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Sobrepeso y obesidad en gatos: síntomas, consecuencias y tratamiento

 
Por María Besteiros, Auxiliar Técnico Veterinario. 28 marzo 2023
Sobrepeso y obesidad en gatos: síntomas, consecuencias y tratamiento

En este artículo de SoyUnGato vamos a tratar una cuestión controvertida y preocupante. Decimos controvertida porque no todos los cuidadores son conscientes de que su gato está gordo e incluso pueden negarse a aceptarlo cuando otra persona lo pone de manifiesto, aunque se trate del veterinario. Esta dificultad para ver la realidad hace que, en ocasiones, los kilos de más del gato se dejen sin tratar, lo que acaba por producir consecuencias muy negativas para su salud.

Por este motivo, junto al porcentaje creciente de ejemplares que se ven afectados por este trastorno, decimos que es preocupante. A continuación, hablamos de sobrepeso y obesidad en gatos, de sus síntomas, consecuencias y tratamiento para que podamos entender la problemática y actuar lo antes posible.

Qué es el sobrepeso en gatos

Se habla de sobrepeso cuando el peso del gato supera entre un 1 y un 19 % el que debería ser su peso ideal. En otras palabras, un gato con sobrepeso tendrá kilos de más, pero no llegará a estar obeso. Esto no quiere decir que no haya que tratarlo. Nuestro objetivo debe ser mantener al gato en su peso óptimo a lo largo de toda su vida e intervenir cuando no sea el caso.

Existen unas tablas elaboradas por la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) que puntúan, en un gradiente de muy delgado a muy obeso, la constitución del gato. En ellas se establecen una serie de parámetros que nos sirven para clasificar al gato en una de las categorías establecidas. Dichos parámetros son:

  • La existencia de cintura marcada.
  • La visualización de las costillas.
  • La presencia de grasa a la palpación.
  • La aparición de grasa colgante en el abdomen.

Como hemos dicho, las categorías van desde una delgadez preocupante a la obesidad grave, pasando por una condición corporal óptima, que es la que sería deseable para todos los gatos. Es importante tener presente esta valoración porque el sobrepeso o la obesidad no lo medimos en kg. Dicho de otra manera, un gato grande puede estar perfecto con 5 kg de peso, mientras que esos mismos 5 kg serán sobrepeso en un gato de pequeño tamaño. Dejando esto claro, podemos entender mejor por qué hablamos de porcentajes a la hora de saber si un gato tiene sobrepeso.

Como es posible que nos cueste apreciar o aceptar el sobrepeso de nuestro gato, conviene que sea el veterinario quien lo valore. Para ello se recomienda llevarlo a revisión al menos una vez al año. También podemos determinar el peso óptimo con este profesional y hacer un seguimiento pesando al gato en casa.

Sobrepeso y obesidad en gatos: síntomas, consecuencias y tratamiento - Qué es el sobrepeso en gatos
Imagen: wsava.org

Qué es la obesidad en gatos

Al igual que el sobrepeso, se habla de obesidad cuando un gato está por encima de su peso ideal, pero, en este caso, los kilos de sobra superan más del 20 % su peso óptimo. Por ejemplo, si el peso considerado ideal para un gato es de 5 kg, con 6 kg padecerá obesidad.

Por lo tanto, la clave para determinar si un gato es obeso o tiene sobrepeso está en conocer su peso óptimo, aquel que nos indica la condición corporal ideal, según las tablas de valoración de la WSAVA. Nuestro veterinario nos puede ayudar a determinarlo. En cualquier caso, como hemos dicho, hay que intervenir tanto si el animal tiene sobrepeso como si sufre obesidad.

