gato-observando-a-su-humano

Es natural que si convives con un gato te preguntes hasta qué punto él te profesa el mismo amor que tú sientes por él. Lejos de tratarse de animales huraños y fríos, los felinos movilizan todo un arsenal de señales de amor por sus tutores. Basta con saber interpretarlas. ¿Quieres descubrir si los gatos quieren a sus dueños? Quédate con nosotros.

Debes saber que el cerebro de los felinos percibe la realidad de un modo más unidireccional y simple que los humanos. Ellos se desenvuelven en un código emocional más instintivo, pero esto no significa que no sean capaces de amar y apreciar la compañía de su familia humana. ¡Lo vemos!

Emociones versus sentimientos

Tras observar su conducta, los expertos coinciden en que los felinos son capaces de crear fuertes vínculos de apego con sus tutores. No en vano, la persona que le provea de comida y bebida, de cuidados de higiene, así como de ratos de juego y mimos se convertirá inevitablemente en una potente fuente de emociones positivas.

Si este comportamiento se repite en el tiempo el refuerzo será inmediato y el minino se sentirá emocionalmente ligado a esa persona mientras viva. Sin embargo, este apego carece de la introspección y de la capacidad de reflexión que requieren los sentimientos. Los gatos, a diferencia de nosotros, no han desarrollado la autoconsciencia.

Así, ante un determinado estímulo, el sistema límbico de su cerebro y las hormonas se activarán para presentarle la reacción que corresponda de acuerdo con sus experiencias pasadas. No obstante, los gatos no pueden sentir emociones complejas, como la culpabilidad o la vergüenza, ni entienden que han hecho mal si se les riñe.

cachorros-de-gatos-mimosos

Los mininos son como bebés humanos

Queremos compartir contigo las conclusiones de un interesante estudio que arroja luz sobre la cuestión de si los gatos quieren o no a sus dueños. Lo ha realizado la Universidad de Oregon y ha sido publicado en la revista científica Current Biology. En dicha investigación se analizó el comportamiento de cachorros de entre 3 y 8 meses de edad.

Permanecieron junto a su dueño en una habitación desconocida durante 2 minutos. Después, se quedaron solos durante otros 2 minutos en ese mismo lugar, tiempo que se empleó para observar su comportamiento. Se constató que el 65 % de la muestra desplegó un apego positivo buscando con insistencia el rastro de sus tutores.

Pasados esos 2 minutos volvieron a entrar en la estancia sus dueños y la mayoría de los cachorros se comportaron de un modo similar al de los bebés humanos con sus progenitores, reclamando su consuelo y seguridad. Un 35 % de los mininos evidenció signos de estrés o conductas de huida como protesta por el abandono.

¿Por qué se comportan de este modo?

A diferencia de lo que ocurre en la naturaleza cuando los gatitos están con su madre, en el hogar no se producen ningún proceso de desapego o de emancipación. El consuelo, el bienestar y la seguridad que se les procura a los mininos refuerza ese apego, provocando que en ausencia de su tutor se sientan desamparados e inseguros.

A su vez, la oxitocina (también llamada la hormona del amor) desempeña un papel relevante en este juego de fuerzas. La glándula pituitaria secreta esta hormona por la que los mininos, al igual que nosotros, disfrutan de la interacción social. A través del juego o del acicalamiento mutuo los felinos se sienten a gusto en compañía de sus iguales.

En tu caso, como tutor, los cuidados y el tiempo que le dedicas a diario ejercen el mismo efecto reforzando vuestro vínculo hasta el infinito. Por tanto, aunque su biología no le permita construir un autoconcepto como un ser distinto a sus congéneres ni pueda valorar sus actos, el gato agradece la compañía y echa de menos a quien le cuida. No cabe duda.

11 conductas inequívocas de amor gatuno

Una vez despejada la incógnita, queremos mostrarte las diversas señales que indican que tu mascota te quiere. Seguro que llegas a identificar más de una en tu cotidianidad con ella:

  1. Se estira y te muestra una zona tan vulnerable para los gatos como es su abdomen para que se la acaricies.
  2. Se roza contra ti, pasea entre tus piernas frotándose y/o te da pequeños golpes con su cabeza. Está claro que reclama tu atención.
  3. Encorva el lomo cuando le acaricias. El contacto contigo le resulta muy agradable.
  4. Ronronea cuando te acercas o le acaricias.
  5. Te sigue a todas partes.
  6. Te mira fijamente parpadeando lentamente. Es evidente de busca tu reacción.
  7. Te maúlla. Un reciente estudio confirma la capacidad de los mininos para escoger el sonido pertinente en función de su propósito. Te recomendamos que revises nuestra entrada Sonidos de los gatos y su significado para ahondar en este aspecto.
  8. Se duerme cerca de ti o sobre ti. Si no se sintiera seguro y relajado a tu lado su instinto de supervivencia no se lo permitiría.
  9. Se muestra juguetón.
  10. Te lame y después te regala un pícaro mordisquito.
  11. Eleva la cola al verte o la mueve lentamente.

Como ves, los felinos movilizan un particular catálogo de estrategias corporales para expresar su gratitud. Conocerlos nos ayuda a respetarlos y a amarlos más aún, ¿qué opinas? Déjanos tus comentarios, nos encantará leerte.