Esta raza es fruto del cruce de siameses y burmeses, ambas muy arraigadas en el sudeste asiático. Por ello, algunos expertos consideran que su origen fue ajeno a la intervención del hombre. Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que estos mininos hacen gala de una personalidad arrolladora y vital no apta para todos los públicos.

Su apariencia recuerda al siamés con la salvedad de que su manto es más anaranjado, razón por la que en sus inicios, en 1930, se le comenzó a llamar “siamés dorado” para pasar después al nominativo de tonkanese. En la década de los 60 se generalizó su aceptación y se fijó su actual nombre de tonkinés o tonkinese.

Características físicas del gato Tonkinés

Su complexión es estilizada, alargada y musculosa. Las patas son largas y los pies ovalados. Sus movimientos son gráciles y destacan por su facilidad para trepar y saltar. Su estatura es de unos 28 cm desde los hombros y no existen diferencias reseñables en cuanto a tamaño entre sexos. Su nariz es de color chocolate o chocolate rosado.

icono-mundo25Origen América (Canadá)
icono-gato25Tamaño mediano
icono-peso25Peso de 3 a 5,5 kg machos y de 2,5 a 4 kg hembras
icono-peine25Pelo corto, denso, fino y suave. El cuello suele ser claro (casi blanco) y el resto del cuerpo mantiene el patrón point del siamés (patas, cola, cara y orejas más oscuras) en color marrón. Sin embargo, también se admiten los colores gris, dorado, beige y blanco
icono-cabeza-gato-25Cabeza redondeada y cuneiforme. Es más larga que ancha
icono-orejas-25Orejas de base ancha y punta ovalada
icono-ojo-25Ojos almendrados y de un azul verdoso
icono-cola-25Cola fina y de longitud mediana
icono-longevidad-25Longevidad estimada de 10 a 15 años
icono-casa-25Dificultad para cuidarlo baja

 

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Carácter y comportamiento del gato Tonkinés

Estos felinos son extremadamente activos, curiosos y juguetones. Siempre eligen a su humano favorito y se desviven por él, siguiéndolo a todas partes y disfrutando de su compañía. Con el resto de la familia se mostrarán también cariñosos. De hecho, son muy sociables y no se asustan con los desconocidos.

Congenian a la perfección con los niños y con otros animales. No en vano, suelen llevarse muy bien con los perros. No dudarán en jugar con sus rabos. Precisamente por su carácter entusiasta no son una raza recomendable para las personas de edad avanzada o si deben convivir con mascotas de temperamento más tranquilo.

Al igual que el siamés destacada por su variedad de registros vocales y por su afición a trepar y saltar. Son mininos muy activos que reclaman espacios abiertos y enriquecimiento ambiental con suficientes juguetes. No llevan bien pasar tiempo solos.

Cuidados que requiere el gato Tonkinés

Deberás cepillarlo, como mínimo, una vez por semana a fin de mantener su pelo lustroso y libre de pelo muerto. Sus ojos, dientes y orejas necesitan ser higienizadas una vez por semana. En el caso de las orejas y de los ojos deberás emplear un tisú estéril humedecido en suero fisiológico o en un limpiador específico. Nunca utilices bastoncillos.

Al tratarse de felinos tan activos no deberías desatender su alimentación. Esta debe ser variada, de calidad y equilibrada. Los especialistas aconsejan alternar el pienso seco con comida húmeda o casera, siempre racionando las dosis a dos tomas a lo largo del día. El sobrepeso resulta muy nocivo para sus articulaciones.

Igualmente, disponer de suficiente espacio, preferentemente al aire libre, así como de juguetes y árboles o rascadores con distintas alturas resulta indispensable para su bienestar. Dedicarle tiempo a jugar con él no es menos importante.

Salud del gato Tonkinés

En este apartado cabe señalar la predisposición de estos gatos a padecer gingivitis y otras afecciones propias de la raza siamés. Nos referimos a la amiloidosis, al asma o a las enfermedades de tipo respiratorio, a las miocardiopatías, al mesoesófoago, al síndrome de hiperestesia felina o pica, al linfoma, al nistagmo y al estrabismo.

De todas ellas la amiloidosis, las enfermedades cardíacas, el mesoesófago y el linfoma son las patologías que peor pronóstico suelen tener, ya que pueden desencadenar otras enfermedades secundarias. Esta raza muestra cierta sensibilidad a la anestesia, lo que en algunas situaciones dificulta el abordaje de sus afecciones.

Historia de la raza y datos curiosos

El origen de esta raza se le atribuye a Margaret Conroy, una criadora felina canadiense que en la década de los años 30 deseaba lograr un gato con la morfología del siamés y el manto del burmés. Estos últimos son conocidos en el sudeste asiáticos como gatos cobre. Por tanto, el resultado del cruce de siameses y burmeses fue un gato dorado.

En la década de los 60 se concretaron las características de la raza, se generalizó su aceptación y se estableció el nombre actual de tonkinés. En 1971 obtuvo el primer reconocimiento como raza al ser considerado un gato de competición. En 1974 la CFF reconoció la raza, en 1979 lo hizo la TICA y en 1984 la CFA.