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Si te preguntas, ¿puedo pasear a mi gato con correa? debes saber que salir a la calle es una práctica terapéutica para algunos gatos. Sin embargo, en general, los paseos no son una necesidad inherente a la psicología felina. Ellos tienen en el arenero su lugar de eliminación y prefieren relacionarse con aquellos que pertenecen a su comunidad.

Por tanto, tu primera opción siempre debe ser enriquecer su hábitat para que obtenga en él suficientes estímulos que le ayuden a mantenerse estimulado física y cognitivamente. En las siguientes líneas descubriremos qué perfiles gatunos son los indicados para beneficiarse de las salidas al exterior y qué aspectos deberías considerar para que sean un éxito.

¿Debo sacar a pasear a mi gato?

Los felinos, como animales territoriales que son, se sienten seguros en los lugares marcados por ellos. Al salir al exterior la falta de esas huellas olorosas tranquilizadoras les generar inquietud, que pasará a ser estrés si la experiencia perdura en el tiempo. La exposición a nuevos estímulos puede llegar a ser excesiva si no eliges bien el lugar.

Pasear a un minino conlleva un proceso de adaptación y aprendizaje que deberías abordar si:

  • Tu mascota está obesa y necesita perder peso. Este nuevo modo de ejercitarse, además de más divertido que practicar actividad física en casa, resulta muy efectivo para deshacerse del sobrepeso con rapidez.
  • Observas que aprovecha cualquier excusa para colarse por el balcón o merodear por la terraza. Claramente tu gato está interesado en explorar los límites que traspasan su hogar, por lo que reservar un par de días a la semana para pasear en el exterior podría hacerle muy feliz y beneficiar su salud.
  • Tu minino ha pasado mucho tiempo en el exterior en el pasado y se muestra inquieto y nervioso en casa. Si el veterinario ha descartado que padezca algún trastorno o una enfermedad, deberías plantearte sacarlo a pasear con cierta asiduidad.
  • Convives con un gato tímido, que presenta dificultades para la interacción social o que muestra tendencia a escaparse. En todos estos supuestos los especialistas recomiendan los paseos, siempre que se adopten las medidas oportunas y que se les exponga a esta experiencia de forma paulatina y controlada. Sobre esto ahondaremos más tarde.

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¿Qué debo hacer para que disfrute del paseo?

Como ya te hemos anunciado, los gatos valoran mucho la seguridad de su hogar. Todo y todos con los que se topan les son familiares y los tienen identificados, por lo que su integridad no peligra. Sin embargo, si has decidido comenzar a sacarlo al exterior porque consideras que le va a venir bien comprende que:

  • Debes actuar con calma y paciencia. No le obligues a explorar si no se siente preparado o no le apetece. No te enfades ni le reprendas si en el primer paseo se queda sentado en un rincón. Deberás hacer lo mismo, acompañándolo y hablándole con cariño.
  • Deberás estar preparado para intervenir si se aproxima otro gato o un perro. Toma a tu minino en brazos y distráelo o introdúcelo en su mochila para gatos a fin de que pase el trago del modo más llevadero posible y sin sufrir daños.

Collar versus arnés

Adquirir un arnés y una correa específicos para gatos constituye el primer paso de la preparación que antecede a la salida. Deberás medir el contorno del cuello y del pecho de tu mascota para seleccionar el rango idóneo para él. La correa no debe ser retráctil, sino elástica y no medir más de 1 metro de longitud.

Los collares están completamente desaconsejados porque al tirar podrían lastimar su tráquea y originarle dificultades posteriores para deglucir. El arnés consigue repartir uniformemente la fuerza sobre los hombros, el pecho y el abdomen del animal. Así, no se sentirá encorsetado ni podrá zafarse. Evitarás que pueda ser atropellado o que se extravíe.

Si eres previsor, y aunque es poco probable que vaya a perderse, es recomendable colocar una placa con su nombre y la dirección para facilitar su identificación en caso de pérdida. Los microchips y los localizadores GPS son otros de los recursos con los que cuentas.

Desparasítalo

Antes de tener ningún contacto con los insectos, bacterias y virus del exterior deberás asegurarte de que tu minino está correctamente desparasitado y vacunado. Igualmente, no permitas que coma nada del suelo ni que ingiera plantas o flores. Muchas de ellas pueden ser tóxicas para los felinos.

Adiestramiento y refuerzo positivo

Deberás habituar a tu mascota al arnés. Para ello, déjalo entre sus juguetes para que por iniciativa propia lo olisquee y lo marque. Cada vez que lo haga prémiale para que lo asocie con algo positivo. Al cabo de varios días deberás ponérselo durante unos minutos.

Repite esta rutina varios días consecutivos, con sus correspondientes recompensas al finalizar, y ve incrementando poco a poco el tiempo que lleva puesto el arnés. Concluida esta fase, deberás comenzar con la correa paseándolo dentro de casa. Deja que se dirija a donde quiera, simplemente acompáñalo.

Cuando, después de varios días, observes que ya lo tolera será el momento de hacer lo propio, pero en el exterior. Las primeras salidas deben tener lugar en un entorno controlado. Por ejemplo, un jardín privado o un parque en horas de escasa afluencia de gente. No es recomendable que lo saques en una ciudad, ya que el ruido lo abrumará.

Consejos para lograr salidas gatunas satisfactorias

Para terminar, queremos facilitarte algunos sencillos tips que contribuirán a que tu minino construya recuerdos positivos en torno a sus paseos por el exterior:

  • Siempre es preferible iniciarse desde cachorro. Los gatos adultos necesitarán más tiempo para experimentar las bondades de estas salidas, incluso algunos no las aprobarán bajo ningún concepto.
  • Los primeros paseos deben ser breves, de no más de 5 minutos. Ya iréis ampliando su duración conforme vaya sintiéndose más relajado en ese nuevo entorno. Los etólogos aconsejan cogerlo en brazos en la primera salida y dejarlo en el suelo al llegar. Así, se sentirá menos violento.
  • Elige días secos, sin lluvia. Tu gato podrá orientarse mejor y disfrutará más y mejor de los estímulos que le regala la naturaleza.
  • Aborta todo intento de escalada, ya que la correa podría enrollarse y tu gato hacerse daño o llevarse un susto.
  • Nunca tires de la correa ni le grites si las cosas no van tan fluidas como desearías. Respeta sus elecciones.

Refuerza vuestro vínculo con esta nueva rutina

En definitiva, podemos concluir que sacar a pasear a un gato puede resultarle muy gratificante y saludable, pero no a todos los ejemplares les agrada. Con previsión, paciencia, cariño y estas pautas conseguirás que, si tu minino está interesado en esta experiencia, todo vaya genial y pronto te pida repetir.