gato-con-las-encías-blancas

El color habitual de las encías de los gatos es rosado. Cualquier variación en esta tonalidad nos señala la presencia de una patología. Por eso es bueno que revisemos las encías con regularidad. Sobre todo cuando sospechemos que el gato está enfermo.

Las encías pálidas y blanquecinas aparecen en algunas situaciones de gravedad como la anemia o el shock. Por lo tanto, esta tonalidad es alarmante y motivo más que suficiente como para acudir al veterinario de inmediato. No se pueden resolver en casa.

El color de las encías del gato

Un gato sano va a presentar unas encías rosadas. Las mucosas y la piel también tendrán esta coloración, que es la que se considera normal. Pero, en ocasiones, esta tonalidad cambia. Además de palidez, pueden detectarse colores como el amarillento, el azulado, un rojo intenso, el grisáceo o incluso pequeños puntos por toda la encía.

Cualquier cambio en la coloración es una señal de alarma. Nos está indicando la presencia de enfermedades que pueden afectar a órganos tan importantes como el hígado o el corazón. Pero, además, coloraciones como un rojo intenso o un grisáceo suponen urgencias veterinarias que hay que atender de inmediato.

En estos casos, el pronóstico será reservado. Cuando el color de las encías es el blanco, el gato puede estar sufriendo una anemia, de menor o de mayor gravedad, o un shock. Por lo tanto, también es fundamental acudir al centro veterinario.

gato-monitorizado-en-el-veterinario

Qué es la anemia en los gatos

La anemia es un síntoma que puede hacer su aparición en múltiples patologías. Por ejemplo, en enfermedades víricas como la panleucopenia o bacterianas como la hemobartonelosis. Por eso se hace necesario contactar con el veterinario. Hay que identificar la causa de la anemia para poder tratarla.

Este profesional es el único que puede examinar al gato y realizar las pruebas necesarias para llegar a un diagnóstico. La anemia se produce cuando hay una disminución en el número de glóbulos rojos de la sangre. Puede deberse a que no se producen los suficientes, ninguno o a que se destruyen.

La anemia se detecta comprobando los valores del hematocrito y de la hemoglobina en una muestra de sangre. Es muy importante prestar atención a las encías blancas. Un gato con anemia grave tiene un pronóstico reservado. Si no recibe atención, morirá. Además de palidez en encías, mucosas y piel, hay otros signos de anemia. Son los siguientes:

  • Debilidad.
  • Cansancio, que lleva a un descenso de la actividad habitual del gato y a un incremento del tiempo que pasa dormido.
  • Pérdida del apetito, pudiendo comer menos o, directamente, dejar de comer.
  • Adelgazamiento.
  • Deshidratación.
  • En función de la enfermedad que la causa podrán manifestarse distintos síntomas como diarrea, vómitos o fiebre.

Tipos de anemia en los gatos

La anemia puede clasificarse en varios tipos en función de la capacidad que presente la médula ósea para volver a fabricar más glóbulos rojos. Es un dato muy importante que tendrá en cuenta el veterinario, ya que contribuye a determinar el pronóstico. Así, la anemia puede denominarse:

  • Anemia regenerativa: en esta anemia se eliminan más glóbulos rojos de los que la médula ósea consigue reponer, pero todavía tiene la capacidad de fabricarlos.
  • Anemia no regenerativa: es una situación de mayor gravedad porque la médula ósea ya no produce glóbulos rojos. Por lo tanto, el pronóstico es peor.

¿Cómo tratar la anemia del gato?

Es muy importante encontrar la causa de la anemia. El tratamiento debe centrarse en resolverla. Además, si el gato no come y la anemia es grave, es muy posible que tenga que ser ingresado.

De esta forma puede hidratarse y recibir toda la medicación necesaria por vía intravenosa. Es fundamental también animarlo a comer en cuanto su estado lo permita. Puede hacerse con alimentos específicamente formulados para animales convalecientes. Suele ser comida húmeda muy nutritiva y palatable.

Además, es de textura muy blanda, lo que facilita su ingesta. También puede disolverse con agua y hacer una pasta para administrar con jeringuilla. Otra opción es ofrecerle la comida que más le guste, porque lo importante es que coma, sea lo que sea. Los casos más graves van a necesitar una transfusión de sangre.

Shock en gatos

El shock es el resultado o estado final de algunas patologías que están provocando daños muy graves en el organismo, que no consigue cubrir sus necesidades básicas. Por lo tanto, queda claro que se trata de una urgencia veterinaria. Para que el gato tenga alguna posibilidad de supervivencia, hay que acudir de inmediato al veterinario.

Este intentará estabilizarlo y proteger sus órganos todo lo posible. Pero incluso iniciando un tratamiento precoz, el pronóstico es reservado. Además de la palidez de las encías se identifican otros síntomas como la disminución de la frecuencia cardíaca, la ausencia de pulso, la baja temperatura y, finalmente, el coma. Se clasifica en distintos tipos:

  • Hipovolémico: es el que se produce cuando hay hemorragias, traumatismos o deshidrataciones muy graves.
  • Cardiogénico: se presenta como resultado de alguna patología cardíaca o por la presencia de una droga.
  • Distributivo: es el típico de infecciones generalizadas u obstrucciones del flujo sanguíneo, como las que pueden causar las filarias o un trombo. También es el que se produce en los casos de shock anafiláctico.

Bibliografía
Portal Veterinaria. 2001. Conceptos actuales del shock.