gato-en-el-veterinario

Circula la idea de que es normal que los gatos vomiten de vez en cuando para librarse de las bolas de pelo que tragan. Pero no es cierto. Si nuestro gato vomita con frecuencia, se hace necesario consultar con el veterinario.

A continuación repasamos las causas más comunes de vómitos de espuma en los gatos. Aunque relacionamos vómitos con problemas digestivos, lo cierto es que también los pueden causar enfermedades que afectan a otros sistemas.

¿A qué se debe el vómito de espuma en gatos?

Hay múltiples causas que pueden desencadenar vómitos en los gatos. Para acercarnos al diagnóstico es importante fijarnos en si hay otros síntomas, como fiebre, diarrea o anorexia. También es básico identificar si los vómitos se presentan de manera aguda o crónica.

En el primer caso, el gato vomitará varias veces seguidas. En el segundo, estos aparecerán periódicamente a lo largo de las semanas. La edad del gato es otro factor a tener en cuenta, ya que hay patologías más comunes en gatitos y otras en ejemplares de edad avanzada.

Las condiciones de vida también aportan información importante. Son datos como el tipo de pelaje, el acceso al exterior o patologías previas. En definitiva, las causas más comunes de vómitos de espuma son las siguientes:

gato-vomitando

Trastornos digestivos en gatos

Son varias las causas que afectan al aparato digestivo y cursan con vómitos. En principio, si el gato está sano y un día vomita espuma, no es motivo de preocupación. Sí de observación. En cambio, si se trata de un gatito, un ejemplar de estado sanitario desconocido, uno mayor o con enfermedad ya diagnosticada, se hace necesario ir al veterinario.

También si apreciamos cualquier otro síntoma y, por supuesto, si los vómitos se repiten aunque sea de manera esporádica. Los motivos de vómitos originados en el sistema digestivo más comunes son los siguientes:

  • Gastritis: se produce por la irritación del revestimiento que recubre el interior del estómago. Puede deberse al consumo de sustancias, dietas inadecuadas, medicamentos, etc. Se presenta de manera aguda o crónica.
  • Bolas de pelo: el pelo que el gato traga durante su autoacicalado puede formar bolas de pelo al mezclarse en el tracto digestivo con jugos gástricos y alimentos. En función de su tamaño, localización o consistencia, pueden causar obstrucciones intestinales completas o parciales. Otros cuerpos extraños también pueden obstruir.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: en este caso los vómitos son crónicos y el gato puede presentar otros síntomas como descomposición y pérdida de peso. Llega a confundirse con otras enfermedades, de ahí la importancia de un buen diagnóstico.
  • Parásitos: los parásitos intestinales son muy frecuentes, especialmente en los gatitos más jóvenes. En ocasiones veremos estos gusanos en el vómito o en las heces. Además, puede haber síntomas como descomposición, pérdida del apetito o inflamación abdominal.

Enfermedades hepáticas y pancreatitis felina

Problemas en el funcionamiento del hígado o del páncreas son otras de las causas del vómito de espuma. Empezando por la insuficiencia hepática, cuando el hígado falla se desencadenan una serie de síntomas bastante inespecíficos.

Además de los vómitos, el gato estará más delgado, perderá el apetito o presentará un color amarillento en piel y mucosas. Hay varias causas de daños en el hígado, como una intoxicación o la lipidosis hepática. En cuanto al páncreas, puede inflamarse, lo que se conoce con el nombre de pancreatitis.

Esta se presenta de manera aguda o crónica. Los síntomas incluyen, además de vómitos, diarrea, pérdida de peso o mal estado del manto. En cualquier caso, se trata de enfermedades que requieren tratamiento veterinario, tras un buen diagnóstico.

Síntomas de la diabetes en gatos

Los gatos pueden sufrir diabetes igual que las personas. Es más habitual en aquellos de mediana edad. Cuando su organismo no produce la insulina suficiente como para introducir la glucosa en las células, este azúcar se elevará en la sangre.

Las consecuencias son diversos síntomas, entre los que se incluyen los vómitos. También se aprecia un aumento del apetito, aunque el gato permanece delgado, y un aliento con olor extraño.

El gato diabético va a beber más y, por consiguiente, incrementará también la eliminación de orina. Es una enfermedad crónica, pero puede tratarse para mejorar la calidad de vida. Al igual que en las personas, requiere administrar insulina y seguir una dieta específica.

Síntomas de enfermedad renal en los gatos

La enfermedad renal es, por desgracia, bastante frecuente, sobre todo en los gatos de más edad. Los vómitos son uno de sus síntomas, aunque los más notables son el adelgazamiento, el aumento en el consumo de agua y el incremento en la eliminación de orina.

El manto está en mal estado, el aliento huele raro, el gato se muestra inactivo e inapetente, etc. Puede presentarse de manera crónica o aguda. Es habitual que el daño en los riñones sea irreversible, pero el gato puede recibir tratamiento para mantener una buena calidad de vida el mayor tiempo posible. Hay varios grados según la gravedad.

El tratamiento se dirige a controlar los síntomas e incluye una alimentación específica. Es también fundamental que el gato esté lo más hidratado posible. Hay que animarlo a beber y se recomienda ofrecerle comida húmeda si se alimenta solo de pienso.

Hipertiroidismo felino: una enfermedad común

Esta enfermedad se origina en la glándula tiroides y se debe a un exceso de una hormona que produce, la tiroxina. Es más diagnosticada en gatos que pasan ya de los diez años de edad.

Estos adelgazan, aunque comen y beben más, se muestran hiperactivos, eliminan más orina, presentan diarrea, etc., además de vomitar. Requiere tratamiento veterinario. Hay varias opciones entre las que escogerá este profesional en función de cada caso.

Qué hacer cuando un gato vomita

Un único vómito o episodio sin más síntomas en un gato sano puede no tener ninguna trascendencia clínica. Podemos limitarnos a retirarle el alimento unas horas y reiniciar la alimentación con dieta blanda. Pero vómitos repetidos, frecuentes, síntomas como los descritos o características del gato que lo hagan más vulnerable, son motivo de atención.

Hay tantas causas posibles de vómitos que se hace imprescindible examinar al gato y realizar las pruebas pertinentes para poder obtener un diagnóstico y pautar el correspondiente tratamiento.

A modo de prevención de las causas que podemos controlar se recomienda seguir un calendario de desparasitaciones y de vacunaciones, además de proporcionar una dieta de calidad, hidratación y un entorno seguro. El cepillado previene las bolas de pelo. A partir de los siete años se aconsejan revisiones veterinarias anuales.

Bibliografía
European Emesis Council. 2014. Aproximación al manejo del vómito en gatos. Zoetis.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí