¿Cada cuánto debo cambiar la arena del arenero?

Si acabas de acoger a un gato en tu casa es probable que te asalten varias preguntas en torno al uso de la bandeja sanitaria. Dónde colocar el arenero, qué arena seleccionar, cada cuánto tiempo retirarla o cómo hacerlo son dudas recurrentes entre los iniciados en este ámbito.

Hemos de advertirte de que no existe una respuesta única sobre cada cuánto cambiar la arena del arenero, ya que esta frecuencia se ve condicionada por varios factores como el número de gatos que utilizan el arenero, el tamaño del mismo o el tipo de arena que compres. A continuación, ahondamos en los detalles para orientarte.

La importancia de la limpieza

La correcta higienización del arenero no es un tema menor. De hecho, si la bandeja sanitaria no está limpia tu mascota puede contraer enfermedades o desarrollar trastornos conductuales, sin olvidar que preferirá hacer sus necesidades en otro lugar.

A su vez, si a diario retiras las deposiciones de tu minino y prestas atención a esta rutina obtendrás una valiosa información. Detectarás si orina con mayor o menor asiduidad, si tiene diarrea o si existe cualquier otra disparidad con respecto a lo que es habitual en él.

Patologías como la toxoplasmosis se contagian a través de las heces, por lo que el modo más sencillo y efectivo de prevenirla es retirando las deposiciones a diario. Deberás educar a tu mascota desde cachorro a utilizar el arenero recurriendo al refuerzo positivo. Así, te asegurarás de que lo emplea siempre que lo requiere.

¿Cuántos areneros debo tener?

La recomendación general es que se debe destinar un arenero a la orina y otro a las heces. Por tanto, si tienes un solo gato deberás contar con 2 areneros. Deberás secundar la misma medida si tienes más de uno. Lo ideal es que los areneros sean de uso exclusivo de cada gato y que estén ubicados en una zona tranquila, sin fuentes de ruido cercanas.

¿Cuánta arena es la indicada?

La suficiente para que tu felino pueda enterrar sus deposiciones. No te excedas porque, además de incurrir en un gasto innecesario, si la bandeja es abierta es fácil que tu mascota termine sacando mucha arena al exterior.

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Tipos de arena y frecuencia de reposición recomendada

Deberás retirar a diario, y varias veces al cabo del día, las deposiciones de tu mascota, tanto las sólidas como las líquidas. En función del tipo de arena que selecciones deberás sustituir la utilizada por arena limpia con una frecuencia distinta. Presta atención a los tipos de arena que puedes encontrar en el mercado.

Arena sanitaria absorbente

Es la más económica, pero conlleva ciertos inconvenientes. Al no aglomerar la orina, esta filtrará todo el arenero obligándote a limpiarlo con agua y jabón cuando repongas la arena. Además de exigirte más tiempo para limpiar el arenero no elimina los malos olores, pese a que ya se comercializan versiones perfumadas.

Arena aglomerante

Su principal ventaja es que aglomera la orina convirtiéndola en bolitas que podrás retirar fácilmente. Al conservar los malos olores, principalmente procedentes de la orina, deberás sustituirla por arena nueva todas las semanas.

Arena en perlas o cristales

Esta arena, fabricada con sílice, absorbe y aglomera, además de disipar los malos olores. A su vez, su color blanco se torna amarillo al contacto con la orina, por lo que sabrás cuándo retirar las deposiciones para favorecer un cambio de arena más tardío. Su única pega, además del precio que es algo más elevado, es que algunos gatos no la toleran.

Arena ecológica

Es la modalidad más novedosa y cara. Está elaborada con fibras de madera, y aunque también aglomera no gusta a todos los gatos y puede quedar adherida en las patas o en la cola de tu mascota.

En definitiva, y a modo de resumen, recuerda que con las arenas absorbentes y aglomerantes deberás reemplazar la arena de 1 a 3 veces por semana mientras que en el caso de la de sílice bastará con que lo hagas 1 vez cada 4 semanas, puesto que precisarás emplear todo el paquete por cada vez. Sus propiedades aseguran una óptima higiene.

El cambio de arena y el estrés

Como sabes, todo cambio en la rutina de tu gato le resta control y le genera estrés. Para no incrementarlo los etólogos aconsejan llevarlo a cabo de un modo gradual y sin añadir más cambios a su cotidianidad.

Deberás ir incorporando la nueva arena en la misma proporción que estás deshaciéndote de la vieja con cada limpieza diaria. Si observas que no lo lleva bien deberás proceder con mayor lentitud. Si, por el contrario, lo admite rellena el arenero con la nueva y prémialo.

También puedes optar por usar ambas arenas, la que ya conoce y la que deseas introducir, en sendos areneros, uno para cada tipo de arena. No le hagas sentir observado y es muy probable que de modo espontáneo comience a utilizar el arenero que porta la nueva arena. Si así lo hace no olvides recurrir al refuerzo positivo una vez más.

No cambies la arena sin motivo

No conviene que expongas a tu mascota a este estrés si no hay ningún problema con la arena que está utilizando. Salvo que ya no se comercialice tu arena o desees pasarte a la aglomerante para facilitarte la limpieza.

Si te incomodan los olores que desprende la bandeja sanitaria puedes probar a intensificar la frecuencia de la limpieza diaria o a modificar su dieta después de consultarlo con tu veterinario. Esperamos haberte resultado de utilidad con las pautas que te hemos proporcionado. ¿Preparado para ponerlas en práctica?

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