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Cuándo y cómo bañar a un gato

 
Por Equipo editorial de SoyUnGato. Actualizado: 29 agosto 2022
Cuándo y cómo bañar a un gato

Los gatos tienen merecida la fama de ser unos animales extremadamente limpios. Con su acicalamiento diario mantienen en óptimas condiciones su pelaje. Sin embargo, existen determinadas circunstancias en las que, ya sea por prescripción veterinaria o porque requieres suprimir la suciedad adherida a su pelo, deberás recurrir al baño.

Pese a que la mayoría de felinos no son muy amigos del agua, existen algunas razas como el maine coon o el siberiano que disfrutan del juego acuático. Si logras convertir el baño en una rutina que tu gato aprenda desde pequeño, las dificultades se reducirán considerablemente. Al finalizar, recuerda premiarlo para fijar un recuerdo positivo.

En este artículo de SoyUnGato te explicamos cuándo y cómo bañar a un gato por primera vez y sin que te rasguñe. Así mismo, te explicamos cuándo bañar a un gato para que sepas en qué momento debes hacerlo y cada cuánto debes hacerlo.

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Cuándo bañar a un gato

¿Cuándo debo bañar a mi gato? Por regla general, no necesitas abusar del baño de tu gato, dado que los gatos se bañan a sí mismos y se encargan de mantenerse impolutos. En el caso de los cachorros, podrás comenzar con esta rutina a partir de los 2 o 3 meses.

Si deseas fijar esta rutina con una determinada frecuencia deberás atender a la longitud de su pelaje y a la época del año que se trate. Así, los felinos de pelo semilargo o largo necesitarán recibir más baños porque es más probable que su pelo se ensucie.

Ahora bien, ¿cuándo debo bañar a un gato en verano? Igualmente, el verano favorece una mayor asiduidad en los baños. Podrás llevarlos a cabo cada 15 días para preservar la forma de su manto libre de enredos. Durante el invierno, bastará con que lo hagas una vez al mes o incluso cada dos meses.

Entre las circunstancias más usuales que justifican el baño de un gato merecen tu atención las que siguen:

  • Tu gato tiene pulgas o garrapatas y el veterinario te ha recomendado bañarlo con un champú antiparasitario para eliminarlas. Te contamos más sobre Cómo eliminar pulgas en gatos, a continuación.
  • Ha sufrido un golpe de calor.
  • Está aquejado de una alergia o patología que daña su piel y debes extremar su aseo.
  • Se ha ensuciado con una sustancia que podría resultarle tóxica si la ingiere durante su acicalamiento. Nos referimos a gasolina, pintura, disolvente o cualquier otro producto químico agresivo.
  • Tiene tiña.
  • Está atravesando un episodio de diarrea o se trata de un gato muy mayor que ha dejado de asearse.
  • Lo has encontrado en la calle y quieres adoptarlo.

Habiendo superado este primer punto sobre cuándo bañar a un gato y cada cuánto se baña a un gato, vamos a ver qué tener en cuenta antes de bañar a un gato.

Cuándo y cómo bañar a un gato - Cuándo bañar a un gato

Qué tener en cuenta antes de bañar a un gato

Existen varios aspectos que debes tener presentes antes de bañar a tu gato por primera vez. Toma nota:

  • Deberás abordar el baño en un lugar tranquilo, sin ruidos ni corrientes de aire.
  • Asegúrate de que tu gato está relajado, por ejemplo, después de una sesión de juego. De este modo, se mostrará menos belicoso.
  • Ten presente que puede llevarte cierto tiempo completar todo el proceso de preparación, baño, secado y cepillado. Por tanto, reserva el tiempo preciso.
  • Muéstrate calmado para no estresar más a tu gato y no dejes de acariciarlo ni de hablarle cariñosamente. Si se halla en un entorno agradable, su oposición será menor.
  • Cepíllalo para retirar el pelo muerto. De este modo, el baño será más efectivo y tu felino lucirá espectacular.
  • No llenes en exceso el fregadero o el cubo en el que lo vayas a bañar. Nunca sobrepases los 10 centímetros de agua.
  • El agua deberá ser tibia, más cerca de la temperatura ambiente.
  • Utiliza un champú específico para gatos y que no desprenda un olor muy fuerte. Si es así, lo rechazará seguro.
  • No le des de comer mucho antes del baño. Con el estrés de la novedad podría vomitar.
  • Protege la base del fregadero o del cubo con una alfombrilla de goma. Al no resbalarse se sentirá más seguro.
  • Especialmente para la primera ocasión, válete de la ayuda de otra persona. Podrá encargarse de sujetar sus patas delanteras o de distraerlo con su juguete favorito.
  • Si quieres cortarle o limarle las uñas, hazlo siempre en seco y antes del baño o, mejor aún, en otro momento.
  • Nunca trates de aclararlo con el chorro del grifo. Enjuágalo con tus propias manos. La presión y el ruido del grifo lo asustarán y querrá escaparse.
Cuándo y cómo bañar a un gato - Qué tener en cuenta antes de bañar a un gato

Cómo bañar a un gato por primera vez

Dependiendo del grado de tolerancia de tu gato, podrás bañarlo en el fregadero, en la bañera o, en los casos más críticos, con un atomizador o rociador.

Si tu gato no soporta esta rutina, puedes necesitar bañarlo en seco. En cualquier caso, el primer baño es el que te ayudará a determinar cómo deberán ser los siguientes, es por ello que es fundamental la preparación del mismo siguiendo los consejos anteriores.

Una vez que el espacio está preparado, es decir, has creado un ambiente tranquilo, tú estás calmado y tu gato parece también relajado, es momento de empezar. En el escenario más favorable se sitúan los gatos que, aún no conociendo la experiencia del baño, no se asustan al escuchar el sonido del grifo.

Si te hallas en este colectivo, además de ser muy afortunado, podrás bañar a tu gato en el fregadero. Deberás llenarlo hasta comprobar que el agua tibia cubre su barriga o, al menos, sus patas si observas que se pone un poco nervioso con tanta cantidad.

Luego, sigue estos pasos para bañar a tu gato por primera vez y conseguir que esta experiencia sea positiva:

  • Moja tus manos y procede a humedecer su pelaje poco a poco.
  • Incorpora el champú para gatos y dilúyelo en el agua.
  • Vuelve a humedecer con esta agua jabonosa a tu gato administrándole masajes circulares en la dirección del pelo: de este modo, facilitarás la aplicación del champú. Para ir poco a poco, es preferible empezar por las patas e ir subiendo.
  • Para aclarar, recurre a esta misma agua y a tus manos: la presión del agua directa del grifo puede hacer que se ponga nervioso, se asuste o se estrese.
  • Cerciórate de que has retirado todo el champú: ya que podría irritar su piel. No laves su cabeza. Si la tiene muy sucia deberás higienizarla con un paño humedecido en agua jabonosa.

Tanto si se trata de un gato bebé como si es un gato adulto, antes del primer baño es conveniente acostumbrar al minino a que le toquen las patas, la barriga, etc. Esto se puede conseguir más fácilmente si se adopta el gato cuando es cachorro. En gatos adultos que esto no ha sido posible y, por tanto, el baño es prácticamente imposible, recomendamos seguir los consejos del siguiente apartado.

Cuándo y cómo bañar a un gato - Cómo bañar a un gato por primera vez

Cómo bañar a un gato que no se deja

Decíamos que la situación ideal es aquella en la que el gato no muestra miedo al agua, sin embargo, esto no siempre es así. Veamos las dos situaciones más habituales en las que podemos preguntarnos cómo bañar a un gato que no se deja:

Cómo bañar a un gato miedoso

En un escalón intermedio se encuentran los gatos menos valientes a los que el baño no les entusiasma, pero que lo llevan razonablemente bien. Estos felinos deben recibir su baño en la bañera introducidos en un cubo o si tienes jardín valiéndote de tres palanganas: una con agua jabonosa y las dos restantes con agua limpia para el aclarado.

También necesitarás dos toallas, una para secarlo y la otra para protegerte de sus arañazos. Colócala en el borde de la bañera o sobre tus rodillas si tu gato apoya sus patas en ellas. El procedimiento es exacto al anterior con la salvedad de que deberás actuar con mayor celeridad.

Cómo bañar a un gato que se estresa mucho

Ahora bien, ¿qué pasa si tu gato se estresa mucho? ¿Cómo bañar a tu gato sin que te rasguñe? La situación más extrema corresponde a los mininos más estresados con el baño, aquellos que lo pasan realmente mal. Incluso pueden experimentar náuseas.

Para ellos, resulta más apropiado el uso de atomizadores o rociadores e incluso los baños en seco. Puedes verter agua tibia con el champú diluido en el rociador y aplicárselo por el manto, poco a poco. Masajea y aclara valiéndote de un cubo de agua tibia del que deberás disponer a tu lado. Si te ves obligado a hacerlo en seco, nunca escatimes en la calidad del producto, puesto que tu gato lo acabará ingiriendo al lamerse.

Como ya has visto las claves de cómo bañar a un gato que no se deja, te dejamos el siguiente artículo sobre Cómo limpiar a un gato sin bañarlo en SoyUnGato.

Cómo secar a un gato después del baño

Tan delicado como el baño en sí resulta el secado. A excepción de la época estival, no conviene dejar que el gato se seque a su aire. Por tanto, deberás utilizar un secador una vez terminado el baño. Cuando lo saques del fregadero o de la palangana, deberás retirar la mayor parte de la humedad con una toalla presionando ligeramente, nunca frotando.

A continuación, deberás recurrir al secador:

  • Posiciona el botón del calor en frío o temperatura media.
  • Aplica también potencia media o baja, nunca alta.
  • No acerques el secador a la piel de tu gato, podría quemarse.
  • Seca a favor del pelo.

Algunos expertos recomiendan utilizar un transportín o kennel para el secado. Una vez dentro de él, realiza rápidas pasadas a través de la puerta.

Cepillado después del secado

El baño de tu gato habrá terminado con el cepillado. Cuando ya esté completamente seco, llega el momento de cepillarlo para deshacerte del pelo muerto. Su manto quedará pomposo, brillante y suave. En función de la longitud de su pelo, deberás utilizar un cepillo u otro. En el caso del pelo largo o semilargo se aconseja que las púas sean largas, metálicas y separadas. Si tu gato tiene el pelo corto, necesitarás que las púas sean cortas y flexibles.

Como ves, bañar a un gato es todo un proceso que comprende varias etapas que deben ser ejecutadas con cuidado a fin de que el animal no se resfríe. Al finalizar, deberás aprovechar para utilizar el refuerzo positivo y contribuir a la creación de un recuerdo positivo en torno a esta experiencia.

En caso de no conseguir bañar a tu gato de ninguna de las maneras, te recomendamos acudir a una peluquería felina con experiencia o consultar con un etólogo felino que pueda evaluar tu caso particular.

Cuándo y cómo bañar a un gato - Cómo secar a un gato después del baño

Cómo secar a un gato sin secador

Si llegados a este punto sigues preguntándote cómo secar a un gato sin secador, ya sea porque le da miedo o porque no está quito, la mejor opción que te ofrecemos es que lo hagas con toallas. Al igual que anteriormente hemos mencionado las toallas para quitar la humedad antes de pasar el secador, en este caso nos basaremos solo en ellas.

Lo que tendremos que hacer será presionar ligeramente el cuerpo de nuestro minino con las suaves toallas. De esta manera, primero utilizaremos una toalla para quitar el exceso de agua nada más salir de la bañera. A continuación, cogeremos una segunda toalla para acabar de secarlo.

Cabe destacar que con esta técnica no conseguiremos dejarlo del todo seco y esto puede ayudar en la aparición de problemas en la piel. Además, siempre que decidamos bañar a nuestro gato, lo haremos con refuerzo positivo.

Ahora que ya sabes cómo secar a mi gato después de bañarlo sin secador, te recomendamos que le eches un vistazo al siguiente artículo de SoyUnGato sobre el Refuerzo positivo en gatos: ¿qué es y cómo se utiliza?

Si deseas leer más artículos parecidos a Cuándo y cómo bañar a un gato, te recomendamos que entres en nuestra sección de Cuidados básicos.

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