Bolas de pelo en gatos

Todos aquellos que tratan con gatos seguro que han oído hablar o, directamente, se han encontrado con las bolas de pelo. También conocidas con el nombre de tricobezoares, explicaremos por qué se forman y cómo podemos evitarlas.

Estas bolas de pelo pueden causar desde tos, hasta vómitos e incluso atragantamientos graves en nuestro gato que terminen provocando la asfixia.

Mi gato vomita bolas de pelo

Como cuidadores, es habitual que en alguna ocasión nos hayamos encontrado con una extraña masa, más o menos compacta, seca o rodeada de una sustancia líquida expulsada por nuestro gato. También es posible que hayamos observado a nuestro gato vomitarla. Si nos fijamos, veremos que se trata de una bola de pelo, formada por restos de comida, ácidos y los pelos ingeridos.

Cada cierto tiempo es posible que nos encontremos con este tipo de vómito sin que el gato muestre ningún síntoma de malestar. Esto lleva a pensar que se trata de una situación normal, que forma parte de la fisiología felina.

Los gatos más afectados suelen ser los de pelo largo, porque ingieren pelo más largo, y los ancianos, ya que tienen una mayor tendencia a sufrir estreñimiento y deshidratación.

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El acicalamiento felino

Es muy habitual ver a los gatos repartiendo su tiempo entre largas siestas y concienzudas sesiones de acicalamiento. En ellas, aunque nos pueden parecer series de lamidos aleatorios que el gato efectúa sin ningún orden, se repite un patrón en el que se alternan los lamidos con los mordisqueos cuando el gato da con alguna sustancia extraña que debe arrancar. Este proceso se demora durante minutos y puede repetirse varias veces al día.

Parece seguro que durante su autoacicalamiento diario los gatos van a ingerir cierta cantidad de pelo que será expulsado junto a los excrementos. Pero, en ocasiones, los pelos, en su paso por el tracto digestivo, forman una masa que puede salir al exterior entre las heces o causando el vómito.

Si el gato tiene problemas con las bolas de pelo con frecuencia debemos acudir al veterinario para descartar que presente algún problema dermatológico que explique un aumento en la caída del pelo, lo que incrementaría su ingesta, o problemas en órganos internos que afecten al tránsito intestinal. Además, el estrés puede aumentar el autoacicalamiento, con lo que el gato tragará más pelo y, así, habrá más riesgo de formación de tricobezoares.

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Problemas con las bolas de pelo

Cuando el pelo ingerido forma una bola en el sistema digestivo en conjunto con secreciones y sustancias que en él se encuentran, aumenta de tamaño, algunas hasta superan los diez centímetros de largo y el uno y medio de grosor, y de densidad, se endurece y puede quedarse obstruida entre los intestinos.

Una obstrucción intestinal puede ser completa o parcial. En el primer caso se interrumpe por completo el paso por el lugar donde esta se encuentra. Esto puede provocar vómitos, malestar, anorexia e intentos infructuosos por defecar. Si el gato deja de comer y de beber corre el riesgo de deshidratarse.

La obstrucción parcial también puede originar vómitos y problemas digestivos. En ambos casos serían los mismos síntomas que los producidos por un cuerpo extraño, además de gas.

A veces el gato manifiesta signos de gastritis, con vómitos y náuseas. En estos casos, si se comprueba que no hay obstrucción, el veterinario puede prescribirnos fármacos y dieta para ayudar a que el gato consiga expulsar por sí mismo la bola.

Las obstrucciones suponen un riesgo para la vida de nuestro gato y van a requerir tratamiento veterinario, incluyendo fluidoterapia y cirugía. Al diagnóstico se llega atendiendo a la sintomatología, al examen físico y a las radiografías o ecografías.

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Medidas para evitar la formación de bolas de pelo

Para no correr riesgos es importante minimizar la formación de bolas. Para ello podemos seguir los siguientes consejos:

  • Cepillar con frecuencia al gato, sobre todo si tiene pelo largo. De esta forma, el pelo que extraigamos no será ingerido.
  • En la época de muda, que identificaremos fácilmente al encontrar más pelos sueltos, es bueno que intensifiquemos el cepillado.
  • Ofrecer una buena alimentación que cuide de su pelo, con un adecuado aporte de fibra, favorece el correcto tránsito intestinal y, por lo tanto, ayuda a que el pelo que el gato haya tragado circule por el sistema digestivo sin causar problemas.
  • Existen a la venta dietas que ayudan al control de las bolas de pelo.
  • También podemos darle a nuestro gato regularmente malta, que es una pasta que precisamente va a favorecer la circulación intestinal y a ayudar a la eliminación del pelo ingerido.
  • No podemos olvidar la necesidad de una buena hidratación, que también repercutirá en la consistencia de las heces y en su facilidad para ser expulsadas, al favorecer la movilidad del tracto digestivo. El gato siempre debe tener agua limpia y fresca a su disposición.
  • Aquellos gatos con una ingesta baja de agua pueden ser animados a beber con la instalación de una fuente, ya que les atrae el agua en movimiento.
  • La alimentación húmeda es otra opción válida para aportar líquidos a nuestro gato.

Vomitar no es lo normal

Por último, aunque se asume que es normal que los gatos vomiten bolas de pelo con cierta frecuencia, debemos saber que vomitar más de una vez a la semana es motivo de consulta veterinaria.

Los vómitos frecuentes y cronificados pueden indicarnos patologías como la enfermedad inflamatoria intestinal, el linfoma, las alergias alimentarias o ser síntoma de problemas en otros sistemas como el renal o el hepático. Es muy importante que un gato que vomita con frecuencia sea diagnosticado y reciba tratamiento.

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