Si algo caracteriza a los felinos es su acicalamiento y su gusto por los ambientes limpios. Cuando de necesidades fisiológicas se trata, el tipo y calidad de la arena que hayas seleccionado influirá directamente en el uso que haga del arenero. A su vez, que este sea resistente, que carezca de bordes punzantes y que sea amplio también incidirá.

Si acabas de acoger a un gatito y necesitas enseñarle a utilizar la bandeja sanitaria o si te interesa conocer cómo hacer arena casera para gatos, lo que vamos a mostrarte en esta entrada será de tu interés. Te proponemos 5 maneras de elaborarla con ingredientes económicos y, muchos de ellos, de uso doméstico. ¡Comenzamos!

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Ventajas de preparar tú mismo la arena para tus gatos

Resulta usual que muchas de las arenas industriales contengan perfumes y/o residuos químicos que pueden causar alergias o inflamar las mucosas de los mininos. Por ello, optar por la biodegradable, elaborada con materiales vegetales, constituye una alternativa más cara pero 100% respetuosa con la salud de tu mascota y con el medio ambiente.

Si tu presupuesto no te lo permite o prefieres prepararla con ingredientes domésticos, estás de suerte. Tenemos a nuestra disposición muchos productos, cotidianos y económicos, con propiedades absorbentes y/o aglomerantes que nos vendrán genial para el propósito que nos ocupa. Además, tu minino los aceptará de buen grado.

1. Con harina de maíz o granos enteros

¿Sabes que la harina de maíz posee una enorme capacidad de aglomerar? Al contacto con la orina o con la humedad de las heces forma bloques compactos que no te costará recoger. Si lo deseas, puedes utilizar granos enteros y triturarlos. Cuanto menos fino sea el resulta mejor, menos restos quedarán en las almohadillas de tu mascota.

Para evitar los malos olores, sobre todo, si el arenero está en una estancia central de la casa, te recomendamos añadir una cucharadita de bicarbonato de sodio a la harina. Viértela en el fondo de la bandeja sanitaria y mezcla bien para que el bicarbonato pase desapercibido.

2. Con trigo

Dada la cada vez mayor concienciación de los consumidores por los productos ecofriendly, hoy en día es posible encontrar arena para gatos elaborada con trigo. Sin embargo, siempre resulta más económico hacerla en casa. Solo precisarás moler los granos de trigo orgánico o convencional para conseguir su salvado. Añade un poco de bicarbonato sódico.

Si prefieres darle una mayor capacidad aglomerante, incorpora también un poco de harina de maíz. Eso sí, rehúsa la harina común por dos motivos: porque es muy refinada y ensucia mucho, y porque al ser industrial puede contener residuos tóxicos para tu minino.

3. Con serrín

La industria de la construcción y de la carpintería acumula grandes cantidades serrín que desaprovecha por no poderle dar un uso comercial. Siempre que puedas corroborar que su procedencia es ecológica darás una segunda vida a una excelente materia prima para rellenar tu bandeja sanitaria. Recuerda que lo recomendado es hacerlo hasta los 2,5 cm.

Para dejarla lista primero deberás comprobar que no existen astillas. Si las hallas, retíralas. Tu mascota podría clavárselas y lastimarse. Después, lava el serrín con un detergente neutro, retira los restos de jabón con agua y asegúrate de que se ha secado por completo. Será el momento de añadir el bicarbonato de sodio y dejar que tu mascota la pruebe.

4. Con tierra y arena

Este es un recurso que, por lo general, es muy bien aceptado por los felinos. No en vano, por instinto no pueden evitar escarbar para cubrir sus deposiciones. Es su manera de abortar la llegada de depredadores o de manifestar que su presencia no supone ninguna amenaza. Así, la tierra natural y la arena constituyen un estupendo sustrato casero.

Deberás cerciorarte de que no existen humedad ni impurezas. De lo contrario, los microorganismos proliferarán con gran facilidad. La equivalencia más adecuada es añadir una medida de arena por cada dos de tierra, pero si lo deseas puedes invertir la proporción. Obtendrás una mezcla más arenosa y quizás, más del gusto de tu gato.

Incorporar un poco de pan rallado a la combinación de tierra y arena es otra posibilidad que la dotará de suavidad y que elevará su capacidad absorbente y aglomerante. Como orientación, deberías añadir 2 kg de pan rallado por cada 5 kg de arena.

5. Con papel reciclado

¿Se te ocurre una mejor manera de reciclar esos viejos periódicos y revistas que guardas en esa estantería? Recopila una buena cantidad de sus hojas y tritúralas. Acto seguido, lávalas con agua tibia y detergente neutro, cuela el exceso de agua y deposita el resultado en un recipiente limpio.

Vierte una pequeña cantidad de agua para diluir una cucharadita de bicarbonato de sodio. Ponte los guantes y amasa la mezcla hasta conseguir pequeñas bolas. Actuarán como aglomerante. Vuelve a colar el exceso de agua que pueda quedar y deja que se seque bien. Estará listo para ser usado.

En definitiva, cómo hacer arena casera para gatos ya no es un secreto para ti. Solo resta que pruebes alguna de estas variantes y observes cómo reacciona tu minino para identificar cuál es la que más le gusta. No puede ser más sencillo y económico preparar un producto indispensable y con una gran frecuencia de uso si convives con felinos. ¿No crees?

1 COMENTARIO

  1. Me encantó toda la información me parece muy útil para las personas que como yo convivimos con estos hermosos peludos.
    Busqué una pequeña información y todo me pareció tan interesante que me lo leí.
    Gracias.

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