Cómo y cuando desparasitar a un gato

Pese a que los gatos son animales sumamente limpios, necesitan de la asistencia de los humanos para mantenerse protegidos de los parásitos. De hecho, si no son erradicados a tiempos o si se trata de felinos de corta edad estos parásitos pueden resultar letales.

Si tu mascota no tiene acceso al exterior no debes confiarte, ya que puedes portarlos en tu ropa o en tu calzado, en forma de larvas o de huevos, y estos pueden llegar hasta tu minino. Descubre cómo mantener a tu gato libre de parásitos de forma sencilla ¿Preparado?

Tipos de parásitos en gatos

Conocer con exactitud qué parásito es el que ha infestado a tu gato resulta esencial para que el veterinario pueda prescribirle el tratamiento idóneo. Observar sus heces y vómitos, si los hubiera, te facilitará la labor de recabar una información que le será muy útil al profesional. Atendiendo a su estado de salud le programará un calendario de desparasitaciones.

Los gatos pueden verse atacados por parásitos internos y/o externos. Al primer grupo pertenecen las tenias, las ascárides, las anquilostomas y la dirofilaria immitis. Entre los ectoparásitos hallamos, principalmente, a las pulgas y garrapatas.

Los parásitos internos y los cachorros de gato

Los cachorros son especialmente vulnerables a la presencia de estos endoparásitos en su sistema digestivo al contar con un sistema inmunológico aún inmaduro. No en vano, las anquilostomas se aferran a las paredes intestinales para alimentarse de la sangre provocando una severa anemia en el gatito que puede incluso acabar con su vida en apenas 2 semanas.

Los gusanos planos, llamados vermes nematodos, provocan fuertes diarreas sanguinolentas y, en los casos más graves, quistes hidatídicos en el pulmón, en la mayoría de las veces potencialmente mortales.

Síntomas de infestación de parásitos gastrointestinales

En el caso de los parásitos internos los signos más evidentes de su existencia son los que siguen:

  • Diarrea.
  • Vómito.
  • Palidez de las encías como consecuencia de la anemia.
  • Pérdida de peso.
  • Inapetencia.
  • Apatía y decaimiento.
  • Pelaje poco lustroso.
  • Abdomen prominente, en proporción con el resto del cuerpo, en el caso de infestación por ascárides.

Síntomas de infestación de parásitos externos

Si nos referimos a los parásitos externos, al hallarse alojados en el manto de tu gato, los síntomas que te advertirán de su presencia son:

  • Tu mascota no deja de rascarse tras las orejas o en el cuello.
  • Se muestra más apagado que de costumbre.
  • Tiene menos apetito.
  • Su pelaje luce sin brillo e, inclus,o observas calvas.
  • Si tu gato es alérgico a las picaduras de pulga podría manifestar una reacción alérgica: una severa dermatitis que cursa eccema y heridas en la piel.

En el caso de los ectoparásitos, merece tu atención que incluso una vez superada la infestación, sus huevos y larvas pueden llegar a desarrollarse en el sistema digestivo de tu gato dando lugar a una infestación endógena. Por tanto, como ves no se trata de un tema menor.

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Tratamiento para los parásitos internos

Este grupo de parásitos se combate a base de píldoras, comprimidos, jarabes y gotas. Por tanto, las vías de administración son la oral o la tópica. El veterinario te mostrará cómo debes dárselo, durante cuánto tiempo, con qué frecuencia y en qué dosis. Esta última viene determinada por su peso. En el propio envase hallarás el rango correspondiente.

Para las tenias se suelen recetar epsiprantel o praziquantel, mientras que para las ascárides y anquilostomas resultan efectivos el paomato de pirantel y la oxima de milbemicina por vía oral o la selamectina por vía tópica. La pasta antihelmíntica se aplica en tubo hasta que el gatito cumple un año. A partir de esa edad y de los 2 kg de peso se aplica en pastilla.

Debes asegurarte de que no la escupe ni la muerde. Para ello, introdúcela hasta la garganta de tu gato y espera a que trague. Desde la segunda o tercera semana de vida es preciso desparasitar al gatito, dado que su madre puede transmitírselos a través de la placenta. Ningún gato debe permanecer más de 3 o 4 meses sin ser desparasitado.

Remedios caseros

¿Sabes que existen algunos alimentos que de forma natural propiciarán que tu gato expulse los parásitos internos? Si te ves en esta situación prueba a añadir en la comida de tu mascota tomillo seco, semillas de calabaza o vinagre de manzana.

Tratamiento para los parásitos externos

En el mercado existe una amplia variedad de productos, aunque las pipetas son las más utilizadas por su extrema facilidad de uso y su alta efectividad. Sin embargo, también puedes emplear collares antiparasitarios, pastillas, champús o sprays. Si necesitas orientación consúltalo con tu veterinario.

Las pipetas

Se emplean para eliminar pulgas y garrapatas, así como sus larvas y huevos. Basta con que rompas su boquilla y viertas su contenido sobre la nuca de tu mascota retirando su pelo. Al contacto con la piel su efecto se extiende a todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo y dura unos 21 o 30 días. En consecuencia, deberás repetir la operación cada mes.

Los collares antiparasitarios

Su efecto es más duradero, ya que puede prolongarse de 12 a 20 semanas. Este collar está recubierto de insecticida y resulta muy cómodo si tu mascota frecuenta el jardín o zonas con vegetación. Eso sí, nunca utilices este método si tu gato no tiene más de 4 meses de edad.

Las pastillas antiparasitarias

Por lo general, están indicadas para erradicar los parásitos internos, pero algunas marcas también neutralizan a los externos. Su posología habitual se traduce en una pastilla cada 15 días durante 3 meses en gatos adultos. Después, deberás descansar durante varias semanas.

Nunca arranques una garrapata, porque sus patas quedarán adheridas en tu gato y podrían originarle una infección.

Los champús y sprays

Este grupo de antiparasitarios es el que más progresos está experimentando. Además de acabar con las pulgas o garrapatas existentes también repelen las posibles nuevas infestaciones. Algunas marcas incluso comercializan sprays para rociar en el ambiente y proteger el entorno en el que habita el gato.

Consideraciones finales

Aunque estemos tratando sobre parásitos que suelen atacar a los felinos, tu minino puede contagiártelos al jugar con él o al acariciarlo. Los cambios de estación, debido a los cambios de temperatura que conllevan, merman las defensas del animal. Por tanto, procúrale una alimentación nutritiva y evita las corrientes. Nunca le des vísceras crudas.

Y recuerda, a partir de los 6 meses de vida no puedes descuidar las 3 desparasitaciones anuales. Nunca emplees productos para perros, dado que pueden resultar tóxicos para tu minino ni sobrepases la dosis indicada por el veterinario, especialmente en el caso de los cachorros.

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