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Esta raza es oriunda de las zonas montañosas que rodean el lago Van en Anatolia (Turquía). Alimentarse de los peces y anfibios de este lago ha grabado en sus genes la afición a nadar y pescar, siendo gatos que disfrutan sobremanera en este medio. Su nombre alude precisamente al lago de origen volcánico y aguas salinas del que proceden.

Corpulentos y musculosos, pueden ser considerados gatos gigantes. De hecho, se conocen algunos ejemplares que han llegado a medir un metro desde el hocico hasta la punta de la cola. Esta, la cola, es otro de los atributos más característicos de los Van, ya que es abierta al final y los dota de gran elegancia y majestuosidad.

Características físicas del gato Van turco

Su cuerpo es alargado, compacto y fuerte. Por lo general, suelen medir entre 25 y 30 centímetros de longitud, siendo las patas traseras algo más largas que las delanteras. Su nariz es larga y recta. Como sucede con las razas grandes estos gatos alcanzan su edad adulta a los 3 años.

icono-mundo25Origen Europa (Turquía)
icono-gato25Tamaño grande
icono-peso25Peso de 7 a 9 kg machos y de 5 a 6 kg hembras
icono-peine25Pelo semilargo, tupido y de tacto algodonado. Carece de subcapa lanosa interna, por lo que no se enreda con facilidad ni lo pierde en demasía. El fondo suele ser blanco mientras que la cola y las manchas de la cara y la espalda suelen ser de color castaño, rojizo, crema, azul o tortuga
icono-cabeza-gato-25Cabeza triangular y cuneiforme. Da la sensación de estar levemente inclinada hacia abajo
icono-orejas-25Orejas grandes, triangulares y peludas
icono-ojo-25Ojos grandes, ovalados y de color ámbar o azul. Es habitual la presencia de heterocromia, un ojo de cada color, en esta raza
icono-cola-25Cola larga, muy poblada y con forma de cepillo de botella (abierta al final)
icono-longevidad-25Longevidad estimada de 13 a 18 años
icono-casa-25Dificultad para cuidarlo baja

 

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Carácter y comportamiento del gato Van turco

Estos felinos son muy cariñosos, juguetones y curiosos. Les encanta ser el centro de atención, por lo que si existen otras mascotas en casa reclamará su cuota de protagonismo con sus suaves maullidos. Se adaptan con facilidad a todos los entornos y hacen buenas migas con los niños y con otros animales, si deben convivir con ellos.

Se muestran algo desconfiados con los extraños y adoran jugar con el agua, nadar o pescar. Las alturas son otra de sus debilidades, por lo que si le provees de un árbol para gatos o de un rascador con varias alturas disfrutará de lo lindo. Son gatos que necesitan atención y actividad a diario. Por tanto, no olvides el tiempo de juego compartido.

Cuidados que requiere el gatos Van turco

Entre los cuidados que reclama esta raza merecen tu atención el cepillado semanal. Lo recomendable es acostumbrarlo al cepillado 2 o 3 veces por semana. Sin embargo, al no enredársele con facilidad ni presentar una caída acentuada, como sí ocurre con otras razas, fuera de la época de muda bastará con que lo hagas una vez por semana.

Su morfología los convierte en propensos a la obesidad si no cuidan su dieta ni se ejercitan con regularidad. Apuesta por una alimentación variada, de calidad y racionada en varias tomas a lo largo del día. Este aspecto cobra una especial relevancia en los mininos esterilizados o castrados.

La higiene de ojos, orejas y dientes es igualmente una rutina que deberás establecer desde una temprana edad y acometerla cada semana. Las visitas semestrales al veterinario para vacunarlo, desparasitarlo y someterlo a una revisión general completan la relación de atenciones que precisan estos gatos para lucir sanos y felices.

Salud del gato Van turco

La elevada consanguinidad empleada en los diversos cruces que han tenido que llevarse a cabo para consolidar esta raza da lugar a la concurrencia de varias patologías congénitas y hereditarias en estos gatos. Nos referimos a la sordera, total o parcial, cuyo responsable es el gen W y que constituye una anomalía habitual en las razas de gatos blancos.

La otra enfermedad a la que son proclives es la miocardiopatía hipertrófica, una afección causada por el engrosamiento del ventrículo izquierdo. Es potencialmente mortal y resulta recurrente en los gatos de gran tamaño y avanzada edad que abusan del sedentarismo.

Historia de la raza y datos curiosos

El Van turco corresponde a una de las razas felinas más antiguas que existen. De hecho, ya en la época de los hititas, en el periodo comprendido entre los siglos XXV y IX a. C. ya existían ilustraciones de mininos con los rasgos del Van turco. De su Turquía natal se expandieron a otros países de la zona como Irán y Armenia.

En torno al año 1955 llegaron a Inglaterra donde la raza fue reconocida en 1969. Pocos años más tarde pero en la misma década de los 50, una criadora felina británica exportó esta raza a EE.UU. donde es una de las más populares y queridas. Sin embargo, no cuenta con el reconocimiento oficial de raza diferenciada.

Existen varias teorías sobre su origen. Todas tienen en común la presencia de la mano de un dios que al tocarlos, en la cara o en la espalda, los dotó de manchas en dichas partes del cuerpo. A este rasgo físico se le denomina “huella de Alá”. De lo que no cabe duda es de su innegable belleza y carácter cariñoso, convirtiéndolos en una excelente compañía.