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El blanco es uno de los colores que presenta el manto de los gatos. Numerosos ejemplares muestran colores oscuros adornados con más o menos cantidad o mechones de pelo blanco.

Pero, cuando el pelo cambia de color y se torna grisáceo o blanquecino, puede ser una señal de problemas de manejo que debemos solucionar. El pelo y la piel son fieles reflejos de la salud general del gato. Veamos en detalle todo lo relacionado con las canas en gatos.

La importancia del pelo de tu gato

El estado y la coloración del pelo de nuestro gato no es solo una cuestión de estética. El pelaje cumple importantes funciones de protección, aislamiento y conservación de la temperatura corporal. Por lo tanto, para mantener el bienestar de nuestro gato hay que cuidar su pelaje.

Para conseguirlo es básico protegerlo de parásitos con desparasitaciones regulares, proporcionarle una buena nutrición mediante una alimentación de calidad y prevenir la aparición de enfermedades.

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El color del pelo de los gatos

La coloración del pelaje se debe a la melanina y a sus dos componentes, que son la eumelanina y la feomelanina. La primera proporciona colores marrones y negros. La feomelanina, por su parte, produce rojo y amarillo. Su mezcla es la que da lugar a la coloración particular del manto de cada gato. Viene determinada genéticamente.

¿Tienen canas los gatos viejos?

La edad produce una pérdida de la capacidad de pigmentación. Por este motivo surgen los pelos blancos, sin melanina, conocidos como canas. En los gatos estas comienzan a aparecer en la cara de los ejemplares de edad avanzada.

Aunque se considera que los gatos comienzan a envejecer a partir de los 7-8 años, lo cierto es que las canas no suelen apreciarse hasta años después. Se trata, por lo tanto, de un proceso fisiológico normal. Pero hay otras causas que pueden producir canas en los gatos, como el estrés y, con mayor frecuencia, una alimentación inadecuada.

Alimentación y pelo del gato

Obtener un manto en perfecto estado depende directamente de la alimentación que consuma el gato. El pelaje de un ejemplar sano es brillante y de textura suave. Hoy en día, la extensión de los alimentos comerciales para gatos hace difícil que encontremos problemas derivados de una mala nutrición.

La alimentación inadecuada tendría que darse durante semanas o incluso meses para observar anomalías en el manto. Los alimentos de baja calidad que no contienen las proteínas necesarias ni el equilibro de nutrientes imprescindible para el gato pueden tener como consecuencia cambios en la coloración del pelo.

La importancia de la proteína para el pelo del gato

Las proteínas son básicas para la estructura del pelo y su correcto crecimiento. Tienen que ser de calidad y contener los aminoácidos esenciales para el gato. Estos son los que no consigue sintetizar su organismo, por eso se los tenemos que proporcionar con la dieta. Un déficit de proteínas tiene repercusiones.

Una de ellas es el pelo sin pigmento, que cae con facilidad, crece despacio, etc. Esto no quiere decir que los pelos blancos de los gatos indiquen siempre déficit de proteínas. Hay gatos blancos por genética que, por supuesto, no sufren ninguna patología. En este apartado hacemos referencia a gatos de otros colores a los que les cambia la tonalidad de su pelo.

En concreto, la fenilalanina es el aminoácido esencial precursor de la melanina. Por eso se necesita para la correcta pigmentación del pelo, al igual que la tirosina, otro aminoácido que se produce a partir de la fenilalanina y es también precursor de la melanina. Tendrán más necesidad de estos aminoácidos los gatos de color negro.

Deficiencia de minerales en el pelo del gato

Son varios los minerales que contribuyen al buen estado del pelo. En concreto, para el color tiene influencia el cobre. Se trata de un mineral necesario para sintetizar eumelanina, que es la responsable de la coloración oscura del pelaje. El cobre interviene en el metabolismo de la tirosina.

Si se produce una deficiencia, uno de los primeros signos va a ser la pérdida de color, dando como resultado un pelaje rojizo o grisáceo. Hay que tener en cuenta que el cobre puede faltar porque no se aporta en suficiente cantidad en la dieta o porque esta contiene un exceso de zinc o calcio. Ambos son minerales que dificultan la absorción de cobre.

Alimentación buena para el pelo del gato

Las canas que provoca el proceso de envejecimiento no van a recuperar su color. Pero hay causas de pelos blancos sobre las que sí podemos incidir. Así, si hemos establecido que la causa de la pérdida de color es una alimentación inadecuada, podemos solucionarlo iniciando una dieta de calidad.

Esta debe presentar una composición equilibrada y estar adaptada a las necesidades nutricionales del gato. Así mismo, debemos darle la cantidad recomendada para cada día. Podemos decantarnos por pienso, comida húmeda, deshidratada o casera.

En cualquier caso, siempre teniendo en cuenta que el gato, como carnívoro, necesita que el primer ingrediente sea proteína de origen animal, ya sea procedente de carne o de pescado. Para establecer una correcta dieta casera es necesario contactar con un experto en nutrición felina.

Prevención del estrés para un pelo brillante

Por otra parte, si el gato está sometido a estrés, conviene revisar sus condiciones de vida para descubrir dónde está el fallo. Los gatos necesitan lo que se denomina un ambiente enriquecido en el que poder trepar, saltar, jugar, esconderse, etc.

Un educador, un veterinario especializado en conducta felina o un etólogo pueden darnos pautas para ayudarnos a restablecer su bienestar si el problema se localiza a nivel psicológico.

Bibliografía
Villagrasa, María. 2016. Nutrientes para un pelaje perfecto. Revista Ateuves nº 36. pp. 10-15.