El Cornish rex corresponde a una raza de cariñosos e inteligentes mininos que adoran pasar largas jornadas sobre el regazo de su tutor humano. Su apariencia nos recuerda al Devon rex. Sin embargo, los cruces realizados entre ambos han dejado claro que no existe parentesco entre estas razas.

Reciben su nombre por su Cornualles natal y por la variedad de conejo, el rex, que el rey Alberto I de Bélgica introdujo en Gran Bretaña y con el que comparte portar un pelaje corto y ondulado. Su manto corto y rizado, junto a sus grandes orejas constituye la principal seña identitaria de estos gatos de carácter amable y juguetón.

Características del gato Cornish rex

Estos ejemplares lucen un cuerpo esbelto y alargado, de patas largas, cuello estirado y espalda arqueada, lo que puede darnos la imagen de un gato débil. Sin embargo, son felinos fuertes y musculosos que gozan de una excelente salud. Disfrutan trepando, explorando y superando nuevos retos a diario.

icono-mundo25Origen Europa (Gran Bretaña)
icono-gato25Tamaño mediano
icono-peso25Peso de 2.5 a 4,5 kg machos y hembras
icono-peine25Pelo corto, suave, denso y ondulado. Carece de subcapa y son aceptados todos los colores y patrones posibles
icono-cabeza-gato-25Cabeza triangular, de perfil alargado, con mandíbula fina y frente ancha
icono-orejas-25Orejas grandes, puntiagudas y de base ancha
icono-ojo-25Ojos ovalados y de tonos brillantes, acordes al color de su manto
icono-cola-25Cola larga, fina y cubierta de pelo ondulado
icono-longevidad-25Longevidad estimada de 12 a 14 años
icono-casa-25Dificultad para cuidarlo media

 

gato-de-pelo-rizado-Cornish-rex

Carácter y comportamiento del gato Cornish rex

Son gatos de carácter afectuoso, curioso y muy juguetón. Por ello, se hacen querer. Disfrutan de la compañía de su familia y no toleran la soledad. Deberás dedicar tiempo cada día a estar con él y a jugar con él. No te ausentes durante largos períodos. Aunque se adaptan a todos los espacios con facilidad, prefieren los ambientes cálidos de interior.

Por su necesidad de actividad y compañía son adecuados como mascota para las familias o las personas con niños y/o con otros animales a cargo. ¿Sabes que llegan a adoptar el rol de líder cuando conviven con otros animales por su gran inteligencia? Sin duda, son mininos amigables, juguetones y cariñosos que caen bien a todo aquel que los conoce.

Cuidados que requiere el Cornish rex

Deberás cepillar su manto, como mínimo, una vez por semana a fin de rebajar la posibilidad de que trague bolas de pelo muerto en cada acicalamiento. Las características de su pelo favorecen que caiga en menor cantidad que en el caso de otras razas. Por tanto, si eres alérgico al pelo del gato deberías tener en cuenta esta raza.

Sus grandes orejas son muy propensas a acumular cerumen. Acostúmbrate a higienizarlas cada semana empleando una gasa estéril humedecida en suero fisiológico. Con este sencillo gesto prevendrás las otitis y las infecciones derivadas por los ácaros. No descuides la higiene de sus ojos y dientes.

Por su tendencia a la obesidad en la edad adulta provéele de una dieta variada y racionada. Igualmente, resulta conveniente estimularlo para que se ejercite a diario. Proporciónale espacio, rascadores de distintas alturas y juguetes con los que pueda moverse y activarse también mentalmente.

Salud del gato Cornish rex

Como acabamos de apuntar, los Cornish son propensos a excederse de peso si no cuidan su dieta y no practican ejercicio con regularidad. Por tanto, resulta más que recomendable que atiendas a estos dos aspectos, dieta y ejercicio, para mantener a tu mascota en un peso saludable. Será la manera de prevenir la aparición de otras patologías.

Su pelo fino y sin capa interna lanosa los vuelve especialmente vulnerables al frío. En este sentido, procura evitar las corrientes de aire en casa para prevenir los resfriados o las afecciones respiratorias y no permitas que salga al exterior en los meses de otoño e invierno.

Historia de la raza y datos curiosos

Esta raza es originaria de Cornualles (Inglaterra), donde nació del cruce de dos gatos de pelo corto sin pedigrí en 1950. 7 años más tarde los primeros ejemplares llegaron a EE.UU. Allí, criadores felinos y genetistas se encargaron de desarrollar y mejorar la raza hasta nuestros días. El primer Cornish rex se llamó Kallibunker.

En 1960 obtuvo el reconocimiento oficial en Inglaterra y en 1970 en EE.UU. La Cat Fancier´s Association (CFA) reconoció la raza en 1967. Desde entonces no ha cesado de ganar adeptos a tenor de su curioso manto y su temperamento afectuoso y cercano.