¿Por qué maúllan los gatos?

Todo el mundo conoce el maullido de un gato, pero no todo el mundo sabe interpretarlo. Desde el Antiguo Egipto, donde los gatos eran dioses, todos los humanos han intentado comunicarse con sus felinos domésticos.

De hecho, el clásico MIAU es muy posible que derive el egipcio MIU, que significa directamente “gato”. Entender correctamente qué quiere decirnos cada vez que maúlla, mirándonos o no fijamente, es fundamental para una buena convivencia.

Tipos de maullidos

¿Cómo maúlla un gato? Los gatos emiten su maullido abriendo la boca y cerrándola poco a poco, echando la lengua hacia atrás. Existen distintos tipos de maullido y, para descifrarlo, es importante conocer el contexto.

Un gato emocionado o con necesidades urgentes maullará de forma intensa y persistente. Por el contrario, los maullidos cortos y agudos indican que está relajado. En cambio, si nuestro compañero maúlla de forma larga e intensa es que está enfadado o nervioso.

Según algunas teorías los gatos domésticos han adaptado el sonido y la intensidad del maullido para hacerlos más agradables a nuestros oídos, en un proceso de domesticación mutua.

Los gatos también se expresan con otros sonidos como el ronroneo y el curioso siseo o castañeteo de dientes que emiten cuando están observando una posible presa detrás de un cristal.

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¿Qué significado tienen los maullidos?

Un gato maúlla porque es su forma de expresarse con nosotros. Algunos felinos lo hacen a menudo, mientras que otros apenas recurren a ello. Muchas veces se trata de una cuestión de carácter. Entre algunas de las razas más “habladoras” podemos destacar la Maine Coon, la Persa y sobre todo, el Siamés.

Aunque un gato puede emitir hasta 60 tipos de maullido con distinto significado, hay que destacar que los felinos no se maúllan entre ellos, solo emiten sonidos para atraer la atención de los humanos. De hecho, el medio verbal no es su favorito.

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Razones que explican por qué maúllan los gatos:

  • Los gatitos bebé recién llegados a casa necesitan contacto directo con su madre. Más que maullidos son pequeños gritos que suelen durar unos 0,6 segundos.
  • Para saludar o dar la bienvenida a casa. Para un humano cansado nada es más reconfortante que el maullido suave de su compañero gatuno, aunque algunos gatos intuyen la llegada de su dueño y maúllan con fuerza.
  • Buscan llamar la atención y conseguir cosas, sobre todo que les hagan caricias y mimos, pero también que el humano juegue con ellos.
  • Con el objetivo de conseguir comida. Es ese maullido persistente, corto, agudo y ascendente que no parará de ninguna manera hasta que no llenes el cuenco de comida.
  • El maullido de la gata en celo y también del macho es constantes, prolongado y algo entrecortado.
  • La visita al veterinario. Es una de las principales causas de estrés gatuno y provoca un maullido largo, gutural y descendente.
  • Si le duele algo. Los gatos raramente dan a entender que les pasa algo grave hasta que no pueden más de dolor. Atentos de nuevo al tono y a la expresión de su cara. El gato que maúlla por la noche puede sufrir de hipertensión arterial o dificultades renales.
  • Cuando un gato es muy mayor. Es un maullido más débil, a veces a deshora.
  • No me toques. Más que un maullido, es un siseo o bufido, expulsando aire con la boca abierta.
  • De felicidad, igual que el ronroneo.

La frecuencia del maullido en el gato puede revelarnos un problema de salud o una necesidad muy específica. Por eso, atiéndele siempre que lo haga y no sientas ningún apuro en hablarle con tu propio lenguaje: te entiende perfectamente y es capaz de averiguar tu estado de ánimo según el tono de voz. Igual que tú haces con tu compañero felino.