gato-extreñido

Si convives con un gato seguro que has oído hablar de la malta o de la parafina. Se trata de productos que se utilizan para favorecer el tránsito intestinal de estos felinos. Pero es habitual que surjan dudas sobre su uso entre los cuidadores.

Algunos de ellos se preguntan cómo pueden administrárselos a su gato, cuándo o cuál escoger. A continuación explicaremos las características de la malta y de la parafina, sus beneficios y los métodos de administración.

¿Qué es la malta para gatos?

La malta se considera un suplemento alimenticio para los gatos. Se trata de malta de cebada. El malteado es un proceso por el que este cereal se germina, se seca y se tuesta. El resultado es una pasta de color marrón oscuro, de textura más espesa que la miel. Se vende en tubos. Puede ofrecerse a gatos de cualquier edad y tamaño.

Las pastas de malta que se comercializan suelen contener más ingredientes que malta. Así, la mayoría ofrecen una mezcla de extracto de malta, aceites y fibras vegetales. Algunas también añaden otros nutrientes como vitaminas, antioxidantes, prebióticos, lácteos o levaduras.

¿Qué es la parafina líquida para gatos?

La parafina líquida o el aceite de parafina es una mezcla de hidrocarburos que resulta en un producto con efecto laxante. Es un derivado del petróleo muy utilizado en cosmética, en la fabricación de velas e incluso en la industria de la alimentación. Se puede recurrir a ella cuando la malta ya no es suficiente para solucionar el problema gastrointestinal del gato.

Así como podemos dar la malta como prevención, la parafina siempre debe ser prescrita por el veterinario. Es más habitual emplearla cuando este profesional constata la existencia de un trastorno digestivo. Será él quien nos paute la forma de administración.

gato-lamiendo-parafina-sobre-su-pata

Beneficios de la malta y de la parafina para los gatos

Ambos productos tienen efecto sobre la motilidad intestinal de estos felinos. Por ello se les ofrecen con el objetivo de ayudarlos a evacuar heces en los casos de estreñimiento, a evitar la formación de las bolas de pelo y a facilitar su expulsión. Pero es importante que sepamos que estos usos se recomiendan para gatos con sintomatología leve o como prevención.

Es decir, si nuestro gato no ha defecado en un día, un poco de malta podría ayudarle. Así mismo, ofrecer malta a gatos que ingieren mucho pelo, están en época de muda o tienen antecedentes de problemas con las bolas de pelo puede prevenir que vuelvan a formarse y, por consiguiente, los problemas que estas llegan a ocasionar.

Pero si el gato ya está manifestando sintomatología y esta no remite, no bastará con administrar malta. Se hace necesario acudir al veterinario. Este puede prescribirnos parafina u otros fármacos. Los casos graves incluso requieren intervención quirúrgica. Para prevenir este tipo de problemas gastrointestinales se recomienda, además de malta:

  • Ofrecer una dieta de calidad con un adecuado aporte de fibra que contribuya al buen tránsito intestinal.
  • Mantener la hidratación animando al gato a beber agua o incorporando a su alimentación productos húmedos.
  • Cepillar el pelo de manera regular, sobre todo en la época de muda y en aquellos gatos con más cantidad de pelo.

¿Cuál es la mejor malta para gatos?

En el mercado hay una gran cantidad de marcas de malta con algunas variaciones en su composición. Pueden adquirirse en centros veterinario o establecimientos especializados. Lo ideal es buscar un producto sin azúcares, colorantes ni conservantes. También se debe controlar la cantidad de grasas que aporta.

En definitiva, cuanto más natural sea la malta, mejor. Algunas marcas contienen tan solo extracto de malta 100 %. Por último, las preferencias del gato, por supuesto, también tienen que ser tomadas en cuenta. Es normal probar varias marcas hasta descubrir la favorita de nuestro felino.

Cómo dar malta o parafina a un gato

La forma más sencilla de administrar un producto como la malta es aplicándolo directamente sobre el gato. Solo hay que tomar un poco de la pasta, como unos 2-5 cm, y extenderla sobre el hocico o una de las patas delanteras. La dosis se ajusta según la cantidad de pelo del gato y la frecuencia de administración.

De esta manera aprovechamos el gusto del gato por acicalarse. Enseguida se apresurará a eliminar la sustancia que está manchando su pelaje. También puede ponerse la cantidad elegida sobre su alimento en el comedero, mejor con comida húmeda. Hay gatos a los que les encanta y pueden tomarla directamente del envase.

Tan solo tendremos que apretar para que salga la cantidad deseada y el gato la lamerá. En cuanto a frecuencia, posología, cantidad o cualquier duda que nos suscite el uso de malta, seguiremos las recomendaciones del veterinario. Un exceso podría provocar una diarrea. En cuanto a la parafina, será el profesional quien nos prescriba su uso y su administración.

Premios de malta para gatos

En la actualidad también se comercializan alimentos para gatos, tanto pienso como galletas o snacks, que contienen malta entre sus ingredientes. Suponen otra opción para que el gato consuma malta con facilidad.

Hay que tener en cuenta que la malta se considera un premio a la hora del cómputo de las calorías diarias. Este dato es especialmente importante en aquellos gatos con problemas de sobrepeso u obesidad.