Sobrepeso y obesidad en gatos: síntomas, consecuencias y tratamiento - Qué es la obesidad en gatos

Causas de sobrepeso y obesidad en gatos

Al igual que en los humanos, los kilos de más en los gatos se acumulan cuando ingieren más calorías al día de las que queman durante un periodo prolongado de tiempo. El excedente se almacena en forma de grasa. Este desequilibrio entre ingesta y eliminación puede producirse por diferentes motivos:

  • Alimentación inadecuada: si le ofrecemos a nuestro gato una dieta con más calorías de las que necesita, estaremos propiciando el incremento de peso. Por ejemplo, es lo que puede pasar si seguimos alimentando a un gato adulto con comida para gatitos o nos excedemos en los premios comestibles. En este otro artículo explicamos Cómo alimentar a un gato dependiendo de su edad.
  • Mal manejo alimentario: aunque escojamos una dieta adecuada a las características del gato, si le ofrecemos una cantidad más elevada de la que le corresponde, el resultado será la acumulación de kg.
  • Castración: esta intervención, que retira los testículos de los machos y los ovarios y el útero de las hembras, provoca una disminución de la velocidad del metabolismo. Si el gato continúa comiendo lo mismo que antes de operarse, es muy posible que engorde. Aquí hablamos de Los mejores piensos para gatos esterilizados.
  • Sedentarismo: es más frecuente en gatos de interior que no tienen acceso al exterior. Un gato que apenas se mueve, no juega, vive en un pequeño espacio, etc., va a gastar menos energía. Si le proporcionamos de más en la alimentación, engordará.
  • Estrés: los gatos son muy sensibles al estrés y este puede afectar a las pautas de alimentación. Aunque es habitual que un gato estresado deje de comer, puede suceder, también, justo lo contrario. Esto lleva a que, si tiene comida a demanda, acabe por engordar.
  • Medicamentos: algunos fármacos, como los corticoides, pueden aumentar el apetito o disminuir la velocidad del metabolismo, llevando a que el gato gane peso.
  • Edad: se considera que existe un mayor riesgo de obesidad en gatos entre los 2 y los 10 años de vida.
  • Genética: hay gatos con una propensión a subir de peso genéticamente determinada. Así, se considera más probable la obesidad en los gatos común europeo.

Síntomas de sobrepeso y obesidad en gatos

¿Cómo saber si mi gato está gordo? El signo clínico que nos debería alertar es el visible aumento de peso. Pero, no podemos decir cuánto pesa un gato con sobrepeso ni cuánto pesa un gato obeso, ya que cada ejemplar va a partir de un peso ideal distinto, que es el que debemos valorar según las tablas de condición corporal. Por eso, si te preguntas cómo saber si mi gato tiene sobrepeso u obesidad, más que pesarlo, atiende a la clasificación que se ofrece en estas tablas. Un gato sin cintura o con dificultades para palparle las costillas bajo una capa de grasa estará en situación de sobrepeso u obesidad.

Cuándo se considera un gato obeso o con sobrepeso ya hemos explicado que depende del porcentaje por encima del peso ideal. El veterinario puede hacer este cálculo y es recomendable que lo haga, pues, como hemos señalado, para los cuidadores puede ser difícil detectar los kg de más. Primero porque ver al gato todos los días complica valorar los cambios en el peso, sobre todo si estos son sutiles. Segundo porque un gato con sobrepeso (no obeso) se considera sano y, en tal caso, se asocia a un problema solo estético y no de salud.

Si tienes dudas, hay algunas pistas que te pueden alertar, como que el gato se mueva menos de lo habitual, coma más o que el manto ofrezca peor aspecto solo en algunas zonas, lo que se debe a que a ellas ya no llega durante el autoacicalado.

Sobrepeso y obesidad en gatos: síntomas, consecuencias y tratamiento - Síntomas de sobrepeso y obesidad en gatos

Qué hacer si mi gato tiene sobrepeso o está obeso

Exactamente igual que si estuviese muy delgado, cuando el peso de nuestro gato está por encima del ideal hay que actuar. Esta actuación pasa por implantar una serie de medidas que afectan al estilo de vida y a la alimentación.

