizo o que llegue a enfermar por la acumulación de estrés que le provoca ver amenazados su seguridad y el control de su territorio.

¿Por qué se pelean?

Merece tu atención que las riñas esporádicas entre gatos son naturales. Que un minino se muestre sumiso en determinadas ocasiones o que entre ellos hayan asumido un acceso prioritario a determinadas áreas de la vivienda es algo que no debe preocuparte. Pertenece a la jerarquía social a la que aludíamos con anterioridad.

No obstante, puede suceder que las peleas sean constantes hasta el punto de que uno de ellos, el que se halla en inferioridad, deje de comer o llegue a hacer sus necesidades fuera de la bandeja sanitaria. Por ello, si observas que las peleas se están convirtiendo en hábito deberás separarlos y consultarlo con un etólogo para revertirlo.

La falta de afinidad puede deberse a factores tan dispares como hacer convivir a un minino en su etapa final con un cachorro, a la enfermedad del veterano o a la falta de socialización de uno de ellos, por ejemplo, si no ha convivido con otros gatos desde que fue separado de su madre y hermanos.

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¿Qué debo hacer para que mis gatos se lleven bien?

Que tus mejores amigos jueguen y disfruten mutuamente de su compañía es posible. Para lograrlo deberás secundar una máxima: no realices diferencias entre ellos ni les obligues a competir por la satisfacción de una necesidad (comida, un juguete, tu cariño o el arenero). Ante la llegada del nuevo miembro no relegues a un segundo plano a tu minino primigenio.

Recomendaciones para una convivencia gatuna feliz

  • Prepara tu hogar para que ambos gatos tengan todo lo que necesitan. Deberás proveerles de su cama, de su comedero, de su bebedero, de su arenero, de su rascador y de sus juguetes. Cada uno tendrá sus enseres, de uso exclusivo.
  • Esfuérzate por presentarlos de forma correcta. Deberás facilitar que ese protocolo de introducción se produzca de forma gradual y en igualdad de condiciones. Por ello, los expertos recomiendan recurrir al transportín para que el nuevo miembro no sufra agresiones a su llegada. Deja que se huelan para que vayan familiarizándose.
  • Impregna mantas o toallas con feromonas de familiarización para rebajar la tensión durante la etapa de autoconocimiento. Mantenlos en estancias separadas y permite que se huelan varias veces al día.
  • Opta por la esterilización, ya que contribuye a reducir el estrés y las disputas. Además, si tus mininos tienen acceso al exterior prevendrás camadas indeseadas.
  • Sé paciente, concédeles el tiempo que precisen para ir adaptándose a la nueva situación y nunca interfieras en su estructura jerárquica, a menos que uno de ellos sufra lesiones. En ese caso, deberás actuar rápido para atajar la agresión de raíz. Utiliza el agua o un sonido seco y fuerte para romper su nociva dinámica.
  • Nunca castigues al gato agresor, lo único que conseguirías es incentivar su agresividad.
  • Corta las uñas de ambos para minimizar los daños en caso de pelea.
  • Los expertos en comportamiento felino recomiendan decantarse por gatos de sexos opuestos o de edades próximas. De este modo, la empatía es más fácil de conseguir. Tener dos machos adultos se postula como la combinación menos aconsejable, a menos que estén esterilizados. Así, sus glándulas gonadales estarán neutralizadas.
  • No dejes de procurarles, por igual, su ración de mimos, no permitas que ninguno de ellos se sienta desplazado. Recurre al refuerzo positivo cuando ambos estén contigo a la vez. Así, asociarán esa conducta como algo deseable y lo repetirán.

En definitiva, que tus gatos se lleven bien está al alcance de tu mano si eres consciente del valor de satisfacer las 5 libertades del bienestar animal en igualdad de condiciones, sin necesidad de competir. ¿Preparado para ponerlo en práctica?

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