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¿Sabes que los expertos en etología felina han identificado más de 100 sonidos propios de los gatos? Estos bellos animales atesoran un vasto catálogo de sonidos para expresar su bienestar, su agradecimiento, su cariño, su nerviosismo ante una posible amenaza o para prepararse para la cópula o para una pelea, entre otras situaciones.

El maullido es, junto al ronroneo, el más conocido de todos ellos. Sin embargo, existen otras muchas elocuciones que los mininos acompañan de movimientos corporales y expresiones faciales para comunicarse con aquellos con los que convienen. En esta ocasión, vamos a detenernos en los 11 sonidos de los gatos más recurrentes y en su significado.

Sonidos felinos que merecen tu atención

¿Sabrías discernir un gruñido de un bufido? ¿Conoces el significado del maullido o del cacareo de un gato? De todo ello, y mucho más, hablamos en las próximas líneas. ¿Nos acompañas?

El maullido

Este sonido, universalmente conocido, lo emiten abriendo la boca y cerrándola progresivamente. Puede durar entre una fracción de segundo y varios segundos y carece de un solo e inequívoco significado. En ocasiones, puede ir acompañado de otro sonido similar a un trino o a un gruñido.

Los felinos lo emplean para comunicarse con la familia humana con la que viven, no entre ellos. Su comunicación involucra a otro tipo de sonidos como, por ejemplo, los chirridos. Cada gato emite su particular maullido para manifestar un estado de ánimo, una llamada de atención o una urgencia en concreto.

Para saber identificarlo deberás atender al tono, a la frecuencia y al volumen del maullido, así como a su lenguaje corporal. Por ejemplo, si tu mascota está estresada o molesta observarás que aplana las orejas y que sus pupilas se dilatan. El maullido será intenso y estará seguido de un gruñido.

Un maullido para cada emoción

Cuanto más intenso sea el maullido, así será la emoción que desea expresar. Ante situaciones agradables los felinos suelen emitir maullidos breves, agudos y de entonación ascendente. Si, en cambio, la situación es estresante, el maullido tiende a ser largo y gutural. Como curiosidad, ¿sabes que los gatos sordos emiten maullidos muy ruidosos?

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El ronroneo

Este sonido rítmico y vibratorio es común también entre los gatos salvajes. Es de baja intensidad y lo emiten sin abrir la boca. Tiene lugar tanto en situaciones placenteras, como amasar su manta favorita, como ante situaciones desagradables y dolorosas. De hecho, algunos gatos ronronean al enfermar o en su lecho de muerte.

Resulta usual que la gata ronronee durante el parto para tranquilizar a sus cachorros y en sus primeros días de vida, cuando aún son ciegos, para guiarlos. Algunos expertos equiparan el ronroneo a la sonrisa humana porque está presente tanto en las situaciones positivas como en aquellas en las que requerimos el consuelo o el apoyo de terceros.

La llamada de socorro

Se asemeja al maullido pero es más agudo, prolongado e intenso. Los gatitos de menos de un mes lo emplean para alertar a su madre de una urgencia o de una necesidad acuciante. Por ejemplo, guarecerse del frío, alimentarse o solicitar auxilio si se han quedado atrapados bajo su progenitora.

El chirrido

Está a medio camino entre el maullido y el ronroneo. Apenas alcanza el segundo de duración y su entonación es ascendente. Lo emiten sin abrir la boca y los gatos adultos lo emplean para saludarse entre ellos y con su familia humana. También es habitual que las gatas y sus cachorros chirríen durante la lactancia y el destete.

El bufido

Si tu minino se siente amenazado, por ejemplo, porque otro igual lo reta con una mirada sostenida es muy probable que emita un bufido para disuadirlo y evitar la pelea. Abrirá la boca por completo para mostrar sus colmillos y expulsará aire de forma brusca. Si su duración es inferior a un segundo se trata de un escupido.

Los cachorros de menos de 3 semanas de vida ya saben ponerlos en práctica por instinto de supervivencia.

La llamada sexual

Es un lamento intenso y prolongado con el que ambos sexos tratan de atraerse a fin de aparearse. Resulta muy molesto y persistente durante el celo, motivo por el que muchos propietarios de gatos deciden esterilizar a su mascota. A su vez, está contrastada la efectividad de esta intervención para prevenir numerosas patologías.

Los gatos machos también lo emplean para avisar al resto de iguales de su presencia.

El gruñido

Seguimos incrementando la intensidad de la amenaza. Si el desafío persiste, el gato violentado emitirá este sonido agudo y de tono bajo. Puede durar desde una fracción de segundo hasta varios segundos. Nos informa del malestar, del enfado o del estrés del felino. Pretende que sepamos que no desea que le molesten.

Si observas que lo profiere sin cesar a lo largo de un determinado periodo de tiempo deberás consultarlo con tu veterinario, puesto que podría tratarse de una enfermedad que le causa dolor.

El alarido y el aullido

La última parada en esta escala de amenaza nos conduce al alarido y al aullido. Sigue al gruñido y, en este caso, el felino no desea apaciguar las aguas, todo lo contrario. Está convocando a la pelea al congénere que le molesta. Es un sonido agudo, prolongado y de un volumen elevado. Es muy común entre los callejeros y los machos no esterilizados.

El chillido

¿Alguna vez le has pisado sin darte cuenta la cola a tu mascota? Un sonido extremadamente agudo y súbito te alertará de que le has hecho daño. Igualmente, suele indicar el final del apareamiento.

El cacareo o gorjeo

Este sonido es difícil de describir y resulta inconfundible. Constituye una secuencia de sonidos agudos, más próximos a vibraciones, que el gato produce mientras hace temblar su mandíbula. Denota la combinación de excitación y frustración, por ejemplo, cuando avista una presa a través de la ventana pero no puede acecharla.

El murmullo

Es, junto al ronroneo, el sonido gatuno más agradable que escuchar. Combina el maullido con el ronroneo y el gruñido. Cuando un minino murmulla nos está dando las gracias o está manifestando su satisfacción y bienestar.

Como ves, el lenguaje felino cuenta con infinidad de recursos sonoros para hacernos saber qué sienten, qué necesitan o cuánto disfrutan de nuestra compañía. ¿Serías capaz de identificar estos sonidos de los gatos en una próxima ocasión? Déjanos tus comentarios.