Adaptar la alimentación

En este punto es importante remarcar que la dieta debe ser pautada y supervisada por un profesional, que es quien determinará cuánto debe comer un gato con sobrepeso u obesidad y qué. Señalamos este aspecto porque algunos cuidadores, una vez asumen que su gato está gordo, se limitan a reducir la cantidad de comida, lo que es un error, pues no solo se reducen las calorías que ingiere el animal, sino también los nutrientes, pudiendo provocar más problemas de salud. Además, un descenso drástico de peso podría desencadenar una lipidosis hepática.

Por eso es importante, insistimos, que el tratamiento para un gato obeso o con sobrepeso lo prescriba el veterinario. Es este profesional quien debe establecer el peso que debe perder el gato y a qué ritmo. Lo que se busca es un descenso gradual, muy poco a poco, para que el animal no sienta hambre, con lo que cumplirá mejor la nueva dieta (él y los cuidadores, pues para muchos es imposible resistirse ante un gato que les pide de comer), mantendrá la salud y no se producirá un efecto rebote de adelgazamiento rápido seguido de un aumento de peso o un estancamiento.

Queda a criterio del veterinario modificar la alimentación o controlar la que estaba comiendo, si es que el problema reside en que se le daba en exceso. Existen dietas en el mercado pensadas para adelgazar y mantener el peso. Suelen ser bajas en grasas e hidratos de carbono y ricas en proteínas y fibra. Esta última logra un efecto saciante que hace que el gato no sienta hambre. El aporte de proteínas mantiene la masa muscular aunque haya pérdida de peso.

Evitar el sedentarismo

Por supuesto, si se determina alguna causa que haya llevado al gato a engordar, como una dieta inadecuada a su edad, un exceso de premios, el sedentarismo o el estrés, debemos tratarla cambiando el alimento, motivando a la práctica de ejercicio o reduciendo el estrés con pautas de enriquecimiento ambiental. En este último caso, podemos consultar con un etólogo o experto en comportamiento felino.

Mantener un estilo de vida saludable

Finalmente, el veterinario nos marcará un seguimiento para valorar si se están cumpliendo los objetivos, es decir, si el adelgazamiento es el esperado. En función del resultado, se ajustará la dieta hasta que el peso sea el ideal. Es un proceso que dura meses. Una vez conseguido, pasaremos a una dieta de mantenimiento, que también debe prescribir y supervisar el veterinario, al igual que seguirá con los controles periódicos.

En cuanto al ejercicio, seguirá siendo importante motivar al gato a moverse, por ello es fundamental que cuente con un hogar enriquecido durante toda su vida. Eso sí, el enriquecimiento ambiental se deberá ir adaptando a la edad del gato.

Cómo adelgazar a un gato obeso o con sobrepeso

Como hemos explicado en el apartado anterior, el veterinario debe darnos las pautas si queremos conseguir que nuestro gato adelgace. La base es el control de la alimentación y de la actividad física. En la práctica, esto supone:

  • Alimentación: seguir escrupulosamente la dieta que nos ha prescrito el veterinario. Escrupulosamente quiere decir que hay que pesar y dar única y exclusivamente las cantidades marcadas. No podemos ofrecerle al gato nada más, ni aunque nos parezca una cantidad insignificante. Esto no quiere decir que no podamos premiarlo de vez en cuando, de hecho, las recompensas ayudan al seguimiento de la dieta, pero deben descontarse de la cantidad diaria de calorías para que no supongan un exceso perjudicial. Y deben ser las que nos permita el veterinario. Es recomendable repartir la ración diaria en varias tomas. De esta manera, el animal no se comerá todo de golpe ni pasará el resto del día pidiendo comida.
  • Ejercicio: puede ser difícil que un gato adulto o mayor se mueva si se ha acostumbrado a una vida sedentaria. Los kg de más tampoco ayudan al movimiento. Es importante que seamos nosotros quienes lo incentivemos. Para ello, debemos dedicarle todos los días un tiempo al juego, intentando motivarlo con sus juguetes favoritos. Ponerle comederos y/o bebederos en distintos puntos de la casa es otra opción para hacer que se mueva más. Los comederos interactivos también son una buena alternativa para activar y estimular al gato. Por otra parte, es importante el enriquecimiento ambiental, es decir, proporcionarle un hogar con todos los estímulos que necesita para desarrollar las actividades que le son propias, como rascar, saltar, trepar, correr, etc.

Consecuencias de la obesidad en gatos

Los kg de más no son solo un problema estético o cuestión de gusto, sino que perjudican la salud al punto de derivar en consecuencias fatales:

  • Propensión a padecer enfermedades y peor progresión de estas: se sabe que la obesidad es un factor de riesgo en la aparición de algunas patologías, como la diabetes, la lipidosis hepática, los problemas respiratorios, digestivos y dermatológicos, la distocia en el parto o las infecciones del tracto urinario. Estas enfermedades merman la calidad de vida del gato. Además, la obesidad disminuye la eficacia de su sistema inmune.
  • Agravamiento de enfermedades ya existentes: de igual manera, algunas patologías se agravan si el gato está por encima de su peso. Por ejemplo, problemas articulares empeoran debido a la sobrecarga que producen los kg de más. Por el mismo motivo, un gato obeso tendrá más propensión a padecer este tipo de problemas. Las patologías cardiacas son otras de las que se ven agravadas por el exceso de peso.
  • Intolerancias: los gatos gordos toleran peor las temperaturas elevadas, el ejercicio o la anestesia, lo que supone un mayor riesgo para su salud y el establecimiento de un círculo vicioso difícil de romper, ya que un gato obeso se moverá menos y, a su vez, al moverse menos seguirá engordando.

Cuánto vive un gato obeso

Los problemas asociados a la obesidad o al sobrepeso que hemos repasado en el apartado anterior no solo inciden sobre la calidad de vida del gato, sino que disminuyen su esperanza de vida. De ahí la importancia de esforzarnos en mantener a nuestro ejemplar en su peso óptimo. En otras palabras, los gatos gordos corren más riesgo de morir y, además, de hacerlo antes que los gatos en su peso ideal.

Cómo prevenir el sobrepeso y la obesidad en gatos

Atendiendo a las causas de la obesidad y el sobrepeso, podemos tomar algunas medidas para ayudar a que nuestro gato se mantenga en su peso ideal. Destacamos las siguientes:

  • Cuida su alimentación: ofrécele una dieta de calidad y adecuada a su edad, estado, nivel de actividad física, etc. Dásela en las cantidades recomendadas y no te excedas en las recompensas comestibles (nunca más del 10 % de las calorías diarias).
  • Mantenlo activo: juega con él un rato todos los días y proporciónale enriquecimiento ambiental para estimularlo.
  • Vigila su peso: pésalo en casa con regularidad y acude a las revisiones periódicas que te paute el veterinario. Así se podrán detectar la obesidad o el sobrepeso en sus inicios y cualquier otro trastorno que afecte al peso del gato.
  • Evita el estrés: un entorno estable o la introducción de cambios de forma gradual y siguiendo las pautas ayudan a mantener al gato libre de estrés.

Ahora que conoces cómo saber si tu gato está obeso o tiene sobrepeso, así como las consecuencias de la obesidad en gatos, no dudes en poner en práctica todos nuestros consejos para evitarla. Y en caso de que ya cuente con kg de más, ¡actúa lo antes posible!

Sobrepeso y obesidad en gatos: síntomas, consecuencias y tratamiento - Cómo prevenir el sobrepeso y la obesidad en gatos

Este artículo es meramente informativo, en SoyUnGato.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu gato a un centro veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Clínica Gattos. (2012). La obesidad en el gato, una amenaza para su esperanza de vida.
  • GEMFE. El gato obeso.
  • WSAVA. Puntuación de condición corporal. Disponible en: https://wsava.org/wp-content/uploads/2020/10/Body-Condition-Score-Chart-Cat-Spanish-updated-August-2020.pdf

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