minino-jugando-en-casa

¿Eres consciente de la importancia del juego en la cotidianidad de los felinos? En estado salvaje llegan a reservar el 40 % de su jornada diaria a cazar. De ahí las simpáticas estampas de los gatitos acechando sombras. La emulación de la caza es una constante en el juego de los gatos, con independencia de su edad.

Comienzan a jugar a las 2 semanas de vida y no dejan de hacerlo a lo largo de su existencia, siendo este un indicativo de que están sanos física y psicológicamente. De hecho, el juego estimula cognitivamente al gato y lo mantiene protegido del estrés y de la ansiedad. Descubre cómo crear juguetes caseros para mininos, económicos y divertidos.

Juguetes caseros para mininos

En la infancia el juego les sirve para aprender a coordinarse y medir sus fuerzas. En la edad adulta favorece la ejercitación física y mental. No dudes en jugar con tu gato, será una oportunidad para pasar tiempo juntos y reforzar vuestro vínculo. Eso sí, procura familiarizarlo con el juego compartido sin utilizar tus manos. Emplea juguetes.

Vamos a mostrarte 6 ejemplos de juguetes caseros muy sencillos de realizar, muy económicos y entretenidos. No necesitarás comprar nada ni ser un manitas. La única recomendación es que tengas el cuenta el tamaño de tu mascota al confeccionarlos para que sean de su talla y realmente se divierta utilizándolos. ¡Comenzamos!

gato-jugando-con-un-mordedor

Laberinto para gatos

Solo precisarás una caja de cartón, como la de los zapatos o las botas, un lápiz, un cúter, un vaso y una pelota. Deberás dibujar 3 hileras de círculos por cada lado de la caja y cortarlas. Una vez realizados todos los agujeros introduce la pelota por uno de ellos y ¡que comience la diversión!

Si te apetece puedes decorar la caja con recortes de revistas, vinilos o, si estás inspirado, pintando directamente sobre ella. Tu creatividad no tendrá límites.

Cubilete musical

Uno de los cubiletes del parchís o de otros juegos de mesa servirá para construir este juguete. Llénalo, por ejemplo, de arroz y asegúrate de que queda bien cerrado. La idea es que al echarlo a rodar emita sonido y esto motive a tu mascota a jugar tras él. El último paso es forrarlo, por ejemplo, valiéndote para ello de un trozo de tela. Sencillo, ¿verdad?

Kong

Para construir este kong o dispensador de alimento puedes utilizar un rollo de papel higiénico o una botella de plástico. Marca unos cuadradillos o círculos pequeños, para permitir que a través de ellos entre el pienso o sus golosinas favoritas. Si has optado por la botella de plástico deberás lijarlos para que tu amigo no se lastime al jugar.

Después, bastará con que rellenes el dispensador y lo decores. Te recomendamos que utilices un cascabel o unas plumas para hacerlo más atractivo y sugerente. Tus ausencias se le pasarán sin darse apenas cuenta poniendo a prueba su inteligencia, ya que deberá averiguar el modo de hacer salir las galletitas.

El rollo de papel higiénico

El rollo de papel higiénico tiene la ventaja de ser muy económico (existe en todos los hogares) y versátil. Dependiendo de en qué dirección hagas los cortes el juguete se adecuará al tamaño de un gato de corta edad o de uno adulto.

Así, si realizas cortes a lo ancho del rollo y entrelazas entre sí esos anillos de cartón crearás un dispensador idóneo para un cachorro. Si, por el contrario, unes varios rollos y realizas varios pisos tendrás un kong-pirámide para gatos adultos. Solo te faltará depositar la comida dentro de los rollos.

¿Y si ejecutas flecos a lo largo del rollo en ambos extremos? El resultado será bien distinto. Haz un orificio para introducir una cinta y obtendrás un juguete con forma de araña, perfecto para ser perseguido.

Peluche a base de calcetines

Si tienes un calcetín desparejado o viejo que ya no usas puedes darle una segunda vida que, a buen seguro, tu mejor amigo agradecerá: crear un peluche con forma de conejo. Toma el calcetín y corta una tira en su parte superior. Esta será el área destinada a crear las orejas del conejito.

Rellénalo con algodón y cóselo para que este no pueda salir. Será el momento de dibujarle la cara para que parezca un conejito. Pinta sus ojos, la nariz, la boca con sus dientes sobresalientes y los bigotes.

Juguete colgante con bobinas de hilo

Emplea las bobinas de hilo más coloridas que tengas. El resultado será más llamativo y vistoso. Una vez vacías las bobinas deberás suspenderlas de una estructura resistente con cintas de colores para que cuelguen. Colócalas a diferentes alturas para dar lugar a un conjunto que encantará a tu minino. Se pasará las horas tratando de alcanzarlas.

Pelota casera

En esta ocasión, deberás hacer una bola con papel de periódico. Coloca unas plumas y fíjalas con cinta adhesiva. Forra la bola con cuerda de esparto mientras te aseguras de pegarla con silicona líquida o pegamento. Constituye un estupendo juguete para afilar sus uñas.

Existe otra versión de esta pelota: sustituye la cuerda de esparto por unas gomas elásticas de oficina. Al ser de diferentes colores el resultado también será muy vistoso. Si te animas, puedes pegar esta pelota a un palo utilizando una cuerda o una cinta elástica para crear una personal caña. ¿Imaginas las horas de diversión que os proporcionará?

¿Quién dijo que es necesario gastar dinero para ofrecerle a tu gato los juguetes que requiere para estar sano y feliz? Esperamos que te atrevas a poner en práctica nuestras orientaciones y que nos hagas partícipes del resultado. ¿Te animas?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí