El gato bosque de Noruega – Carácter y cuidados

Su aspecto es salvaje y genuino, pero no te dejes engañar, el bosque de Noruega es un gato sumamente sociable y cariñoso al que le encanta jugar, saltar y trepar. Su maullido es muy suave y sus movimientos poderosos gracias a su collar voluminoso y a sus anchos flancos.

Es una de las pocas razas felinas naturales que han evolucionado sin intervención humana y que han conquistado al mundo por su belleza y majestuosidad. Eso sí, si decides tener un bosque de Noruega en casa procúrale un compañero de juego.

Características del gato bosque de Noruega

Como decimos, su manto es largo, especialmente en el cuello y en el pecho, otorgándole una apariencia robusta y regordeta. Sin embargo, estos felinos son más ágiles de lo que parecen. De hecho, son excelentes trepadores y cazadores.

icono-mundo25  Europa (Noruega)
icono-gato25 Tamaño grande
icono-peso25 Peso de 5 a 9 kg machos y hembras
icono-peine25 Pelo semilargo, subpelo es muy denso y de textura lanosa, mientras que la capa exterior es lisa, brillante, uniforme y está dotada de una especie de aceite que lo convierte en impermeable y en muy resistente. Se admiten todos los colores
icono-cabeza-gato-25 Cabeza en forma de prisma triangular
icono-orejas-25 Orejas de tamaño mediano, erguidas y separadas con la punta redondeada y con los típicos pinceles de lince (mechones de pelo en las orejas)
icono-ojo-25 Ojos grandes, expresivos y almendrados. Pueden ser de color azul, verde, avellana, dorados y en los ejemplares blancos de colores dispares. Un rasgo distintivo de esta raza es que la comisura externa del ojo es más alta que la interna
icono-cola-25 Cola larga y peluda
icono-longevidad-25 Longevidad estimada de 8 a 14 años
icono-casa-25 Dificultad para cuidarlo media

 

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Carácter de la raza de gato Bosque de Noruega

El bosque de Noruega es un gato muy juguetón, curioso y sociable. Adora jugar con otros animales o con niños. Necesita el contacto y compañía de su familia humana. Con los desconocidos, en cambio, es más huidizo y esquivo.

Se adapta a la perfección a la vida doméstica, pero agradecerá tener acceso a un jardín o balcón en el que explorar, trepar y cazar animales de pequeño tamaño. Si no tienes un espacio verde en tu hogar, un rascador o árbol para gatos hará sus delicias.

Le encanta dormir en las alturas. Por su instinto cazador, heredado de sus ancestros que habitaban en los bosques, también es un excelente pescador gracias a sus zarpas curvas hacia dentro. Por tanto, disfrutará muchísimo si tiene acceso al agua.

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Cuidados para el gato bosque de Noruega

Para mantener sano y feliz a tu bosque de Noruega deberás alimentarlo con carne y vísceras frescas. De este modo, le proveerás de las proteínas y nutrientes esenciales que necesitan sus músculos y órganos para funcionar correctamente.

Su pelaje debe ser cepillado 2-3 veces por semana para retirar el pelo muerto y prevenir las obstrucciones intestinales por bolas de pelo. Administrarle malta para gatos o hierba gatera facilitará la expulsión natural de las mismas. Intensifica la frecuencia del cepillado en verano.

Cabe señalar que durante el verano el bosque de Noruega se desprende de buena parte de su capa interior de pelo para soportar las altas temperaturas. No obstante, mantiene intacta su espesa cola y los mechones entre los dedos durante la estación estival.

Un árbol o gimnasio para gatos le permitirá ejercitarse todo lo que desee, aunque lo recomendable es disponer de un pequeño jardín en el que pueda dar rienda suelta a su innata curiosidad al aire libre. Su temperamento sociable agradecerá un compañero de juego.

Mantener al día el calendario de vacunas para gatos, así como las visitas periódicas al veterinario asegurarán una óptima salud del gato, también en lo que concierne al estado de sus dientes y encías.

Y por último, para evitar problemas urinarios cómo el FLUTD debemos asegurarnos de que se hidrata adecuadamente o en su defecto, usar una dieta a base de alimentos hidratados.

Salud del bosque de Noruega

Pese a tratarse de una de las pocas razas de gato naturales, el bosque de Noruega presenta cierta predisposición a ciertas enfermedades. La primera de ellas es la displasia de cadera, afección que comparte con otros gatos de gran tamaño. Por ello, debe estar en su peso.

La displasia de retina, la miocardiopatía hipertrófica y la glucogénesis de tipo 4 o almacenamiento excesivo de glucógeno son otras de sus patologías más prevalentes. Esta última se transmite por un gen recesivo, por lo que el portador no debe ser cruzado.

El acúmulo de glucógeno en el hígado, en los músculos y en las células nerviosas puede desencadenar un fallo orgánico múltiple comprometiendo la vida del gato. El portador manifiesta alteraciones neurolomusculares y su esperanza de vida se acorta a los 10 años.

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Historia de la razas y datos curiosos

Su origen se ubica en Noruega, país en el que era empleado para controlar las plagas de roedores en granjas y establos. Existen ciertas teorías sobre su génesis. Se cree que los marineros cruzaron a sus gatos persas con felinos autóctonos de Escandinavia.

También se señala a una posible mutación espontánea del acervo genético de los felinos escandinavos como origen de la raza, aunque la tesis más afianzada es la que alude al año 1.000, cuando los vikingos lo introdujeron en Noruega procedente de Oriente Próximo.

En su Noruega natal se le denomina Norsk Skogatt y ya en los cuentos de hadas escandinavos se hace referencia a él. Para la mitología nórdica esta raza tiraba del carro que transportaba a gran velocidad por el cielo a la diosa Freya.

Estos ejemplares, de nombre Bygul y Trjegul, eran tan enormes que ni siquiera Thor, dios del trueno, podía asirlos. Los primeros apareamientos tuvieron lugar en 1930. Pese a cruzarlos con ejemplares de pelo corto el gen recesivo del pelo largo se transmitió a las camadas.

En 1979 se dio a conocer en Alemania y EE.UU. En 1980 hizo lo propio en Gran Bretaña y en 1982 en Francia. Se reconoció como raza en 1975 de la mano de la Federación Internacional Felina y solo se permitió que se exportaran los ejemplares de la 4ª generación en adelante.

¿Sabes que no alcanzan su plenitud hasta los 3-4 años de vida? Como ves, el bosque de Noruega es una raza especial que aúna un aspecto poderoso y salvaje con un carácter sumamente dócil y amoroso. Toda una joya, ¿no crees?