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Es más que probable que si estás leyendo estas líneas sientas verdadero amor hacia los gatos. Pero es posible que no sepas que la ailurofilia es la palabra que designa este sentimiento de cariño y admiración.

El amor hacia los gatos no es extraño. Son animales bellos e inteligentes que, además, han aceptado nuestra compañía. Pero también hay que tener en cuenta que la ailurofilia puede resultar patológica, como demuestra el conocido síndrome de Noé.

¿Sabes qué es la ailurofilia?

Recurriendo a la etimología, la palabra “ailurofilia” proviene del griego y está formada por dos términos: “ailuro”, que significa “gato”, y “filia”, que tiene el significado de “amor hacia”. Así, es la palabra perfecta para designar la adoración que muchas personas manifiestan hacia los gatos domésticos.

El problema es que, en un pequeño porcentaje de casos, este amor deja de ser sano y se convierte en parafilia. La persona afectada mostrará inclinaciones sexuales hacia los felinos. Es un trastorno que tiene que tratar un profesional. Por otra parte, el amor mal entendido hacia los gatos en algunas personas termina por desembocar en el síndrome de Noé.

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El grave problema del síndrome de Noé

Este síndrome es similar al trastorno de Diógenes, en el que las personas afectadas acumulan todo tipo de enseres al punto de convertir su hogar en impracticable. La diferencia es que, en este caso, lo que se acumulan son animales, sobre todo gatos, aunque también hay personas que almacenan perros.

En ningún caso son conscientes de su enfermedad y se dedican a recoger animales para rescatarlos de la calle. El problema es que, al encontrarse en un número elevado, es imposible que se puedan garantizar las mínimas condiciones de higiene que necesita cualquier animal para vivir con dignidad.

Así, no es extraño que las autoridades se vean obligadas a intervenir para rescatar gatos que se encontrarán desnutridos, parasitados, enfermos y con graves alteraciones de la conducta producidas por las condiciones insalubres de encierro y hacinamiento. Estas personas necesitan tratamiento psicológico.

Consejos para el cuidado de los gatos

Si tu amor bien entendido hacia los gatos te lleva a compartir vida con ellos, lo principal es que te informes bien sobre sus necesidades. De esta forma podrás prevenir tanto problemas de salud como de comportamiento. Así, sigue estos consejos para una convivencia feliz:

  • Adopta en lugar de comprar. Miles de gatos de todas las edades, tamaños y colores esperan su oportunidad en protectoras y perreras.
  • Nunca te hagas con un gatito menor de, como mínimo, dos meses de vida. Antes tiene que convivir con su madre y hermanos. Es fundamental para su salud futura.
  • Acude al veterinario para que te paute el calendario de desparasitaciones y vacunaciones adecuado. Marca también una fecha para la esterilización.
  • Como carnívoro que es, ofrécele una alimentación basada en la proteína de origen animal, procedente de carne o de pescado. Ten agua fresca y limpia a su disposición, aunque, si le das pienso, proporciónale una alimentación mixta añadiendo comida húmeda.
  • Mantenlo en un ambiente seguro, con mobiliario a diferentes alturas para que pueda trepar y saltar, con escondites, juguetes, rascadores, etc.
  • Pon su arenero en un lugar tranquilo.
  • Dado que son animales muy sensibles a los cambios en su rutina, antes de introducir cualquier modificación, sigue unas pautas de presentación.

Curiosidades de los gatos

Los gatos te encantan, probablemente por su dualidad entre animal doméstico y salvaje. O, en otras palabras, dependencia e independencia. Estos datos curiosos lo convierten en una especie única:

  • La Federación Internacional Felina reconoce 48 razas de gatos domésticos, aunque puede haber más de 100.
  • Se han encontrado restos de gatos que datan de hace más de 9000 años. Parece que vivieron miles de años cerca de los seres humanos antes de dejarse domesticar.
  • Los egipcios los consideraban animales sagrados. El castigo por matarlos era la pena capital y su exportación estaba prohibida. Cuando un gato fallecía se embalsamaba y sus cuidadores se ponían de luto, lo que incluía afeitarse las cejas.
  • La diosa gata es Bastet.
  • Los gatos cayeron en desgracia en la Edad Media, momento en el que se les señaló como criaturas diabólicas. Miles de gatos fueron torturados y asesinados.
  • En la actualidad, en todo el mundo se calcula que hay unos 600 millones de gatos. En España la cifra superaría los dos millones.
  • Los gatos pueden dormir hasta 16 horas al día.
  • La gestación de las gatas dura unas nueve semanas. Paren una media de cinco gatitos.
  • Los gatitos empiezan a autoacicalarse hacia las tres semanas de vidas.
  • Los gatos poseen unas glándulas especiales que segregan feromonas. Se localizan sobre todo en la cabeza, por eso se frotan contra personas y superficies, marcándolas con su olor.
  • Logran distinguir algunos colores, aunque el color no es relevante para ellos. Ven mejor que nosotros cuando escasea la luz.
  • El sonido característico del gato es el ronroneo, pero también puede producir el bufido cuando se siente amenazado.

Cómo ayudar a los gatos

Como buen “ailurofílico” seguro que ya convives con uno o más gatos, pero te interesa comprometerte más con ellos. Para ello puedes colaborar con asociaciones protectoras. Las hay específicas para gatos y centradas en diferentes acciones, como el cuidado de colonias de la calle o la recogida de ejemplares para su adopción.

Puedes colaborar aportando dinero, tu tiempo como voluntario o incluso tu hogar haciéndote casa de acogida. Además, algunos ayuntamientos gestionan el control de los gatos que viven en la calle. Dan un carnet acreditativo a todos los voluntarios.

Bibliografía
Morris, Desmond. 1988. Observe a su gato. Barcelona. Plaza & Janés.