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Si convives con un gato es posible que lo hayas descubierto en alguna ocasión masticando hierbas. No hace falta que tengan acceso al exterior, también pueden interesarse por las hojas de las plantas de interior.

Causa sorpresa esta conducta en un animal carnívoro e incluso podría tener consecuencias negativas si la vegetación que elige es tóxica para felinos. Explicamos a continuación las hipótesis sobre el porqué de este comportamiento.

Hierbas para las bolas de pelo

Quizás la principal hipótesis propuesta para explicar la necesidad de los gatos de ingerir hierba es la búsqueda de un efecto laxante. Sabemos que los felinos pasan buena parte de su tiempo despiertos acicalándose. En este proceso es inevitable que traguen pelos. Cuanta más cantidad acabe en el sistema digestivo, más probabilidad de problemas hay.

Los pelos mezclados con los jugos gástricos y los alimentos forman las denominadas bolas de pelo o tricobezoares. Estas, dependiendo de su tamaño y localización, pueden llegar a obstruir el sistema digestivo y provocar diversos síntomas de mayor o menor gravedad. Los gatos buscarían la hierba por su efecto laxante.

Este facilitaría la eliminación de los pelos, expulsándolos al desencadenar vómitos. Esta explicación se basó en la observación de que los gatos, tras ingerir hierba, vomitaban. Pero si esta afirmación fuese cierta quedaría una duda: si el gato siente malestar digestivo por las bolas de pelo, quizás vomita por esa causa, independientemente de que ingiera o no hierba.

Hierbas nutritivas para gatos

En contra de opiniones más extendidas, lo cierto es que la hipótesis más plausible atribuye el consumo de hierba a la necesidad de conseguir nutrientes. En concreto, se cree que los gatos mastican estos vegetales para completar su dieta.

Necesitan una pequeña cantidad de una vitamina: el ácido fólico. Es un nutriente esencial que no pueden conseguir con una dieta carnívora. Su consumo es básico dado su papel en la producción de hemoglobina, una proteína fundamental en la sangre.

Un gato con carencia de ácido fólico va a sufrir problemas de crecimiento y puede desarrollar una anemia de gravedad. Proporcionarle al gato una dieta equilibrada y adaptada a su etapa vital es la garantía de que le aportamos todos los nutrientes esenciales para su salud.

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Planta hierba para tu gato

En la actualidad, las dietas para gatos son completas, por ello es muy raro que presenten carencias a nivel nutricional. Pero pueden mantener la conducta de mordisquear hierbas. Si nuestro gato es de los que disfruta con esta actividad, podemos proporcionarle hierbas en casa, si no tiene un acceso seguro al exterior.

Tan solo tenemos que plantarlas en maceteros que dejaremos a su disposición. Eso sí, no sería extraño que el gato acabase por rascar en la tierra, sacándola de la maceta, e incluso defecase u orinase en ella.

¿Por qué la hierba gatera gusta a los gatos?

La hierba favorita de los gatos es la nébeda, Nepeta cataria, catnip o hierba gatera. Esta planta de la familia de la menta contiene un aceite denominado hepetalactona. Para los gatos actúa igual que una droga. No se sabe exactamente qué efecto produce en su organismo, pero en muchos de ellos provoca una especie de estado de trance.

El gato, en cuanto la huele, la lame, muerde, mastica y se frota incesantemente contra ella. Refriega la mejilla, el mentón, sacude la cabeza y restriega el cuerpo. Rueda sobre sí mismo e incluso salta en el aire. Además emite ronroneos, gruñidos y maullidos. También rasca la hierba con las patas. Estos efectos se aprecian aproximadamente en un 50 % de los gatos.

No importa si son machos o hembras o si están castrados o enteros. La otra mitad, en cambio, no reaccionan lo más mínimo ante la planta. Por lo que se sabe, se explica por una diferencia a nivel genético. Además, si reaccionan, lo hacen a partir de los tres meses de vida. La valeriana es otra planta que puede desencadenar esta reacción en los gatos.

Cuidado con las plantas del hogar tóxicas para gatos

Por desgracia, muchas de las plantas con las que convivimos en nuestros hogares resultan tóxicas para los gatos. Para evitar problemas hay que impedir su acceso a ellas o, directamente, prescindir de su presencia.

Si el gato las ingiere en cantidad suficiente o entra en contacto con ellas puede sufrir síntomas a nivel local, como irritaciones, o en el aparato gastrointestinal, tipo dolor abdominal, vómitos o diarrea.

El sistema nervioso también puede verse afectado, apareciendo descoordinación o convulsiones. También se producen daños a nivel renal, hepático o cardiorrespiratorio. Cualquier sospecha de intoxicación es motivo de consulta urgente con el veterinario. Algunas de las plantas más comunes y peligrosas son las siguientes:

  • Tulipán.
  • Begonia.
  • Ciclamen.
  • Costilla de Adán.
  • Filodendro.
  • Flor de Pascua.
  • Lirios.
  • Potos.
  • Caladio.
  • Difenbaquia.

Bibliografía
Morris, Desmond. 1988. Observe a su gato. Barcelona. Plaza & Janés.
Vila, Anna. 2002. Plantas tóxicas para perros y gatos. Madrid. Tikal.

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