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Son realmente curiosas las manifestaciones de afecto de los gatos hacia los humanos con los que conviven y aprecian. Seguro que en más de una ocasión al volver a casa tu minino ha venido a recibirte y ha restregado su cabeza contra tus piernas, después su lomo y, por último, su cola en lo que parece un cordial abrazo.

Resulta inevitable no acariciar a tu mascota ante semejante muestra de cordialidad, pero ¿se trata realmente de un ritual de saludo? Lo cierto es que muchos solemos interpretarlo como una expresión de cariño y les correspondemos con una caricia  y/o con comida. En esta entrada descubriremos si estamos o no equivocados. ¿Nos acompañas?

El órgano vomeronasal y el marcaje

¿Has oído hablar del órgano de Jacobson? También conocido como órgano vomeronasal, es un pequeño conducto ubicado entre la bóveda del paladar y el conducto nasal que alberga células especializadas en recopilar información olfativa para transmitírsela después al cerebro. Es así como los felinos conocen su medio y se comunican con él.

De hecho, la importancia del olfato en estos animales es crucial. Al nacer ciegos y sordos el olfato es su único medio de contacto con el entorno en el que habitan. Esto unido a su acusado sentido de la propiedad del territorio que les agrada y en el que viven seguros da lugar al marcaje olfativo.

Los gatos solo marcan aquello que les produce bienestar y seguridad. Lo hacen con los objetos, personas y animales que integran dicho espacio. Al marcarlos están queriendo transmitir al resto de congéneres que estos elementos pertenecen a su área y que, por tanto, rehúsen acercarse a ellos. De lo contrario, deberán defenderse.

Las feromonas de familiarización

Cuando tu gato camina entre tus piernas y se restriega contra ellas está marcándote para decirle al mundo que le eres familiar y que te quiere en su grupo porque se siente seguro y cómodo a tu lado. Por tanto, nuestra hipótesis de que nos está saludando y mostrando su afecto no está del todo desencaminada.

Los felinos segregan feromonas de familiarización a través de las glándulas sebáceas situadas en la zona temporal de la cabeza (entre los ojos y las orejas), en las mejillas, en la zona alrededor de la boca, en las plantillas de las patas, en el lomo y en las glándulas anales y genitales.

Cuando el olor del marcaje desaparece tu minino volverá a restregarse para volver a identificarte como parte de su comunidad. Igualmente, los gatos que viven en la misma casa se acicalan mutuamente y frotan sus cabezas con el ánimo de crear un olor común que los identifique como parte del mismo grupo.

Los sintéticos comerciales

¿Sabes que estas feromonas de familiarización reducen la concurrencia de otro tipo de marcajes? Al identificar como familiar todo aquello que le agrada el gato no siente la necesidad de marcarlo, por ejemplo, con la orina.

Tal es su valía que en el mercado se comercializan análogos sintéticos de estas feromonas para mantener controlados los marcajes de la orina, por ejemplo, cuando el gato macho entra en celo. También resultan muy útiles para facilitar la adaptación de un nuevo gato al hogar. Ese autoconocimiento mutuo entre los mininos será así más breve y sencillo.

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¿Deberías preocuparte si no existe marcaje?

Como decimos, los felinos marcan aquello que satisface su necesidad de seguridad. Por ello, si se han producido cambios en su mundo como, por ejemplo, ha venido un invitado a casa, has modificado la ubicación su bandeja sanitaria, de los muebles o te has mudado, el marcaje no se producirá, no tiene sentido porque no se dan las condiciones para ello.

Es más, su malestar y confusión derivará en una conducta huidiza, en un acicalamiento compulsivo en un intento por mitigar su ansiedad o en inapetencia. Si este comportamiento está acompañado de irritabilidad y de maullidos persistentes no deberías demorar la visita al veterinario para descartar la presencia de alguna enfermedad.

El marcaje excesivo, por su parte, puede resultar indiciario de un estado de estrés y ansiedad que debería recibir tratamiento. En el extremo contrario, puede suceder que al visitar a un amigo su gato se acerque a ti y se restriegue contra tus piernas. Claramente, puedes sentirte halagado porque te está diciendo que le caes bien.

Alimenta su bienestar

Como ves, que tu minino se acerque a ti ronroneando y se frote contra tus piernas e, incluso, parezca que da pequeños saltos con sus patas delanteras es un comportamiento positivo y saludable. No dudes en corresponderle con aquello que más le guste.

Recuerda que el tiempo que pasas con tu gato jugando, hablándole, cuidando de él o simplemente permaneciendo a su lado es bien valorado por tu mascota. Si deseas convivir por muchos años con un gato feliz no descuides todo lo relacionado con la estimulación cognitiva y el bienestar emocional. Tu minino sabrá agradecértelo.

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