Alzheimer en gatos

Alzheimer en gatos

Cada vez existe una mayor concienciación y conocimiento sobre cómo cuidar de nuestros amigos peludos. Así, hemos conseguido prolongar su esperanza de vida, que de media ronda los 18 años. Ello trae consigo un incremento en los casos de demencia senil. Es prevalente en los gatos desde los diez años, y dicha prevalencia aumenta con la edad. En el argot veterinario a la demencia senil en gatos la denomina Síndrome de Disfunción Cognitiva (SDC). Aunque no tiene cura, su tratamiento logra enlentecer su progreso y mitigar los síntomas. ¿Quieres saber más sobre esta patología?

¿Qué es el Alzheimer felino?

El SDC constituye una degeneración progresiva del sistema nervioso central coincidente con el envejecimiento. El SDC está más estudiado en el caso de los perros. No obstante, respecto a los gatos se sigue estudiando las opciones de tratamiento.

Aunque esta enfermedad aun es un poco desconocida por la medicina veterinaria, salió un artículo en el que en gatos con edades entre los 11 – 14 años el 28 % sufrían SDCG y que a partir de los 15 años podían ser hasta el 50 %. Los síntomas del Alzheimer en gatos son muy variados y no todos los manifiestan en su totalidad. Sin embargo, la desorientación, la deambulación, los maullidos persistentes por la noche y el trastorno de sus patrones de sueño son señales de demencia senil felina. Toma nota de los síntomas:

  • El gato está aturdido, con la mirada ausente, se pierde en casa y deambula sin saber aparentemente dónde está.
  • Duerme más por el día y menos por la noche. Los maullidos nocturnos se hacen más frecuentes.
  • Comienza a tener ¨accidentes¨. No recuerda dónde está el arenero.
  • Se vuelve más apático, ya no salta a sus rincones predilectos en las alturas.
  • No recuerda rutinas aprendidas en el pasado.
  • Se muestra más irascible sin motivo aparente.

Diagnóstico del Alzheimer

Como decimos, los cambios conductuales forman parte de la sintomatología de la disfunción cognitiva. Sin embargo, dichos cambios pueden deberse a patologías derivadas del envejecimiento o a otras patologías. Por tanto, para determinar con certeza que se trata de demencia senil debes consultarlo con el veterinario. Las enfermedades a las que nos referimos como causantes de alteraciones comportamentales que podríamos confundir con las propias de la disfunción cognitiva son las que siguen:

  • Hipertiroidismo
  • Diabetes
  • Osteoartrosis
  • Insuficiencia renal crónica
  • Enfermedades odontológicas, oftalmológicas o auditivas

El diagnóstico pasará por descartar otras patologías que puede haber y requiere la identificación de cambios conductuales geriátricos que no están provocados por otros problemas médicos. Por lo tanto, se deberá hacer una historia clínica completa y detallada para conoced todo lo que le pasa a nuestro gatito. Se podrá requerir de pruebas

¿Es posible prevenir el Alzheimer en gatos?

La respuesta en un rotundo no. Lamentablemente no existe ninguna evidencia científica que constate la posibilidad de prevenir una afección neurológica como esta. Sin embargo, ofrecerle una dieta de calidad y rica en antioxidantes, minerales, etc, así como estimulación mental a diario constituye una más que recomendable táctica para minimizar su presencia. Las medidas de enriquecimiento ambiental, los juegos de caza, los juguetes interactivos y la interacción social son una sencilla pero efectiva medicina contra cualquier afección de tipo cognitivo. A su vez, recuerda que la dimensión emocional y la física están íntimamente relacionadas con la cognitiva, de modo que la ejercitación siempre beneficiará a la salud del gato de un modo holístico.

¿Qué tratamiento necesita un gato con Alzheimer?

Su cerebro necesitará una dieta especial enriquecida con vitaminas E y C, antioxidantes, selenio. Hay medicación a base de ácidos grasos y L-carnitina que pueden que le ayuden un poquito más. El Síndrome de la Disfunción Cognitiva es una enfermedad sin cura y, por ello, su tratamiento únicamente pretende ralentizar su avance y aportar calidad de vida al animal aliviando la intensidad de los síntomas.

En otras palabras, deberás acomodar tu vivienda facilitándole los accesos, reduciendo a la mínima expresión los cambios en casa, modificando su dieta y ocupándote de su higiene. Deberás colocar rampas de acceso al arenero y señalizar dónde están el comedero y el bebedero. No conviene alterar la localización de sus enseres, dado que los gatos seniles no toleran los cambios y esta sobreestimulación podría agravar sus síntomas. Si los cambios son pertinentes, deberás llevarlos a cabo de forma gradual. Igualmente, es necesario que le prepares una estancia silenciosa solo para él en la que pueda descansar y estar relajado.

El juego en gatos con Alzhemier

Pese a que pueda parecer contradictorio por la falta de interés de los mininos en estas condiciones por el juego y la interacción, se ha constatado que las sesiones lúdicas benefician sobremanera a estos animales. La clave radica en aumentar la frecuencia y en rebajar la duración de las mismas. Como ves, el Alzheimer en gatos no dista mucho, en cuanto a sus síntomas y tratamiento, del que desarrollan los humanos. Indudablemente, mantener un estrecho contacto con su veterinario y esforzarte por ser más paciente y cariñoso, si cabe, con él marcará la diferencia en el bienestar del que goce en la etapa final de su vida.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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