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Cuando el final de la gestación se acerca, aumentan las dudas de los cuidadores. El momento del parto es el más esperado, pero también supone una gran incertidumbre. En general las gatas paren prácticamente sin que nos demos cuenta.

Pero es interesante que sepamos identificar los síntomas que nos indican que el parto está a punto de comenzar o ya en curso. Esto nos ayudará, sobre todo, a descubrir si hay algún problema que requiera nuestra intervención o la del veterinario.

Lo que debes saber sobre la gestación de las gatas

Para reconocer los síntomas del parto de las gatas es importante que dispongamos, al menos, de unas nociones básicas sobre la gestación en esta especie. Es fundamental porque nos permitirá saber si los signos se corresponden con el parto o este todavía no puede producirse.

Por ejemplo, no significa lo mismo una secreción vaginal en la fecha probable del parto que un mes antes, ya que, en ese último caso, puede deberse a un aborto y necesitar la asistencia del veterinario. Así, ten en cuenta los siguientes datos:

  • El parto es la culminación del proceso de gestación que en las gatas dura aproximadamente dos meses.
  • El número de gatitos por camada está, de media, entre 4-5.
  • Las gatas no suelen modificar su comportamiento durante la gestación. Por ello puede pasarnos desapercibida hasta las últimas semanas, cuando el aumento del tamaño del abdomen y de las mamas se haga bien visible.
  • Se recomienda acudir al veterinario en cuanto tengamos la sospecha de que la gata está gestando. La confirmación y el seguimiento del veterinario ayudan al éxito tanto de la gestación como del nacimiento y la posterior crianza.
  • Durante todo el período maternal la gata aumenta sus requerimientos nutricionales. Tenemos que cambiar su alimentación y proporcionarle una formulada para gatitos en crecimiento hasta el final de la lactancia.
  • Es buena idea ofrecerle una caja para el parto. Sirve una de cartón con toallas y empapadores encima para facilitar su limpieza. La pondremos en un lugar resguardado, aunque es probable que la gata busque otro escondite. No debemos forzarla a que lo cambie.

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Cuidados en la gestación de las gatas

Son muchos los cuidadores que consideran prescindible el seguimiento veterinario durante la gestación si la gata está sana. Pero las consultas durante este período son muy importantes y necesarias.

Y no solo para garantizar que la gestación discurre con normalidad, detectar problemas de manera precoz o resolver todas nuestras dudas. El veterinario en estos casos puede proporcionarnos datos fundamentales de cara al parto. Son los siguientes:

  • El profesional puede determinar el tiempo de gestación y darnos una fecha probable de parto. Esto nos permite saber si este se adelanta o se retrasa, aunque es normal que suceda unos días antes o después sin que indique ninguna patología.
  • Con ecografías y radiografías es posible contar el número de fetos que gesta la gata. Siempre hay un margen de error pero es una cifra que nos permite controlar si el parto ha finalizado o no.

Síntomas del parto de la gata

No siempre nos será posible detectar que la gata inicia el parto. Normalmente este suele transcurrir durante la noche y con rapidez, con lo que es fácil que nos despertemos una mañana y nos encontremos con la familia al completo. Estos son los signos que nos pueden poner en alerta porque indican la proximidad del parto:

  • Descenso marcado de la actividad de la gata.
  • Disminución de la temperatura rectal.
  • Pérdida del apetito que, hasta entonces, había aumentado.
  • Secreción en las mamas. No hay que manipularlas, ya que estimularíamos la salida de la leche.
  • Inquietud.
  • Secreción vaginal.
  • Lamidos frecuentes de la zona genital.
  • Respiración agitada, a veces con la boca abierta. Suele deberse a las contracciones uterinas. El parto ha comenzado.

Cómo actuar durante el parto de tu gata

Una vez constatamos que la gata está pariendo, lo cierto es que no tenemos que hacer mucho. De hecho, lo mejor es dejarla tranquila y limitarnos a observar que todo transcurra sin incidencias.

Finalizado el parto podemos cambiar el empapador del nido para higienizarlo y acercarle a la gata agua y comida. Hay algunas señales de alarma que sí requieren de nuestra intervención. Ten a mano el teléfono de las urgencias. Llamaremos al veterinario en estos casos:

  • Los gatitos suelen nacer a intervalos de media hora, si el parto se detiene, no hay contracciones o la gata hace esfuerzos pero no nace ningún gatito, es una urgencia.
  • Se produce una hemorragia vaginal.
  • Un gatito está obstruido en la vulva.
  • Uno o más gatitos no respiran o presentan dificultades.
  • La gata tiene fiebre o cualquier otro signo de enfermedad como dolor o debilidad.

Bibliografía
Domínguez, JC; Peña, FJ y Castro, B. 1994. Parto y distocias en la perra y en la gata. Revista oficial de AVEPA. Vol. 14, nº 4. pp. 223-241.
Morris, Desmond. 1988. Observe a su gato. Barcelona. Plaza & Janés.

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