¿Cómo prevenir y eliminar el sarro en gatos? Consejos prácticos

El cuidado de la salud bucal en los felinos no dista mucho de lo que se nos requiere a los humanos. Y es que el sarro que afecta a los gatos está también producido por la acumulación de placa bacteriana, restos de alimentos y las sales minerales que habitan en la boca del animal, tal y como sucede en los humanos.

No prestar atención al cepillado diario ni acudir a las revisiones veterinarias ante los primeros síntomas de su presencia puede comprometer seriamente la salud de nuestro minino. Si quieres saber cómo detectarlo y prevenirlo, te lo mostramos a continuación.

El sarro y sus síntomas en los gatos

La cohabitación de los restos de la comida en descomposición con las sales minerales de la boca y la placa bacteriana van dando lugar a cálculos de sarro, que de no ser retirados con el cepillado pueden provocar infecciones en las estructuras bucales, la pérdida de piezas dentales y enfermedades secundarias en otras partes de su cuerpo.

Estas placas de sarro suelen fijarse en los espacios interdentales y en las encías, constituyendo la edad y la predisposición genética dos factores predisponentes a su desarrollo. Los felinos de más de 3 años y aquellos cuyo esmalte es de baja calidad reclaman intensificar la higiene oral para frenar el avance del sarro en sus bocas.

Síntomas de la presencia de sarro en un gato

Son varias las señales o los cambios de comportamiento que deberían hacerte sospechar de la formación de sarro en la boca de tu mascota:

  • Mal aliento o halitosis. Es el primer paso en este proceso y es debido a la descomposición de los residuos acumulados en la boca. Acudir al veterinario para una revisión oral es la práctica más prudente, dado que podría advertirte de la presencia de otras enfermedades como diabetes, parasitosis, patologías digestivas o renales, que cursan mal aliento.
  • Gingivitis. De no tratarse el mal aliento, el sarro continuará su progreso inflamando y enrojeciendo las encías. Las raíces quedan al descubierto y sangran causando dolor al gato. La intervención médica se hace indispensable para prevenir la pérdida de dientes o la consumación de infecciones secundarias.
  • Enfermedad periodontal. Nos hallamos en el siguiente estadio, de una gravedad media. Aparte de las raíces, los huesos del maxilar, del paladar y de la mandíbula comenzarán a evidenciar su deterioro. La limpieza bucal profesional, bajo anestesia general, y el tratamiento farmacológico con antibióticos y antiinflamatorios resultan decisivos para evitar la eventual muerte del felino.
  • Infecciones secundarias. En los casos más extremos, en los que el tratamiento es inexistente o llega tarde, pueden producirse abscesos purulentos que se desplacen a través de los tejidos de la boca hacia el hocico, la nariz o los ojos desembocando en enfermedades cardíacas, intestinales, renales o hepáticas.

Otros posibles síntomas

Además del mal aliento o de las encías enrojecidas y sangrantes, existen otros síntomas que alertan del desarrollo de placas de sarro en el gato. Son los que siguen:

  • Salivación excesiva.
  • Inapetencia. El dolor obliga al felino a no querer comer o ha hacerlo de forma inusual.
  • Apatía.
  • Caída de dientes de un día para otro.
  • Rascarse la cara o la boca con las patas o frotarse esa zona contra objetos.
  • La decoloración o partición de dientes.
  • Pólipos o bultos en la boca o debajo de los ojos.

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¿Cómo prevenir el sarro en un minino?

Las medidas preventivas se resumen en no descuidar el cepillado diario de los dientes y en controlar la dieta, prefiriendo en este sentido el pienso seco a la comida húmeda o enlatada. Mantener una buena condición física, procurándole el ejercicio físico que reclama a través del juego, es otra máxima que merece tu atención para la óptima salud bucal de un gato.

Debes acostumbrar a tu mascota desde cachorro al cepillado dental, si no puede ser diario no debería descender de las 3 veces por semana. Toma una gasa estéril y humedécela en agua para pasársela por los dientes. Cuando sea más mayor hazlo con un cepillo, por ejemplo, para niños pequeños, y con un dentífrico específico para gatos (sin flúor).

Igualmente, puedes optar por la Clorhexidina en spray para pulverizar su cepillo antes de la higiene, ya que resulta muy efectiva para limpiar, desinfectar, reblandecer los cálculos de sarro preexistentes y mejorar el mal aliento.

¿Qué tratamiento aplicar a un gato con sarro?

Si tu mascota no ha recibido los cuidados mencionados puede ser demasiado tarde para revertirlo a través del cepillo manual que puedes administrarle tú en casa. En estos casos, deberás acudir lo antes posible al veterinario para que le someta a una limpieza oral profunda bajo anestesia general.

En este punto, cabe añadir que es una práctica inteligente aprovechar esta intervención para acometer otros procedimientos que desees aplicar a tu minino como, por ejemplo, una esterilización o castración. La limpieza bucal profesional suele abordarse con instrumental especial.

Por lo general, se recurre a los ultrasonidos para fraccionar las placas de sarro. Suele ser habitual perder algunas piezas dentales durante la intervención. No te preocupes, se trata de dientes dañados que ya no podrán provocar pólipos u otras enfermedades. Y recuerda, lo prioritario es prevenir reservando tiempo para la higiene bucal.

¿Cuanto cuesta una limpieza de sarro para gatos?

El precio de una limpieza variará mucho en base a la zona donde residamos y al tamaño de nuestro gato, ya que no es lo mismo anestesiar a un gato de 5 kilos que a un gato de 12 kilos. De forma orientativa, una limpieza de sarro costará entorno a los 100€ – 150€ , incluyendo la anestesia.