La esterilización de gatos y gatas

Aunque la esterilización de los gatos tanto machos como hembras es una operación rutinaria en las clínicas veterinarias, sigue siendo una intervención que suscita dudas en sus dueños.

Si quieres saber en qué consiste, si tiene efectos adversos o los beneficios que puede aportar a tu minino, sigue leyendo.

¿Qué significa esterilizar a un gato?

Entendemos por esterilización la extirpación de los testículos en los machos y de los ovarios y útero, o solo ovarios, en las hembras. Por lo tanto, no solo evita que los gatos se reproduzcan, sino que impide también que aparezca el celo. Y esto ofrece beneficios importantes para la salud de los gatos.

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Esterilización en gatos macho

La intervención en un gato macho es una operación sencilla. Consiste en practicar una incisión en el escroto por el que se extraen los testículos. El corte es tan pequeño que no requiere sutura. Toda la intervención dura unos minutos y, en cuanto el animal se recupera de la anestesia, recibe el alta y puede volver a casa a hacer vida normal.

La pequeña herida no requiere ningún cuidado especial, tan solo observarla los primeros días para comprobar que cierra sin problema.

Esterilización en gatas

En las gatas la operación es algo más complicada que en los machos, ya que requiere abrir la cavidad abdominal. Generalmente se practica un corte vertical de pequeño tamaño en la barriga por el que se extraen los ovarios y el útero.

Hay otra técnica en la que la incisión se efectúa en el lateral y se retiran solo los ovarios. Este abordaje se utilizaba en gatas callejeras que había que devolver a su colonia porque la incisión era más pequeña y la localización de la herida en el costado favorecía su recuperación.

En cualquier caso, se trata de una operación rutinaria para las clínicas veterinarias. Aunque lleva algo más de tiempo que la de los machos, sigue siendo una intervención sencilla. Una vez la gata despierte de la anestesia podrá volver a casa.

Debemos controlar la incisión, que puede suturarse externamente o cerrarse por aproximación. Si la gata se lame habrá que ponerle un collar isabelino para evitarlo, ya que su lengua rasposa podría abrir el corte. Aproximadamente en una semana la incisión habrá cerrado y, de ser el caso, se retirarán los puntos. Puede prescribirse analgesia para los primeros días.

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Beneficios de la esterilización en mininos

Los gatos en celo van a intentar escapar de casa. Presentan pautas de marcaje inadecuado, esto es, orinan fuera del arenero. Además, van a orinar por aspersión, pequeñas cantidades y preferiblemente en superficies verticales. El olor de esta orina es muy fuerte y desagradable.

Las hembras en celo, por su parte, se mostrarán más cariñosas de lo habitual, aunque algunas pueden actuar con agresividad, se frotarán contra superficies y personas, elevarán la pelvis y mostrarán sus genitales. Además, maúllan insistentemente, en un tono muy agudo y desesperado, sufren alteraciones en el apetito y también orinan fuera del arenero.

Todas estas conductas dificultan la convivencia y motivan a muchos cuidadores a esterilizar, eliminando por completo estos comportamientos. Pero, además, la esterilización evita problemas de salud tan graves como los siguientes:

Tumores de mama en gatas

Este tipo de cáncer es hormonodependiente, con lo que se relaciona con las hormonas que intervienen en el ciclo sexual de la gata. Por lo tanto, eliminado este estímulo no se producirá el tumor, por eso se recomienda una esterilización temprana, antes del primer celo.

Si la hacemos después ya ha habido hormonación y sí existirá riesgo de aparición del tumor, aunque mínimo, e irá aumentando cuantos más celos pasen.

Piometra

Se trata de una infección uterina que produce síntomas como secreción vaginal, anorexia, apatía o fiebre. Puede ser de cuello abierto, caso en el vemos salir al exterior la secreción purulenta, o de cuello cerrado, situación en la que en el útero se acumula el pus.

Es potencialmente mortal porque este se podría llegar a perforar, causando una peritonitis. El riesgo es que, al no ver secreción y presentar síntomas que nos pueden pasar inadvertidos, la atención veterinaria llegue tarde.

Pseudogestación

También conocida como embarazo psicológico. Tras el celo, por activación de un mecanismo hormonal, la gata se comporta como si estuviese embarazada. En algunos casos llega a producir leche, lo que supone un riesgo de mastitis. Es poco frecuente en gatas.

Orquitis

Se trata de la inflamación de los testículos a causa de una infección. Los gatos también pueden padecer tumores en sus genitales.

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Posibles problemas en la esterilización

Como hemos dicho, la esterilización es una operación común en las clínicas veterinarias en las que no suele ocurrir ninguna complicación. En un muy pequeño porcentaje de casos podrían surgir problemas como los siguientes:

  • Problemas en la cicatrización: la herida puede infectarse o abrirse. A veces sucede cuando la gata accede a la incisión y se lame, de ahí la importancia de vigilarla o de ponerle el collar isabelino el tiempo que no podamos estar con ella. Tendremos que desinfectar y el veterinario podrá prescribirnos antibióticos. Si se abre, hay que volver a suturar.
  • Resto ovárico: podría darse el caso de que durante la extracción de los ovarios quedase algún tejido que fuese capaz de desencadenar el mecanismo del celo como si la gata no estuviese castrada, con lo que, aun operada, pasará el celo y todos sus inconvenientes asociados.

Mitos sobre la esterilización

Aunque todavía se cree, esta operación no afecta al carácter del gato. Tampoco supone una merma en su desarrollo, ya que su ciclo sexual tiene por objeto exclusivamente la reproducción, por lo que, sin las hormonas que lo impulsan, no echa nada en falta.

Los gatos, aunque se apele a su independencia, son animales domésticos y nos toca responsabilizarnos de ellos para evitar la superpoblación. Por otra parte, sí es cierto que los gatos castrados pueden engordar. Para evitarlo debemos controlar su alimentación y proporcionarle una actividad adecuada.